El presidente de la Nación, Javier Milei, este viernes ratificó el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y aseguró que su Gobierno está “haciendo avances como nunca se han hecho” en la disputa política con el Reino Unido por el territorio del Atlántico Sur.
“La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro. Hay una frase de Marshall que a mí me encanta, que dice: ‘Cerebro frío al servicio de corazón caliente’”, señaló el mandatario, durante una entrevista.
La definición del líder libertario llega luego de un presunto apoyo del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, a la posición argentina sobre las islas Malvinas, en medio de la tensión entre el magnate norteamericano con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) por sus operaciones militares en Medio Oriente.
De acuerdo a una información publicada por la agencia internacional Reuters, un documento interno que circula en los niveles más altos del Departamento de Defensa estadounidense incluye una serie de represalias que la administración de Trump evalúa contra aquellos países que se negaron a respaldar el avance bélico, como el Reino Unido.
Entre esas medidas figura la reconsideración del respaldo diplomático estadounidense a las reclamaciones europeas sobre “posesiones imperiales”, con mención explícita a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, administradas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina.

En tanto, la sintonía entre Milei y Trump aparece como telón de fondo en este escenario geopolítico. En ese marco, el funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos para temas de Seguridad Internacional y Control de Armamento, Thomas G. DiNanno, esta semana visitó la Argentina y destacó el “compromiso para enfrentar el terrorismo respaldado por Irán”.
Por su parte, el Presidente remarcó la continuidad de la estrategia diplomática para instalar el reclamo en la agenda global, en línea con la política sostenida por la Argentina tras el conflicto bélico de 1982, que dejó un saldo mortal de aproximadamente 650 soldados argentinos y 255 británicos.
“No hay foro en que no hagamos el reclamo, estamos consiguiendo apoyos nunca vistos, como Chile. Tanto con (Diana) Mondino, como con (Gerardo) Werthein y ahora con (Pablo) Quirno, es un tema que nosotros lo vivimos tirando arriba de todas las mesas”, afirmó Milei.
La tensión entre EE.UU. y Reino Unido abre un nuevo frente diplomático por las Islas Malvinas
El informe del Pentágono sobre una eventual revisión de Estados Unidos respecto al apoyo a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas surge en medio de crecientes tensiones con aliados europeos por la guerra contra Irán e introduce un elemento de presión adicional en la histórica disputa por el territorio del Atlántico Sur.

El Departamento de Estado estadounidense sostiene en su sitio oficial que las islas se encuentran bajo administración británica, aunque reconoce la reivindicación argentina como parte de su postura formal. Sin embargo, la filtración de un correo del Departamento de Defensa sugiere que Washington podría revisar esa posición como herramienta de presión sobre Londres.
Por su parte, la oficina del primer ministro británico, Keir Starmer, remarcó en las últimas horas que la soberanía sobre las Islas Malvinas “no está en cuestión”. Según indicó el Gobierno local, los isleños ya se pronunciaron a favor de continuar como territorio británico de ultramar, en defensa de su derecho a la autodeterminación.
En paralelo, la relación entre el Reino Unido y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más delicados, luego de que Starmer reiterara que no tiene previsto involucrarse en una eventual guerra en Medio Oriente. Esta postura incluyó la advertencia sobre posibles restricciones al uso de bases británicas por parte de la aviación estadounidense, lo que derivó en críticas del presidente Trump hacia el líder laborista.




