El presidente, Javier Milei, irrumpió este domingo en un programa de streaming solidario para dos refugios de animales, en el que sorprendió al aparecer junto a su perro Conan, al que presentó públicamente por primera vez desde que asumió en el Ejecutivo, y más allá del costado personal, dedicó buena parte del diálogo a lanzar duros cuestionamientos políticos.
En este contexto, Milei arremetió contra la oposición, a la que acusó de actuar con “miserabilidad y deseo de poder”, y volvió a cargar contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a quien tildó de “pichón de Stalin” y “pigmeo maligno”. “Enfrente no tenés a un rival, tenés a un enemigo. Ese tipo está dispuesto a matarte si es necesario”, sostuvo.
Asimismo, el Presidente apuntó contra los medios de comunicación que, según denunció, “le han dicho incestuoso, zoofílico y nazi”. En esa línea, el jefe de Estado sostuvo que sus críticos “no se bancan el vuelto” y aseguró que “la gente ya les sacó la ficha”. “Lo único que hacen es romper y obstruir. Por eso hicieron mierda al país”, insistió.
Al referirse a su gestión, el Mandatario se mostró confiado y afirmó que si las elecciones se hicieran hoy, La Libertad Avanza ganaría “con el 70% entre los menores de 35 años”. “Si hacemos las cosas bien, hay liberalismo para rato”, dijo, al tiempo que ratificó que su Gobierno está “siendo el mejor de la historia”.
Milei también justificó el tiempo que pasa en redes sociales, al mencionar que que gracias a eso detectó irregularidades que derivaron en la salida de la excanciller, Diana Mondino, y de la extitular de la AFIP, Florencia Misrahi. “Estar conectado me permite monitorear lo que pasa en tiempo real”, explicó el jefe de Estado y relató cómo ordenó los despidos tras ver publicaciones que no coincidían con su ideario.
Sobre el episodio con Mondino, señaló que decidió su remoción tras leer en Twitter que la Argentina había votado en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en contra de Estados Unidos e Israel. “Eso es inadmisible para mí. Llamé a Francos y le dije ‘echala’. Así de simple”, explicó Milei y precisó su alineamiento internacional con esos países.
Acompañado por su hermana, Karina Milei y la diputada de La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, el mandatario llegó al estudio de Neura vestido con un mameluco de YPF, prenda que, según contó, usa para pasar tiempo con sus cinco “hijos de cuatro patas”.
“Acá está Conan, ¿viste que es de verdad?”, dijo Milei en tono distendido, mientras paseaba al mastín inglés por el set. El animal es el padre de sus otras cuatro mascotas, que también llevan nombres de economistas austríacos: Milton, Murray, Robert y Lucas. Karina, por su parte, llevó a su perro Thor y realizó una donación de un millón de pesos para los refugios.
Durante la entrevista, el jefe de Estado habló de su relación con los animales, reveló detalles sobre la convivencia con sus perros y explicó que suele interceptarlos “cuando están en el canil” para jugar con ellos. Además, el jefe de Estado aseguró que Milton, uno de sus mastines, “mide dos metros en dos patas” y que ese día se negó a asistir al evento: “Se empacó. Si te hace resistencia pasiva, no hay forma de levantarlo. Es literalmente un león”.
Milei vs Cristina: cruce con números, acusaciones y deuda
Horas antes de la aparición pública del mandatario, la expresidenta, Cristina Kirchner, publicó un nuevo “Che Milei” en redes sociales, en el que criticó el modelo económico libertario y cuestionó el uso de los dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Vos podrás gritar como energúmeno, putear en arameo y amenazar con meter presos a todos… pero los dólares se van y las inversiones no llegan”, disparó.

El mensaje, que se viralizó rápidamente, apuntó a los datos del último balance del Banco Central, que mostró una caída de reservas de USD 2.009 millones en mayo. Cristina Kirchner señaló que “el 44% de los USD 12.000 millones del FMI se fueron en 45 días” y acusó al Gobierno de no lograr resultados concretos. “Resultado mata relato”, ironizó.
Desde el oficialismo no tardaron en contestar, ya que horas más tarde el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, calificó la gestión de la exmandataria como “chamanismo económico” y la acusó de haber generado “altos niveles de inflación y pobreza”. En un extenso descargo, Quirno sostuvo que la exjefa de Estado fue “responsable del mayor endeudamiento de la historia argentina”, al recordar que su gobierno sumó más de USD 300.000 millones de deuda.
Quirno también defendió el actual rumbo económico: destacó el superávit financiero, la reducción de la deuda pública en relación al PBI y los avances en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que ya registró compromisos por más de USD 12.000 millones. “No existe tal modelo de endeudamiento estructural. Lo que hay es corrección de desequilibrios heredados”, remató.





