Luego de lo que fue la polémica salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el presidente de la Nación, Javier Milei, evalúa desprenderse del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por la falta de condena a la organización terrorista de Hamás.
Según trascendió desde Casa Rosada, la intención de Milei de abandonar esta herramienta de la ONU comenzó a motorizarse con la ausencia de Argentina en la sesión del Consejo de Derechos Humanos que tuvo lugar el pasado viernes en Ginebra (Suiza). De la audiencia, tampoco participó Estados Unidos, por orden del presidente Donald Trump.
El principal punto por el cual el Jefe de Estado argentino quiere salir del Consejo de Derechos Humanos de la ONU es que el cuerpo no llamó “organización terrorista” a Hamas, grupo que mantiene un conflicto bélico con la fuerzas de Israel, una de las principales naciones aliadas de Milei. De hecho, el país conducido por el presidente Benjamín Netanyahu ya salió del Consejo.
Asimismo, la gestión libertaria también cuestiones que desde este instrumento la ONU no aprobó ninguna resolución de la guerra que mantiene Israel con Hamas. Por todas estas razones, Milei estudia abandonar el Consejo antes de su viaje a ese país, donde recibirá el “Premio Nobel Judío“.
Vale destacar que, la ONU es uno de los principales blancos institucionales de Milei, que acusó a la organización de promover una agenda 2030 “que afecta la vida, la libertad y la propiedad de las personas”. De hecho, el Gobierno nacional también estudia retirarse del Acuerdo de París, otro brazo de la ONU, debido al rechazo a la teoría del cambio climático que tiene el Presidente.
Cómo fue el polémico discurso de Milei en la ONU
El pasado 24 de septiembre, en su primera participación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Milei acusó a la ONU de imponer “ideas socialistas” a sus miembros a través de la agenda 2030, cuestionó la difusión de “políticas colectivistas” y condenó la falta de sanciones a los gobiernos de China, Venezuela y Cuba.
En el inicio de su intervención, Milei aseguró ante los presentes en el debate general de la 79° edición de la Asamblea General que él no es un político, sino un “un economista liberal libertario que jamás tuvo la visión de hace política y fue honrado con el cargo de Presidente de la República Argentina frente al fracaso estrepitoso de más de un siglo de políticas colectivistas“.
“Como suele ocurrir con la mayoría de las estructuras burocráticas que los hombres creamos, esta organización dejó de velar por los principios de su fundación y empezó a mutar. Se transformó en un leviatán de múltiples tentáculos que pretende decidir qué tiene que hacer cada Estado y como deben vivir los ciudadanos del mundo. Impone una agenda ideológica a sus miembros sobre un sin fin de temas que hacen a la vida del hombre en sociedad”, criticó Milei.
En ese sentido, Milei consideró que la ONU se desentendió de los valores que promovieron su fundación en 1945 una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, y denunció que actualmente promueve un “un programa de gobierno supranacional de corte socialista que pretende resolver los problemas de la modernidad con soluciones que atentan con la soberanía, el derecho a la vida y libertad de las personas”.
“Hemos visto como una organización que nació para defender los derechos del hombre ha sido una de las principales propulsoras de la violación sistemática de la libertad como con las cuarentenas a nivel global en el año 2020 y que debería ser considerado un delito de lesa humanidad”, remarcó el Presidente argentino en relación al confinamiento mundial acontecido por la pandemia del coronavirus, palabras que toman más notoriedad si se tiene en cuenta que recientemente Milei ordenó la salida de la OMS justamente por las cuarentenas por el Covid-19.

Asimismo, Milei cuestionó las posturas de la ONU en contra de Israel, al que definió como “el único país de Medio Oriente que defiende la democracia liberal”; rechazó la participación de las “dictaduras” de Cuba y Venezuela en la Asamblea General; denunció que la organización “no veló por la soberanía territorial de sus integrantes” al mencionar el caso de las Islas Malvinas; y sentenció que la entidad “perdió credibilidad ante la ciudadanía”.





