El gobierno de Javier Milei retomó esta semana las negociaciones con gobernadores y bloques aliados para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en las elecciones presidenciales de 2027, una estrategia que busca mejorar las posibilidades electorales de La Libertad Avanza y que, al mismo tiempo, podría afectar de manera directa a los espacios opositores con mayores dificultades para resolver sus internas, especialmente el peronismo.
La iniciativa que impulsa la Casa Rosada ya no apunta a eliminar definitivamente las PASO, como establecía el proyecto original enviado el pasado 23 de abril al Congreso, sino a repetir el esquema utilizado en las elecciones legislativas de 2025 mediante una nueva suspensión del mecanismo. Según dejaron trascender desde el oficialismo, esa alternativa permitió destrabar conversaciones con distintos gobernadores y elevó las expectativas de alcanzar un acuerdo parlamentario antes de fin de año.
Es que, desde el Gobierno sostienen que las elecciones primarias representan una instancia electoral “costosa”, que obliga a los ciudadanos a votar en demasiadas oportunidades y que genera incertidumbre política y financiera. Al mismo tiempo, desde el Ejecutivo de Milei aseguran que los partidos cuentan con herramientas para definir internamente sus candidaturas sin necesidad de recurrir a una PASO obligatoria.
De esta manera, la suspensión de las PASO tendría un impacto político sobre la oposición. En la Casa Rosada consideran que la ausencia de una primaria nacional dificultaría la resolución de las disputas internas dentro de los distintos espacios opositores, especialmente en el peronismo, donde conviven sectores que desde hace varios meses mantienen diferencias respecto de la conducción y el armado electoral para las elecciones 2027.

En ese contexto, la falta de una instancia obligatoria para ordenar sus candidaturas podría obligar a las distintas corrientes del peronismo a alcanzar acuerdos políticos previos o, en caso contrario, enfrentar el riesgo de competir con listas separadas en la elección general, lo que fragmentaría el caudal electoral del espacio y favorecería un nuevo triunfo de La Libertad Avanza.
Con ese escenario como telón de fondo, el oficialismo trabaja para cerrar acuerdos con gobernadores considerados aliados o dialoguistas. A cambio del respaldo legislativo para suspender las PASO, La Libertad Avanza analiza distintos esquemas de cooperación electoral en las provincias, que van desde alianzas hasta la posibilidad de no competir con listas propias en determinados distritos para favorecer a los mandatarios provinciales.
Mientras tanto, las negociaciones son encabezadas por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto con funcionarios políticos encargados del vínculo con los gobernadores y las provincias, como el ex ministro del Interior y actual jefe de Gabinete, Diego Santilli. El objetivo del Ejecutivo es conseguir los votos necesarios para aprobar la suspensión de las primarias antes del cierre del año legislativo.
La estrategia oficial también contempla que numerosas provincias vuelvan a desdoblar sus elecciones locales de los comicios presidenciales de 2027, una situación que le permitiría a los funcionarios de Milei negociar acuerdos diferenciados en cada distrito y consolidar entendimientos con distintos gobernadores antes de la elección nacional.

En ese marco, el Gobierno asegura que ya existen conversaciones avanzadas con administraciones provinciales de distintos signos políticos para construir una mayoría parlamentaria que permita avanzar con una nueva suspensión de las PASO, una medida que consideran clave para la estrategia electoral de Milei que ya comenzó su campaña por la reelección.




