En las últimas horas, el presidente Javier Milei ratificó la existencia de un “Triángulo de Hierro político” en el seno de su Gobierno, al confirmar que Guillermo Francos, actual jefe de Gabinete, se sumó al núcleo de confianza que ya integraban su hermana Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, y aseguró que su reelección en 2027 “es un hecho” si logra consolidar el rumbo económico y político que trazó desde su asunción, en diciembre de 2023.
Durante una entrevista, Milei explicó que el Ejecutivo funciona bajo un esquema de gestión dividido entre lo estructural y lo coyuntural, con Caputo como estratega, Karina como armadora política y Francos encargado del vínculo con el resto de los espacios partidarios. El mandatario aclaró que “solo él toma las decisiones clave”, y que el equipo se articula bajo su mando exclusivo.
“Trabajo de forma hiperactiva con seis de los ocho ministerios. Lo que sube es lo que requiere mi firma. Estoy 100% abocado a la gestión”, dijo Milei, que destacó algunos proyectos a largo y las reformas estructurales en marcha, como la desregulación económica a cargo de Federico Sturzenegger y los cambios en Capital Humano, liderados por Sandra Pettovello, además del frente externo que conduce Gerardo Werthein.
En ese marco, Milei sostuvo que en 2027 va a ser reelecto, y explicó que su equipo trabaja ya en una “segunda parte del mandato” con un programa de reformas profundas que incluye una nueva batería de medidas a partir de diciembre de 2025. Además, el mandatario aseguró que el rumbo se mantendrá firme hasta octubre de este año y que su espacio “ganará por paliza” si el escenario actual se sostiene.
Respecto a las tensiones internas dentro del oficialismo, Milei confirmó que hubo un encuentro reservado entre Karina Milei, Caputo, José Luis Espert, Eduardo “Lule” Menem y Sebastián Pareja, con el fin de cerrar filas en torno a la estrategia electoral bonaerense y reducir las fricciones que surgieron en el armado de listas. Según trascendió, Caputo volvió a ocupar un rol central en la mesa política.

Las diferencias entre los armadores parecen haberse limado en las últimas semanas: Lule Menem, muy cercano a Karina, comenzó a trabajar más de cerca en la estrategia de la provincia de Buenos Aires, mientras que Caputo retomó protagonismo tras semanas de especulaciones sobre su distanciamiento del núcleo duro. El reacomodamiento se dio por pedido directo del Presidente, quien exigió detener los conflictos internos.
Consultado por la suba del dólar y las especulaciones de una posible corrida, Milei apuntó a sectores opositores y aseguró que estaban preparados para un escenario de “daño electoral”. Acompañado por Luis Caputo, Santiago Bausili y Pablo Quirno, el jefe de Estado remarcó que la economía crece entre un 5 y 7%, y que la baja de la pobreza es evidente, lo que, según dijo, genera nerviosismo en “los que quieren romper todo”.
Por su parte, Caputo afirmó que no habrá corrida cambiaria porque “los fundamentos macroeconómicos son sólidos”, y explicó que en otras crisis hubo déficit gemelos y tipo de cambio fijo, algo que no ocurre ahora. “El peronismo es muy malo gobernando, pero muy bueno desestabilizando”, ironizó. Milei coincidió: “Flota, el tipo de cambio, flota”.
Milei culpó a Villarruel por el aumento sorpresivo del dólar
En otro pasaje de la entrevista con Alejandro Fantino, el Presidente se refirió con dureza a su vice, Victoria Villarruel, a quien acusó de haber habilitado una “sesión ilegal” en el Senado que impulsó una “bomba fiscal” con impacto del 2,88% del PBI. “Eso es fumarse una YPF por año. Son 17 mil millones de dólares. Estaba trabajando para el golpe”, denunció.

“Roma no paga traidores”, repitió Milei, y agregó que si no respeta la agenda con la que fue elegido, traicionaría a 15 millones de argentinos. Señaló además que Villarruel generó una alianza “en concordancia con los kukas”, y dejó de asistir a las reuniones de Gabinete a fines de abril o comienzos de mayo, en lo que interpreta como un quiebre político definitivo.
Por caso, el Presidente afirmó que, si el Gobierno hubiera caído, Villarruel habría asumido la Presidencia junto con los sectores kirchneristas, y fue aún más allá: “Los que votaron la iniciativa del aumento a las jubilaciones son asesinos de jóvenes porque están condenando el futuro del país”, disparó, al tiempo que indicó que los intentos de extorsión no lo intimidan y que está dispuesto a “dar la pelea” con la gente.
“No me importa si las lacras del Estado me quieren llevar puesto. Vine a hacer el mejor gobierno de la historia”, concluyó el mandatario, en un mensaje que también apuntó a otros actores del sistema político mientras el conflicto con su vice, lejos de disiparse, parece haber alcanzado su punto más crítico.





