Diputados y senadores bonaerenses de buena parte del abanico político cuestionaron la decisión del presidente Javier Milei de avanzar con el veto a la Ley de Movilidad Jubilatoria sancionada recientemente por el Congreso nacional. “Estamos hablando del derecho a una jubilación digna”, cuestionaron.
Tanto desde la bancada oficialista de Unión por la Patria, como desde los dos sectores del radicalismo con representación en la Legislatura bonaerense reclamaron a el Jefe de Estado que “reconsidere el veto”, y manifestaron que los jubilados representan actualmente “la casta donde elije recortar” el Gobierno nacional.
En ese sentido, la diputada bonaerense del bloque UCR + Cambio Federal, Belén Malaisi, sostuvo que su espacio no permitirá “el avasallamiento, la inconstitucionalidad, ni que se viole el estado de derecho de cada argentino”. “Los jubilados son la casta de Milei”, enfatizó, en referencia al rechazo de la Ley de Movilidad Jubilatoria.
“Hoy más que nunca somos reformista, somos la vida, somos la paz, somos los Derechos Humanos., somos la educación pública, somos la Unión Cívica Radical. Gracias Raúl Alfonsín por tu legado, porque hoy podemos seguir defendiendo convicciones, ideales y bienestar para todo el pueblo”, expresó la dirigente de Evolución Radical, tras cuestionar el veto de Milei a la Ley de Movilidad Jubilatoria.
Por su parte, el presidente de bloque de Acuerdo Cívico UCR-GEN en la Cámara baja bonaerense, Claudio Frangul, indicó que la Ley de Movilidad Jubilatoria que sancionó el Senado nacional significa “un primer paso para solucionar las malas decisiones de gestiones anteriores”.
De esta manera, Frangul le pidió a Milei que “reconsidere el veto” puesto que los jubilados pierden actualmente contra la inflación “con meses de atraso en sus haberes previsionales”. “Estamos hablando del derecho a una jubilación digna de personas que trabajaron y aportaron toda su vida. ¡Ellos no pueden esperar tanto!”, cuestionó.
En tanto, su compañera de bancada, Nazarena Mesías, indicó que “no sirve el equilibrio fiscal si se construye sobre el hambre de la gente”. “Hay que acomodar las cuentas, pero también hay que acompañar con medidas que ayuden a las clases medias y bajas a transitar la crisis; la ley de movilidad jubilatoria era absolutamente necesaria”, precisó a través de sus redes sociales.
Cabe destacar que, el Gobierno nacional acusó a los legisladores que aprobaron el proyecto de “hacer un acto de populismo demagógico” e informó mediante un comunicado que vetará la nueva Ley de Movilidad Jubilatoria, al argumentar que “tiene como único objetivo destruir el programa económico del Gobierno”, puesto que echaría por tierra el mantener el superávit fiscal.
“El proyecto sancionado por el Congreso con la anuencia de todos los partidos políticos es una estafa moral, un acto de demagogia populista y una irresponsabilidad fiscal; y por lo tanto será vetado por este Gobierno, el cual no tiene miedo de pagar los costos que hagan falta para sacar a este país de la decadencia en la que nos han sumergido”, cuestionaron desde la Oficina del Presidente.
En detalle, la Ley de Movilidad Jubilatoria que fue aprobada por más de dos tercios de la Cámara alta nacional aumenta las jubilaciones en un 8,1% y contempla la fórmula de movilidad por inflación. Además, dispone que en marzo de cada año se habilite otra suba por el 50% del índice de variación salarial.
Desde la bancada de Unión por la Patria en el Senado bonaerense, la legisladora del Frente Renovador Sofía Vannelli, respondió: “El gobierno dice que sostendrá el superávit “a toda costa”, pero es a costa del hambre, a costa de la pobreza, a costa de la indigencia, y a costa de la vida. A cualquier costo”.
“El hambre no es libertad, más de 3 millones de jubilados y pensionados que cobran la mínima han perdido 704 mil pesos desde que llegó Milei a la Presidencia. Porque el ajuste por inflación es tardío e insuficiente Esta pérdida equivale a 2,4 jubilaciones mínimas. Están sacándole a los jubilados lo que juró que iba a pagar la casta”, puntualizó Vannelli.
Por último, la diputada de Unión por la Patria, Lucía Klug, criticó al Gobierno nacional al afirmar que “con la excusa del equilibrio fiscal vetan una ley para que los jubilados puedan ganar un poquito más”. “¡Pero bienes personales no se toca! Mientras tanto los jubilados y la gente que compra garrafa, que se joda”, cuestionó, en referencia al veto de la Ley de Movilidad Jubilatoria.
El comunicado del Gobierno sobre el veto a la Ley de Movilidad Jubilatoria
La Oficina del Presidente informa que el presidente Javier Milei, tal cual se comprometió con los argentinos, vetará el proyecto aprobado por el Congreso de la Nación que tiene como único objetivo destruir el programa económico del Gobierno. El Presidente se comprometió con los argentinos a sostener el superávit fiscal a toda costa y así lo hará.
El Congreso Nacional, en un acto de populismo demagógico, sancionó un proyecto de ley irresponsable, ilegal e inconstitucional que establece gastos exorbitantes sin su correspondiente partida presupuestaria, lo que implicaría necesariamente que el Gobierno vuelva a caer en las viejas prácticas de la emisión monetaria, el aumento de impuestos, o el endeudamiento, que son las mismas recetas que nos han llevado al fracaso durante los últimos 100 años.
Esta ley implica un gasto adicional del 1,2% del PBI, o lo que es lo mismo, 25% del PBI en términos dinámicos, obligando al Estado a contraer deuda que deberán pagar en el futuro los jóvenes argentinos que, gracias a medidas como ésta, hoy son mayoritariamente pobres.
Adicionalmente, resulta paradójico que la clase política se acuerde de los jubilados hoy y no durante el gobierno de Alberto Fernández y de Sergio Massa. Solo en su último año, los haberes cayeron más del 30% acompañado de una suba sideral del gasto público. Mientras acusan a este Gobierno de licuar a los jubilados, desde enero las jubilaciones han aumentado un 5% en términos reales mientras bajamos el gasto y destruimos la inflación.
Tenemos plena conciencia de que la clase política quiere forzar al Gobierno a oponerse a esta medida demagógica para anotarse una victoria política, pero como el Presidente de la Nación ha dicho en innumerables oportunidades, nosotros preferimos decir una verdad incómoda a una mentira confortable.
El proyecto sancionado este jueves por el Congreso con la anuencia de todos los partidos políticos es una estafa moral, un acto de demagogia populista y una irresponsabilidad fiscal; y por lo tanto será vetado por este Gobierno, el cual no tiene miedo de pagar los costos que hagan falta para sacar a este pais de la decadencia en la que nos han sumergido.





