Mientras la Scaloneta estará cara a cara con la historia en el partido de semifinales contra Inglaterra, el bloque de senadores bonaerenses de La Libertad Avanza aprovechó que el Mundial se juega en Estados Unidos para presentar un pedido de informes sobre la oficina que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires teóricamente mantiene en Miami desde 1998.
La propuesta pertenece al platense Matías de Urraza, quien propone derogar las Leyes N° 12.221 y 12.222, sancionadas en 1998, que crearon una comisión para implementar una oficina de “promoción de negocios e inversiones” para la provincia de Buenos Aires en la ciudad de Miami, Estados Unidos.
“Mantener una oficina en Miami creada en 1998, sin resultados, es una falta de respeto al esfuerzo a todos los bonaerenses. La Provincia no necesita embajadas fantasmas, necesita un Estado que deje de gastar, de crear estructuras y empiece a priorizar las urgencias reales: salud, seguridad y educación”, mencionó el legislador libertario.
De acuerdo al bloque mileísta, la intención del proyecto de De Urraza no es criticar la necesidad de promover inversiones, sino cuestionar la permanencia de normas y estructuras estatales que deberían ser revisadas en un contexto donde el Gobierno afronta restricciones presupuestarias, una crisis económica y dificultades para garantizar servicios esenciales.
“Las Leyes cuya derogación impulsamos se sancionaron en el año 1998 y distan significativamente de las necesidades y prioridades del gasto en la Provincia de Buenos Aires al día de hoy. Ordenar, achicar y hacer más eficiente el estado provincial es una condición necesaria para, poder luego, bajar impuestos. Toda estructura provincial funciona y se financia de recursos públicos, que son impuestos que pagan los bonaerenses”, sostuvo De Urraza en los fundamentos de la iniciativa.
A pesar de la premisa del bloque libertario, la realidad es que la historia sobre la oficina bonaerense en Miami es mucho más profunda. Aunque fue sancionada en solo dos semanas por la Legislatura, la creación de la sede provincial en Estados Unidos tuvo varios traspiés que dificultaron su implementación.

La historia de la oficina bonaerense en Miami que LLA tiene en la mira
La propuesta de la oficina bonaerense en Miami fue presentada exactamente el 17 de marzo de 1998 por los diputados del Frepaso, Hugo Daniel Guerrieri, y del Partido Justicialista, Pablo Vacante, es decir que la oposición y el oficialismo de turno se unieron para fomentar la normativa. Recibió media sanción de la Cámara baja en junio de ese año y fue aprobado definitivamente en el Senado una semana después.
En concreto, la ley estableció la creación de una comisión destinada a crear esa institución en suelo norteamericano con el objetivo de que la provincia de Buenos Aires sea capaz de captar inversiones en la llamada “tierra de las oportunidades”.
Ese cuerpo parlamentario iba a estar integrado por un representante del Ministerio de la Producción, del Instituto de Desarrollo Empresario Bonaerense (IDEB), del Fondo de Garantías de la Provincia de Buenos Aires (FOGABA), del Banco Provincia y de los tres bloques con más miembros de ambas Cámaras de la Legislatura.
En la sesión en la que Diputados le dio media sanción a su proyecto, Guerrieri defendió su texto parlamentario al alegar que, en aquel momento, la globalización se tornó un “fenómeno irreversible” que transformó la economía y las relaciones entre países. Claro está que el apogeo consumista del menemismo, sumado a la reciente caída del Muro de Berlín, habían ubicado a Estados Unidos como uno de los principales socios políticos de Argentina.

“La constitución de esta representación de la provincia de Buenos Aires está llamada a cumplir con el objetivo central de que sea una base física y concreta que permita ayudar a aquellas pequeñas y medianas empresas que están incursionando en el mercado. Queremos ayudarlas en todo sentido, ya sea con información, con organización en cuanto a las contrapartes y con posibilidades de inversión en los proyectos que tengan cada una de ellas”, remarcó Guerrieri, según la versión taquigráfica de aquella sesión.
Lo cierto es que la creación de la oficina bonaerense en Miami respondió a un clima de época: en aquel momento, la ciudad estadounidense se consolidó como uno de los principales hub financieros para Latinoamérica, dado que allí se concretaron misiones comerciales, se promocionaron exportaciones, se buscaron inversiones y hasta se realizaron ferias internacionales.
El proyecto tuvo el antecedente de lo concretado por el Banco Provincia entre 1978 y 1982 cuando, por orden del Gobierno militar, se llevó a cabo una expansión internacional de la entidad financiera provincial, que incluyó la creación de una oficina en representación en Miami. La experiencia duró apenas cuatro años, momento en que la sede fue trasladada a Panamá.
Pese a que la ley fue promulgada, finalmente no se consolidó ninguna base permanente del Gobierno de la provincia de Buenos Aires en Miami que tenga presupuesto, estructura administrativa propia o personal permanente, ya que que no existen datos de, por ejemplo, la designación oficial de un director.
Las razones son varias. Desde la creciente crisis que desembocó en el corralito del 2001 hasta el cambio de Gobierno nacional entre Carlos Menem y Fernando De La Rúa, y provincial entre Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf. Sea cual sea el caso, el Gobierno bonaerense empezó a tomar una política internacional distinta, con misiones comerciales temporarias, coordinaciones más fuertes con Cancillerías y programas de exportación, sin la necesidad de asentarse en territorio estadounidense.




