Tras dos mandatos al frente del municipio, el diputado bonaerense del bloque Fuerza Patria (FP), Diego Nanni, renunció este miércoles de manera definitiva a la intendencia de Exaltación de la Cruz.
Luego de siete meses de licencia para desempeñarse como diputado provincial, Nanni aclaró que su salida era parte de una transición planificada, a fin de evitar que haya una conducción compartida con Luis Mariano Martín en el distrito.
“Hay que desdramatizar el hecho, yo ya venía con una licencia para asumir mi rol en la Legislatura provincial y, habiendo pasado siete meses, hicimos una buena transición con el intendente”, explicó el legislador kicillofista a la prensa local.
En esa línea, Nanni recalcó que “la centralidad de la conducción de la gestión tiene que pasar por el intendente y está claro que no puede haber ninguna idea de doble comando”.

La salida definitiva de Nanni marca el cierre de un ciclo político iniciado en 2019, cuando llegó a la intendencia de Exaltación de la Cruz, y posteriormente fue reelegido para conducir un segundo mandato al frente de la gestión.
Sin embargo, con las elecciones legislativas de 2025, el ex intendente desembarcó a la Cámara de Diputados bonaerense, lo que abrió el camino para el recambio en la administración local.
Al respecto, Nanni señaló que el aumento de responsabilidades legislativas fue clave para tomar la decisión. “La agenda se me fue complicando”, aseguró, tras la conformación de las comisiones en la Cámara baja.
Con la renuncia ya oficializada, Luis Mariano Martín queda plenamente consolidado al frente del municipio exaltacrucense y con el desafío de imprimirle su propia impronta a la gestión.
Por su parte, Nanni inicia una nueva etapa enfocada exclusivamente en la actividad legislativa, aunque con la promesa de seguir acompañando el desarrollo de Exaltación de la Cruz desde la política provincial.
“Lo que me queda es seguir apoyando al intendente y a toda la gestión desde mi rol, no estaré las 24 horas, pero Luisma tiene la capacidad para hacerlo y quienes él conduzca tienen que marcar su impronta”, cerró el legislador.
A través de las redes sociales, Nanni se despidió de los vecinos de Exaltación de la Cruz
Haber visto nacer y crecer este proyecto de mi vida, fue como coronar una de las montañas más altas o realizar un viaje a un lugar extraordinario en este mundo.
Viví en la intensidad de los paisajes asombrosos, caminé por rutas desafiantes y sobrevolé un cielo de infinitas sensaciones. Fue un viaje necesario, vibrante y lleno de luz.
Sin embargo, todo gran viaje tiene un boleto de retorno. Y hoy, al mirar hacia atrás y despedirme de esa gran travesía, NO siento vacío, sino una profunda gratitud. Sabía que tenía que volver.
El verdadero éxito no es quedarse a vivir allí donde querías llegar, sino saber cuándo bajar para compartir la historia con quienes amas… y emprender otros viajes, sintiendo lo lindo de estar vivo.
Dejar los reflectores del gran proyecto no es perder el camino; es elegir el rumbo correcto. Es regresar a la cotidianidad, ese espacio sagrado donde la vida se desacelera. Volver a casa es reencontrarme con el confort más puro, con la contención que no se compra con presupuestos ni se mide en metas alcanzadas: el amor incondicional de los que siempre esperan.
Ellos no esperaban al que fui en la vida pública, ni a un líder o al luchador de aquel proyecto; me esperaban a mí.
Hoy cambio el eco de la exposición por el sonido cálido de las risas compartidas, las largas jornadas de laburo y rosca por un café sin prisa en la mesa familiar, y la adrenalina del logro por la paz de un abrazo sincero.
El viaje fue maravilloso, pero el destino final —este refugio de amor y cotidianidad— es, sin duda, el mejor lugar del mundo.





