El mes de diciembre comienza con una ola de aumentos que impactarán en colectivos, prepagas, servicios públicos y contratos de alquiler, en un cierre de año marcado por la presión inflacionaria. El conjunto de subas afectará a usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y del resto de la provincia, de modo que el bolsillo familiar quedará nuevamente en el centro de la agenda económica.
En primera instancia, las empresas de medicina prepaga aplicarán nuevos incrementos que rondan el 2,3% y replican el índice inflacionario de octubre, aunque algunas entidades fijarán valores levemente distintos. En ese marco, OSDE ajustará un 2,1% a nivel nacional y 2,5% en la Patagonia, mientras que Accord será la única compañía que superará el IPC con una suba del 2,4%.
El sector sanitario cierra el año con una serie de aumentos acumulados que superan el promedio inflacionario y sostienen una dinámica alcista. Las prepagas ya registran un 22,7% de incremento en 2025 y el rubro salud del Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una suba del 28,9% interanual.
En tanto, el transporte público también volverá a aumentar desde este lunes, con subas en colectivos y peajes que alcanzarán a millones de pasajeros. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el ajuste será del 4,3% por el acuerdo del 2% más la inflación, mientras que en la provincia de Buenos Aires aplicarán el mismo esquema con una suba adicional del 10%.
En ese contexto, el boleto mínimo de las líneas del 200 en adelante que circulan dentro del AMBA y en los partidos de La Plata, Berisso y Ensenada comenzará en $650. A su vez, los valores quedarán en $658,44 para viajes de hasta 3 kilómetros; $733,5 para tramos de 3 a 6 kilómetros; $790 de 6 a 12 kilómetros; $846,57 de 12 a 27 kilómetros; y $902,73 en más de 27 kilómetros, en línea con las actualizaciones programadas.

Por su parte, los peajes suman nuevos incrementos que llevarán las tarifas hasta $4.912,67 en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, y alrededor de los $2.042,38 en la Illia. Estos ajustes se suman a la escalada general de costos vinculados a la movilidad diaria, que continúa entre los gastos más sensibles para los usuarios metropolitanos.
Asimismo, las tarifas de luz de Edenor y Edesur subirán 3,6% y 3,53% respectivamente, en función de lo determinado por los entes reguladores. Vale precisar que el gobierno de Javier Milei desarrolla un nuevo esquema de subsidios que dejará atrás los niveles N1, N2 y N3, y dividirá a los hogares entre beneficiarios y no beneficiarios, con una implementación planteada para 2026.
Finalmente, los inquilinos con contratos regidos por la extinta Ley de Alquileres de 2020, enfrentarán en diciembre un aumento del 28,67%, que funcionará como el último ajuste elevado previsto por esa norma. Si bien el índice evidencia una desaceleración frente a meses anteriores, la actualización sostiene una carga fuerte sobre los gastos mensuales en un escenario de incertidumbre económica.
Provincia autoriza un nuevo aumento de luz
La provincia de Buenos Aires confirmó un aumento del 3,6% en las tarifas de luz para el mes de diciembre y sumó otra presión sobre los gastos de los hogares, mientras el Gobierno nacional avanza con un nuevo esquema de subsidios energéticos.

Desde la cartera energética bonaerense precisaron que un usuario residencial N1, de ingresos altos y con consumo medio, pagaba cerca de $42.000 y pasará a abonar $43.500. Al mismo tiempo, la misma área provincial informó que un hogar N2, de ingresos bajos, que pagaba $25.800, verá su factura subir a $26.800 en diciembre.
El Gobierno nacional, por su parte, inició la etapa de consulta pública para implementar el nuevo sistema de Subsidios Energéticos Focalizados. La Secretaría de Energía habilitó desde hoy, y durante quince días un canal para que usuarios y entidades opinen sobre el régimen que reemplazará a la segmentación N1, N2 y N3 desde el 1° de enero de 2026.
La actual conducción libertaria explicó que el nuevo esquema dividirá a los hogares entre quienes tendrán subsidio y los que no, en función de los ingresos, patrimonio y situación socioeconómica. Frente a este escenario, las autoridades nacionales remarcaron que los beneficiarios recibirán una bonificación sobre el valor de la energía, mientras que quienes no califiquen pagarán el costo pleno del servicio.





