Tras la derrota electoral del balotaje el pasado 19 de noviembre y el reciente fracaso para frenar el avance de la ley ómnibus en la Cámara de Diputados nacional, el peronismo comienza a delinear estrategias para robustecer su nuevo rol de oposición.
En ese sentido, dirigentes de distintos distritos insisten en la necesidad de ampliar la estructura de toma de decisiones, con la incorporación de sectores sociales y de la sociedad civil que puedan canalizar el descontento ante las medidas económicas tomadas por el Gobierno de Javier Milei.
Al mismo tiempo que plantean la conformación de una nueva plataforma de propuestas que incluya demandas actualizadas, escindidas de la experiencia kirchnerista, prosiguen las negociaciones por la renovación de la conducción del Partido Justicialista (PJ).
En concreto, el PJ explora ser la punta de lanza del “rearmado de una plataforma” con propuestas que marquen diferencias con el plan de gobierno del peronismo en la etapa kirchnerista, que muchos dirigentes consideran “agotado” a partir de la derrota de Unión por la Patria.
Esa intención, la encabezan los gobernadores que quedaron en pie después del 19 de noviembre. La estrategia que plantean los mandatarios es incorporar a la mesa del PJ a gremios, movimientos sociales y referentes de la sociedad civil para exponer las consecuencias de las medidas económicas impulsadas por el presidente Milei.
En ese marco y mientras el Consejo Nacional del PJ sigue en un rol de pasividad, la filial bonaerense del partido, a cargo del camporista Máximo Kirchner, organiza un encuentro para este mes en la Costa Atlántica, que tendrá como objetivo consagrar una nueva agenda en línea con las necesidades de los sectores medios y populares afectados.
En paralelo, en la discusión interna por la conducción del peronismo, los dirigentes debaten sobre si la centralidad debe tenerla Sergio Massa, último candidato presidencial y prenda de unidad del Frente de Todos, o si el foco debe estar puesto en el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por haber sido revalidado en las urnas y comandar la provincia más populosa de Argentina.
También, están los que desean que la expresidenta Cristina Fernández tome algún protagonismo en el rearmado del frente opositor. Sin embargo, desde el entorno de la exvicepresidenta señalan que no da señales y sólo mantiene reuniones privadas en el Instituto Patria.
Por su parte, Kicillof se concentra en la gestión de su distrito y en participar de reuniones multisectoriales en el espacio público, mientras que Massa viene levantando su perfil, preparando el lanzamiento de su fundación para las próximas semanas y manteniendo reuniones “mano a mano” con dirigentes de distintos sectores.





