Kicillof demora la convocatoria a paritarias y crece el malestar de docentes y estatales

La Provincia demora la convocatoria a paritarias bonaerenses y crece el malestar entre docentes y estatales por la falta de una oferta salarial.

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El gobierno de Axel Kicillof volvió a cerrar una semana sin convocar a los gremios de estatales y docentes bonaerenses para retomar la discusión salarial, en medio de un clima de creciente tensión por la pérdida del poder adquisitivo. La dirigencia sindical esperaba un llamado del Ejecutivo para destrabar la negociación, pero la administración provincial no formalizó ninguna fecha y volvió a estirar las paritarias.

Las últimas reuniones entre la Provincia y los sindicatos tuvieron lugar el 11 y 12 de junio pasados, primero con los representantes de la administración central y luego con los docentes bonaerenses. En ambos encuentros, los ministros de Economía, Pablo López; y de la cartera de Trabajo bonaerense, Walter Correa escucharon los reclamos salariales, pero no pusieron sobre la mesa una propuesta concreta de recomposición, pese al vencimiento del último tramo del acuerdo paritario.

El malestar sindical escaló porque el Gobierno bonaerense liquidó los salarios de junio sin aumento. Esta decisión dejó la discusión salarial de fondo para julio y acrecentó la presión sobre las conducciones gremiales, que enfrentan reclamos internos cada vez más fuertes para endurecer la postura frente al Estado provincial.

En ese marco, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) bonaerense pidió la reapertura “urgente” de la negociación salarial y le marcó a la gestión de Kicillof el deterioro de los ingresos estatales. El gremio que conduce Claudio Arévalo, que mantiene una relación política cercana con el oficialismo provincial, advirtió que existe “mucho malestar” entre los trabajadores y reclamó una respuesta para recuperar el poder de compra.

El clima más sensible aparece en el sector docente, donde el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) ya había reclamado una recomposición antes del cierre de las liquidaciones salariales. Según trascendió en la dirigencia gremial, los referentes del sector le hicieron saber al Ejecutivo que las dilaciones podrían abrir paso a medidas de fuerza en el corto plazo, con el paro como una de las alternativas bajo análisis.

Los ministros Pablo López y Walter Correa encabezaron las últimas reuniones paritarias, pero la Provincia no presentó una oferta salarial concreta.
Los ministros Pablo López y Walter Correa encabezaron las últimas reuniones paritarias, pero la Provincia no presentó una oferta salarial concreta.

Además, la nueva discusión salarial llega atravesada por un dato económico que complica el margen de negociación, ya que el último acuerdo paritario venció en mayo con una suba cercana al 9% para los estatales, frente a una inflación acumulada del 14,7% en los primeros cinco meses del año. Ante este escenario, los sindicatos sostienen que la pérdida salarial supera con amplitud los tres puntos y reclaman una recomposición “importante” con retroactividad.

Desde la gestión kicillofista, la explicación apunta a la situación fiscal de la provincia, que sufre la caída real de la coparticipación y el recorte de transferencias nacionales. En las mesas anteriores, López y Correa describieron un escenario de recursos acotados y evitaron comprometer un número salarial, aunque la Provincia busca un acuerdo que abarque varios meses para ordenar el manejo del Tesoro.

En esa línea, los funcionarios aclararon que el esfuerzo del Ejecutivo estuvo en depositar en tiempo y forma el medio aguinaldo de julio. Asimismo, anunciaron una suba del 30% en las asignaciones familiares de estatales y docentes bonaerenses a partir de julio.

La próxima fecha límite será el 15 de julio, cuando el Estado provincial deba liquidar los salarios del mes. De cara a ese plazo, los gremios buscarán forzar una convocatoria con una oferta concreta y el gobierno de Kicillof deberá definir si sostiene la demora o si acelera una propuesta para contener un conflicto que ya incomoda incluso a los sectores sindicales más cercanos al oficialismo.

Paritarias: la presión docente crece desde las bases y empuja al FUDB a endurecer su postura

El conflicto salarial bonaerense también empezó a moverse por abajo dentro del universo docente, donde las bases reclaman una respuesta más dura frente a la falta de una oferta concreta de la conducción provincial. La demora de la gestión de Axel Kicillof activó tensiones internas en las organizaciones sindicales y abrió un escenario de mayor presión sobre la cúpula del FUDB.

El malestar docente crece desde las bases y presiona al FUDB para endurecer su postura frente al Gobierno bonaerense.
El malestar docente crece desde las bases y presiona al FUDB para endurecer su postura frente al Gobierno bonaerense.

En ese marco, SUTEBA Multicolor realizó un paro de 24 horas bajo la consigna “Ningún Docente Pobre”, como parte de un reclamo por una recomposición urgente de los salarios. El sector opositor a la conducción sindical apuntó contra la pérdida del poder adquisitivo y cuestionó la falta de definiciones en la paritaria bonaerense.

Si bien la medida de fuerza no arrastró al conjunto del FUDB, funcionó como una señal de alerta para las conducciones de SUTEBA, FEB, UDOCBA, AMET y SADOP. En ese marco, los gremios mayoritarios ya le reclamaron al Ejecutivo kicillofista una recomposición antes del cierre de las liquidaciones y ahora enfrentan un clima de malestar creciente en las escuelas.

Por último, el avance de los sectores más combativos deja a la negociación salarial en una zona sensible para la Provincia. Si el Gobierno bonaerense no acelera una convocatoria con una oferta concreta, las conducciones docentes podrían quedar obligadas a endurecer su postura para contener el reclamo interno y evitar que la conflictividad gane volumen en el segundo semestre.

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