Pese a haber llegado a un acuerdo para forjar un frente electoral para los comicios bonaerenses del próximo 7 de septiembre, la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO podría frustrarse gracias al proyecto de emergencia para Bahía Blanca, iniciativa que debe ser votada por la Cámara de Diputados y que el presidente de la Nación, Javier Milei, insiste con volver a vetar.
A fines de junio, Milei vetó en su totalidad el proyecto de ley 27.790, que declaraba la emergencia y catástrofe en los municipios bonaerenses de Bahía Blanca y Coronel Rosales tras las inundaciones de marzo de 2025. La normativa, establecía un fondo de $200 millones para costear los daños del temporal.
El jueves de la semana pasada, el Senado de la Nación le dio media sanción al mismo proyecto en favor de Bahía Blanca, que volvió a ser ingresado a pesar de la reticencia de Milei, que busca tirar abajo el texto parlamentario al alegar que perjudica su política fiscal. En este contexto, la Cámara de Diputados deberá definir si la normativa vuelve a recibir sanción definitiva, y todos los ojos están puestos en lo que harán los legisladores del PRO.
Originalmente, varios alfiles amarillos votaron a favor de este proyecto de emergencia para Bahía Blanca y Coronel Rosales, pese a que Milei está en contra. No obstante, el juego cambió y ahora, con el acuerdo electoral del Frente La Libertad Avanza ya consagrado, desde el núcleo del macrismo evalúan si tomarán el mismo camino o si darán un volantazo para quedar bien con su nuevo líder político.
En concreto, la ley de emergencia para Bahía Blanca, que en un principio fue presentada por la senadora kirchnerista Juliana Di Tullio, recibió 153 votos a favor, 32 en contra -en su gran mayoría libertarios- y 71 ausencias. Si bien hubo discrepancias dentro del PRO, el partido amarillo aportó su grano de arena para aprobar el proyecto, con 15 voluntades positivas, 19 ausencias y un solo rechazo.

Entre los que votaron a favor, se destacan Cristian Ritondo y Diego Santilli, los dos grandes impulsores PRO del acuerdo con La Libertad Avanza, ambos representantes de la provincia de Buenos Aires. También se expresaron positivamente Gerardo Milman, Javier Sánchez Wrba, María Sotolano, Patricia Vasquez, María Eugenia Vidal, Martín Yeza, Martín Ardohain, Héctor Baldassi, Gabriela Besana, María Florencia De Sensi, Alejandro Finocchiaro, Silvana Giudici y Martín Maqueyra.
Un factor a favor para el PRO es que, debido a que el arco político está abocado al cierre de listas de la provincia de Buenos Aires, todo parece indicar que en las siguientes semanas no habrá sesión en Diputados. Sin embargo, el armado de las candidaturas bonaerenses será territorio de guerra entre el macrismo y el mileísmo, y una disconformidad con algún nombre podría influir en la postura del partido amarillo sobre Bahía Blanca.
La situación se agrava más cuando se tiene en cuenta que el PRO sale perdiendo en las dos opciones que tiene. De apoyar el iniciativa, quedará marcado por Milei quien podría ordenar represalias, y de rechazarlo, podría ponerse en contra a toda la ciudad de Bahía Blanca, el distrito más importante de la Sexta sección.
En esa dicotomía, se suma un dato clave. De los 15 diputados del PRO que apoyaron la iniciativa original de Bahía Blanca, que fue vetada por Milei, 9 son de territorio bonaerense y 7 de ellos tienen que ir a las urnas para retener sus bancas.
Como el distrito que lidera el peronista Federico Susbielles tiene unos 250 mil electores, una mala performance en Bahía Blanca condicionaría las elecciones en la Sexta. En 2023, el municipio cabecera de la región fue el distrito en el que mejor le fue a La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, y perder puntos dos años después transformaría al PRO como un verdadero mariscal de la derrota.

Tras el revés en el Senado, Milei descartó llamar a Gobernadores del PRO
El Gobierno nacional cerró la puerta a una convocatoria con los gobernadores luego de que el Senado diera luz verde una serie de leyes clave que incrementan el gasto público. La sanción de proyectos impulsados por la oposición encendió las alarmas en la Casa Rosada y desató una fuerte reacción de Milei, quien acusó a los mandatarios de traicionar su plan económico y de actuar como cómplices en un intento de desestabilización fiscal.
En el entorno libertario, consideran que los Gobernadores “usaron su última ventana de oportunidad” antes de las elecciones de octubre, cuando se espera un reordenamiento en la distribución de bancas en el Congreso. En ese contexto, Milei reafirmó su estrategia de confrontación y rechazó cualquier gesto de conciliación. “Nosotros no vamos a convocarlos”, afirmaron desde un despacho con acceso directo al Presidente.
Al mismo tiempo, desde el oficialismo apuntaron de manera directa contra el kirchnerismo por haber impulsado las iniciativas. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, acusó a los legisladores alineados con Cristina Kirchner de intentar un “golpe institucional” al forzar el tratamiento de los proyectos en la Cámara Alta. Aunque algunos gobernadores como Alfredo Cornejo y Rogelio Frigerio, intentaron tomar distancia de la jugada opositora, el enojo de Milei se mantuvo intacto.
En ese contexto, el dirigente libertario ratificó su decisión de vetar cualquier norma que implique un aumento del gasto público. “Vamos a vetar. Si el veto se cae, lo vamos a judicializar. El daño que podrían causar es mínimo. La política del superávit fiscal es permanente”, advirtió ante empresarios reunidos en la Bolsa de Comercio.
Además de cuestionar el rumbo del Congreso, el Presidente afirmó que los legisladores opositores “están desesperados” y volvió a calificarlos como “ratas” y “degenerados fiscales”. Sin embargo, pese al revés legislativo, Milei reiteró su confianza en un triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones de octubre: “Nada de lo que está pasando nos sorprende. Estamos preparados para esto y vamos a ser exitosos”.





