En las últimas horas, el diputado bonaerense de Unión por la Patria, Carlos Puglelli, alertó a la Legislatura por la paralización operativa dispuesta en la planta de Stellantis en El Palomar, partido de Tres de Febrero, que fabrica vehículos de las marcas Fiat, Peugeot, Citroën y Ram, y solicitó que el Ejecutivo provincial intervenga ante el impacto laboral que podría provocar en la región.
Por medio de un proyecto ingresado esta semana, Puglelli advirtió que la suspensión de actividades en una de las principales terminales automotrices de la provincia de Buenos Aires constituye una señal de alarma en un contexto de retracción del mercado, y remarcó la necesidad de adoptar acciones que resguarden los puestos de trabajo y la capacidad industrial instalada.
Es preciso mencionar que, el proyecto de Puglelli llega a la Legislatura bonaerense en un escenario de volatilidad del mercado automotor, en el que no se alcanzó la meta de 650.000 unidades previstas para 2025 y tampoco se llegó a los 70.000 vehículos 0 km proyectados para enero, mes que cerró con 65.080 unidades vendidas, cifras que describen una tendencia contractiva del sector.
En tanto, el proyecto del diputado peronista también pone el foco en la reiteración de interrupciones productivas en la planta de Stellantis, que ya había permanecido cerrada durante todo diciembre cuando el receso habitual es de 15 días, y advierte que la nueva suspensión guarda relación con un mercado que anticipa una caída aún mayor en febrero, lo que profundiza la incertidumbre tanto para la cadena de valor como para sus trabajadores.
Es que, la semana pasada, las autoridades de la empresa Stellantis dispusieron una suspensión operativa en dos períodos, del 18 al 20 de febrero y del 23 al 27 del mismo mes, que afecta de manera directa la producción de modelos Peugeot y Citroën, medida que, según las justificaciones, “responde a una adecuación estacional de la dinámica productiva y a la necesidad de asegurar el aprovisionamiento de insumos para retomar las actividades el 2 de marzo”.

No obstante, durante los días de inactividad, la compañía ejecutará tareas de mantenimiento y readecuación operativa con el fin de agilizar gestiones vinculadas a la llegada de insumos, mientras que la fabricación en esa planta se concentrará en los modelos Peugeot 208, 2008, Partner y Citroën Berlingo, en un esquema que incluye además marcas como Fiat y Ram dentro del grupo empresario.
En este contexto, el proyecto de Puglelli incorpora como elemento contextual la caída en las exportaciones de vehículos a Brasil, que en 2025 fue del 38% para el Peugeot 208 y del 44% para el Peugeot 2008, situación que obligó a Stellantis a modificar el ritmo de producción para adecuar el stock a la demanda, que impacta de manera directa en la planificación industrial y en la estabilidad de los trabajadores.
Por caso, el legislador de Unión por la Patria menciona que desde el 5 de febrero no hay registros oficiales de operaciones en el Sistema de Información Online del Mercado Automotor (SIOMAA). Sin embargo, mediante relevamientos propios en concesionarios y registros locales, el sector registra una caída interanual de ventas de entre el 20% y el 25%, con proyecciones cercanas a 35.000 patentamientos frente a los 44.000 del mismo mes de 2025.
En cuanto a la situación laboral, la empresa acordó con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que los empleados bajo convenio colectivo perciban durante los ocho días de suspensión una compensación equivalente al 70% de sus haberes habituales, conforme al acuerdo rubricado el 3 de febrero, esquema que fue comunicado oficialmente a los medios.

“La decisión empresaria de suspender la actividad durante el mes de diciembre y ahora nuevamente en febrero, con pago del 70% de los haberes a los trabajadores bajo convenio, no puede analizarse como un evento aislado ni meramente estacional. Por el contrario, se inscribe en un contexto de retracción del mercado automotor, caída de exportaciones, acumulación de stock debilitamiento sostenido del consumo interno”, sostuvo Puglelli en su declaración de alerta.
En la misma línea, el legislador bonaerense enfatizó que a ese escenario se suma “una creciente apertura a la importación de vehículos terminados, particularmente provenientes de la República Popular China, cuyos costos de producción y esquemas de subsidios estatales generan condiciones de competencia altamente asimétricas respecto de la industria nacional”.
De esta manera, mientras Stellantis aseguró que la decisión no implica modificaciones en la estructura ni en los planes futuros de la compañía y ratificó su voluntad de mantener la estabilidad de sus operaciones en Argentina, Puglelli insiste en la necesidad de monitorear la evolución de la planta de El Palomar y de impulsar acciones que garanticen la continuidad productiva y la protección del empleo en la provincia de Buenos Aires.





