El Consejo que nuclea a los químicos bonaerenses difundió un comunicado, tras los incendios ocurridos en Moreno y Mariano Acosta, sobre lo que planteó que la situación expone riesgos crecientes tanto para la población como para el sector productivo y vinculó estos episodios con fallas estructurales en los controles.
El organismo profesional analizó el reciente incendio en una fábrica de pinturas en Moreno y la explosión de un depósito de garrafas en el partido de Merlo. Ambos episodios ocurrieron con pocas horas de diferencia en zonas densamente pobladas dentro del conurbano, lo que elevó el impacto potencial sobre trabajadores y vecinos, según alertaron los químicos bonaerenses.
En ese contexto, el Consejo de Química sostuvo que los hechos no responden a situaciones aisladas y alertó que la reiteración de este tipo de siniestros, se vincula con debilidades en los sistemas de control, incumplimientos de las normas de seguridad vigentes y un aumento de la informalidad en el manejo de sustancias peligrosas.
En relación con el incendio en Moreno, el ente profesional explicó que la manipulación inadecuada de compuestos inflamables incrementa los riesgos de eventos de gran escala, debido a que estos materiales pueden generar vapores tóxicos, provocar reacciones peligrosas y favorecer una rápida propagación del fuego, lo que agrava el peligro en zonas urbanas.
El Consejo también analizó el caso ocurrido en la localidad de Mariano Acosta y remarcó la gravedad de las deflagraciones registradas en el depósito de garrafas. La entidad que nuclea a los químicos bonaerenses sostuvo que este hecho constituye un claro ejemplo del riesgo extremo que implica la mala gestión del Gas Licuado de Petróleo (GLP), con consecuencias de alto impacto.

Ante este escenario, el órgano advirtió sobre explosiones del tipo BLEVE, con consecuencias severas para personas, estructuras y el ambiente. La entidad también alertó que la combustión incompleta de los materiales involucrados puede liberar sustancias altamente tóxicas, lo que incrementa los riesgos sanitarios para trabajadores, vecinos y equipos de emergencia.
En línea con su reclamo, el Consejo Profesional de Química puso el foco en el rol de los organismos de control y profundizó en la falta de fiscalización sostenida. “La cotidianeidad con que se suceden este tipo de eventos expone un escenario alarmante caracterizado por la ausencia de controles eficaces y sostenidos por parte de los organismos competentes”, expusieron desde la entidad en un llamado a la reflexión.
Por último, el órgano regulador de la profesión sostuvo que la falta de inspecciones, la existencia de establecimientos precarios y la ausencia de trazabilidad configuran un “contexto de anarquía” que no sólo pone en riesgo directo a la población, sino que compromete al entramado productivo de la provincia.
Químicos bonaerenses vuelven a exigir regulación, tras episodios reiterados
La reciente advertencia del Consejo de Química bonaerense se apoya en una serie de antecedentes que ya habían encendido alarmas por la falta de controles en la actividad industrial. Uno de los casos más relevantes fue la explosión registrada en noviembre pasado dentro del Polo Industrial de Carlos Spegazzini, en el partido de Ezeiza, donde la entidad profesional bonaerense reclamó por una regulación “urgente” del sector.

En aquel momento, los químicos bonaerenses señalaron que este tipo de episodios, “vienen sucediendo de manera naturalizada, producto de un marco generalizado de ‘libre hacer’ y la consecuente ausencia de controles”, al tiempo que advirtieron sobre la falta de exigencias para que las tareas sean realizadas por personal matriculado. En esa misma línea, el titular del organismo, Carlos Colángelo, sostuvo que la reiteración de incidentes expone fallas estructurales en los sistemas de fiscalización.
Este diagnóstico vuelve a aparecer tras los recientes hechos en Moreno y Mariano Acosta, donde el organismo volvió a vincular los eventos con deficiencias en los controles y con el manejo inadecuado de sustancias peligrosas. Para la entidad, la repetición de estos episodios confirma un escenario de riesgo creciente en zonas urbanas, con impacto directo sobre trabajadores y vecinos.
En paralelo, el Consejo también había extendido sus advertencias al ámbito educativo, luego de accidentes ocurridos en escuelas, donde detectó prácticas con sustancias químicas sin supervisión adecuada. En ese contexto, el colectivo profesional insistió en la necesidad de garantizar el cumplimiento de la normativa vigente, al considerar que se trata de un problema de seguridad y salud pública que requiere respuestas urgentes por parte de las autoridades.






En Provincia no hay control de nada , ejemplo en construcción los trabajadores están sin el EPP .
No cuentan casi las mayorías con casco ropa les cobran las empresas ,calzados protector auditivo etc y control de esta magnitud de tener galpón de garrafa llenas ni siquiera vacía deben estar alejados de los barrios es responsable el los empresarios y la intendencia del lugar
Deben ser más riguroso con los cuidados aplicar el cuidado con exigencia