El Gobierno de Javier Milei eliminó las retenciones para el 88% de los productos industriales que se exportan desde la Argentina. La medida quedó oficializada a través del Decreto 305/2025 y alcanzará a 4.411 posiciones arancelarias que dejarán de pagar entre un 3% y un 4,5% del valor exportado.
La decisión beneficia a unos 3.600 establecimientos productivos, en su mayoría pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que representan cerca del 40% del universo exportador y que durante este año generaron ventas externas por u$s3.804 millones, según datos oficiales.
Entre los rubros alcanzados por la nueva resolución oficial figuran maquinaria agrícola, autopartes, productos farmacéuticos, cosméticos, insecticidas, partes de motores, plásticos, metales y artículos de relojería, que dejarán de tributar derechos de exportación.
Desde el Ministerio de Economía de la Nación, aseguraron que la eliminación de las retenciones busca mejorar la competitividad internacional de la industria nacional, en línea con el proceso de ajuste del gasto público que impulsa la actual administración libertaria.

Además, desde la cartera que conduce Luis Caputo a nivel nacional, remarcaron que la medida se inscribe dentro de una política económica más amplia que comenzó en enero, cuando el Ejecutivo de Javier Milei avanzó con la reducción de cargas impositivas para las exportaciones agroindustriales y para distintas cadenas de valor, entre ellas la textil, la papelera, la alimenticia y la de bebidas.
En tanto, el nuevo esquema impulsado por el Gobierno nacional, excluye a algunos sectores considerados “estratégicos”. De acuerdo a lo difundido, las industrias del hierro, el acero, el aluminio, la petroquímica y la automotriz seguirán alcanzadas por los derechos de exportación por lo que mantendrán las alícuotas vigentes por su peso específico en el esquema fiscal.
Esta medida llega en medio de una fuerte presión de las cámaras empresarias para reducir la carga impositiva sobre las exportaciones. En un informe reciente, la Unión Industrial Argentina (UIA) alertó por el estancamiento del sector y remarcó que las ventas al exterior están por debajo de los niveles alcanzados una década atrás.
La entidad que agrupa a los principales actores del sector industrial alertó sobre una caída sostenida de las exportaciones si se comparan con los niveles de la década anterior. Además, advirtieron que la competitividad de la industria local se ve amenazada por el avance de productos importados y por el endurecimiento de las condiciones en mercados estratégicos.

Por su parte, desde la Casa Rosada explicaron que el plan busca estimular la producción, fomentar las ventas externas y aliviar la presión impositiva sobre los sectores con alto valor agregado, al tiempo que remarcaron que la política económica del oficialismo apunta a una mayor apertura comercial, con foco en las PYMEs y la generación de empleo.
Industriales bonaerenses rechazan la importación de maquinaria usada
Las principales organizaciones de la provincia de Buenos Aires, que nuclean a los empresarios bonaerenses salieron a rechazar la eliminación del Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU), una medida decretada por el Gobierno nacional a través del Decreto 273/2025 que, según los industriales, “pone en riesgo el desarrollo productivo argentino”.

En un comunicado conjunto, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), la Asociación de Industriales de la Provincia (ADIBA), la Confederación Económica bonaerense (CEPBA) y la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) señalaron que el fin del CIBU “atenta directamente contra la industria nacional y la balanza comercial”, al permitir el ingreso irrestricto de maquinaria usada que compite con la producción local.
A través de la decisión del Gobierno nacional, los importadores ya no deberán tramitar un permiso especial para ingresar bienes usados que están incluidos en la Nomenclatura Común del Mercosur. En esa lista, entre otros rubros, está la maquinaria industrial, motores, calderas, transformadores eléctricos, tractores y equipos agrícolas, generadores, embarcaciones, drones y aparatología médica.
Las cámaras empresariales alertaron que la derogación del CIBU no sólo reduce los controles técnicos y de seguridad necesarios para la operación de equipos industriales, sino que también abre la puerta a una competencia desleal, especialmente para Pymes manufactureras de bienes de capital.
“El ingreso indiscriminado de maquinaria usada —sin estándares ni certificación adecuada— desnivela la cancha en detrimento de quienes fabrican en el país con mayores costos estructurales”, subrayaron los empresarios bonaerenses.

El CIBU había sido implementado hace más de tres décadas como una herramienta para proteger la producción local y evitar el ingreso de equipos usados en condiciones desfavorables para la industria nacional. Su eliminación, aseguran los industriales bonaerenses, beneficia a sectores extractivos y grandes empresas en desmedro del entramado pyme.





