El Gobierno nacional analiza alternativas para avanzar con la reforma electoral en caso de no conseguir el respaldo legislativo necesario para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una de las principales iniciativas impulsadas por el presidente Javier Milei. La discusión se desarrolla en la mesa política del oficialismo y contempla distintas opciones de cara a los próximos procesos electorales.
Es que, la eliminación definitiva de las PASO continúa siendo el objetivo central de la Casa Rosada, pero la falta de acompañamiento de sus principales aliados obliga al oficialismo a evaluar caminos alternativos. Según trascendió, el reducido círculo político designado por Milei estudia distintos escenarios ante una eventual negativa de los bloques que habitualmente acompañan al Gobierno en el Congreso.
En tanto, entre las variantes que se encuentran sobre la mesa chica encargada de lograr el cometido figura la posibilidad de suspender las PASO por única vez, una medida similar a la aplicada durante las elecciones legislativas de 2025. Otra de las opciones en análisis consiste en mantener el sistema, aunque con la eliminación de la obligatoriedad de participación en esos comicios.
Pese a ello, desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, remarcan que la prioridad todavía es avanzar con la eliminación de las PASO. “Es nuestro proyecto de máxima”, sostuvo un funcionario cercano a la mesa política del Presidente, aunque reconoció que los sectores aliados podrían impulsar iniciativas alternativas vinculadas a la suspensión.
El debate también fue abordado por el ministro del Interior, Diego Santilli, durante una reunión con gobernadores del Norte Grande en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Allí, el funcionario del Gobierno argumentó que la multiplicación de instancias electorales genera desgaste en el electorado y un elevado costo económico para el Estado.

“Si se sostiene el mismo sistema electoral que ahora, vamos a tener PASO provinciales para gobernadores en las elecciones que se adelanten, PASO para las presidenciales y después las presidenciales. La gente no quiere votar tantas veces”, planteó Santilli al referirse al esquema vigente.
Por ahora, dentro del oficialismo identifican resistencias entre varios gobernadores provinciales y particularmente en sectores del PRO, uno de los principales aliados parlamentarios del Gobierno. Esa falta de consenso complica por el momento la posibilidad de avanzar con una reforma más profunda en el Senado, donde todavía no existe una fecha prevista para el tratamiento del proyecto.
Otro de los argumentos que esgrimen en la Casa Rosada tiene que ver con la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP), un sistema que podría complicar la votación durante las PASO debido a la gran cantidad de listas y ofertas electorales que podrían competir en cada una de las categorías que se votarán en las elecciones 2027.
Además de los cambios sobre las PASO, la reforma electoral impulsada por el Gobierno incluye modificaciones en los requisitos para la conformación y permanencia de los partidos políticos, entre las que se contempla elevar la cantidad de afiliados necesarios para registrar una fuerza política y establecer un piso mínimo de votos para conservar la personería electoral requerida para participar en futuras elecciones.





