El fondo Fidelity Investments comunicó al gobierno de la Provincia de Buenos Aires su negativa a la intención de reestructurar el bono BP21 que vence el 26 de enero próximo y con ese escenario el mayor distrito de argentina podría correr riesgo de entrar en cesación de pagos.
El fondo de inversión que tiene el mayor porcentaje del título de deuda en cuestión rechazó la propuesta del gobernador Axel Kicillof, aunque la posibilidad de posponer el pago del capital no está descartada, dado que otros tenedores todavía no confirmaron su decisión.
Según la revista Noticias, ningún acreedor tiene más del 25% del BP21 y hay un 40% que está atomizado en fondos como BlackRock, JP Morgan Chase, Prudential, Allianz y Tavelli. Fidelity posee algo más del 16% del bono, pese a que no todos informan el porcentaje en su propiedad.
En paralelo, esta mañana el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, volvió a ratificar que el Gobierno nacional no tiene planeado asistir a Kicillof para reestructurar los vencimientos de deuda que se avecinan.
De hecho, tal como lo explicó hace días, recordó que la estrategia de la provincia es seguir la directriz de Nación: pagar sólo los intereses en la fecha estipulada y posponer la cancelación del capital. En el caso del BP21, hacerlo el 1° de mayo, fecha propuesta por el Ministerio de Hacienda bonaerense.
En rigor, Guzmán se puso en los zapatos de la provincia y le pidió a los bonistas “que haya voluntad para obtener una solución ordenada, porque si la situación termina siendo desordenada se perjudican todas las partes”.
Kicillof tendrá como límite este miércoles para reunir el 75% de los acreedores en pos de reestructurar el vencimiento de capital por casi 250 millones de dólares que anunció la semana pasada. Si eso no sucediera, la provincia ingresará en cesación de pagos el próximo 10 de febrero.





