El Senado bonaerense este martes convirtió en ley el proyecto de la diputada del Frente Renovador, Luciana Padulo, que incorpora la educación emocional en los niveles inicial, primario y secundario de las escuelas de la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa, que había recibido media sanción de la Cámara de Diputados en noviembre de 2025, modifica los artículos 26, 27 y 28 de la Ley Provincial de Educación N°13.688 para sumar a los programas escolares contenidos destinados al desarrollo del autoconocimiento, la autorregulación emocional, las habilidades sociales y la empatía.
De esta manera, la norma establece dentro de los objetivos y funciones de la Educación Inicial la promoción de la educación emocional para que los niños puedan “conocer, entender, regular y gestionar sus emociones”. En el nivel primario, incorpora recursos pedagógicos orientados al autoconocimiento, la autorregulación emocional, las habilidades sociales y la empatía.
Para la educación secundaria, la ley dispone la incorporación de herramientas pedagógicas destinadas a “potenciar el desarrollo de las competencias emocionales”, con especial atención sobre la protección de la salud mental de los adolescentes.

“Es sumamente importante acompañar a nuestros niños, niñas y adolescentes en sus comienzos, en la etapa en la que están creciendo. La escuela debe seguir siendo esa segunda casa. Esta ley viene a intentar subsanar esta tragedia que estamos viviendo en relación a los números de suicidio adolescente. Hace muchos años que todos los adultos dejamos de mirar a los chicos como si fueran no hijos ajenos, sino hijos de todos. La crianza es siempre un acto colectivo”, manifestó la senadora massista, Malena Galmarini, en la sesión de esta tarde.
En ese sentido, la alfil del Frente Renovador le pidió a la Dirección General de Educación y Cultura, que dirige Flavia Terigi, que implemente esta ley lo más pronto posible, con el objetivo de fomentar el acompañamiento emocional a los estudiantes primarios y secundarios de la provincia de Buenos Aires.
“A los chicos les está costando mucho este mundo difícil, en el que están tan solos, aunque pareciera que están acompañados. Estar cuando nos necesitan no es solamente ayudarlos con el aprendizaje o darles un plato de comida, aunque ambas cosas son indispensables. Acompañarlos cuando algo les duele, cuando no entienden, cuando necesitan un abrazo o un beso. Hay que educarlos emocionalmente, que sepan que pueden llorar y no por eso son histéricas o maricones. Expresar los sentimientos es no solamente lo más humano que puede pasar en un mundo deshumanizado, sino que además es la mejor forma de tener una buena salud mental”, describió Galmarini.

En los fundamentos del proyecto, Padulo remarcó la necesidad de adaptar el sistema educativo bonaerense a las nuevas realidades que atraviesan niños y adolescentes, con especial atención sobre el impacto de los dispositivos tecnológicos, las redes sociales y problemáticas como el bullying y el sexting.
“La educación emocional también puede incluir información y sensibilización sobre temas vinculados a la salud mental como la depresión, la ansiedad y otros trastornos. Al crear conciencia sobre estas cuestiones, se puede reducir el estigma asociado a estas problemáticas y alentar a los estudiantes a buscar ayuda cuando la necesiten”, señaló Padulo en el texto parlamentario.
Cómo se implementará la educación emocional en las escuelas bonaerenses
Durante la sesión en la que Diputados le otorgó la media sanción, la representante del Frente Renovador también planteó la necesidad de que las escuelas cuenten con ámbitos en los que los estudiantes puedan expresar lo que les sucede. “Nuestros adolescentes están cada vez más solos. Tenemos que generar espacios dentro de la escuela en donde ellos puedan hablar de lo que les pasa, donde puedan legitimar sus sentimientos”, sostuvo.
Cabe destacar que la nueva ley no fija los lineamientos pedagógicos específicos que deberán aplicarse en las aulas, sino que deja en manos de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) el diseño de los programas y dispositivos necesarios para incorporar la educación emocional dentro del sistema educativo provincial.
En relación con el actual escenario en las escuelas bonaerenses, la impulsora del proyecto también destacó que numerosos docentes y directivos ya generan espacios de diálogo ante las problemáticas que atraviesan sus estudiantes, aunque advirtió que hasta ahora esas experiencias dependían de cada institución o educador y carecían de un marco general para todo el territorio bonaerense.

“No debería ser una cuestión individual de uno a uno, de nuestros maravillosos docentes que actúan cuando ven que a algún chico le pasa algo, tiene que ser algo que atraviese a todo el dispositivo escolar. No hay nada transversal ni formal, siempre dependemos de la buena voluntad o el conocimiento de causa que tenga el educador”, había advertido Padulo.
La diputada también defendió la sanción de una ley, en lugar de la creación de un programa administrativo, como una forma de garantizar la continuidad de la política más allá de los cambios de Gobierno. Según sostuvo la referente oficialista, la incorporación de la educación emocional dentro de la normativa educativa provincial permitirá sostener esos dispositivos en el tiempo.
“Las leyes son sustentables en el tiempo y las herramientas que nosotros damos a la sociedad tienen que ser para siempre”, había afirmado Padulo al reclamar que la Provincia cuente con una política permanente de prevención y acompañamiento dentro de las escuelas.
La iniciativa, ahora con fuerza de ley, atravesó un extenso recorrido en la Legislatura bonaerense, puesto que Padulo presentó una primera versión en agosto de 2023, que incluso recibió despacho de las comisiones de Educación y Salud, pero en noviembre de 2024 Legislación General decidió postergar su tratamiento ante la intención de unificarla con otros proyectos de características similares.
La falta de avances provocó que la propuesta perdiera estado parlamentario, por lo que la referente del massismo volvió a presentarla en 2025. Finalmente, la Cámara de Diputados le otorgó media sanción en noviembre pasado y el expediente pasó al Senado bonaerense, donde atravesó las comisiones correspondientes antes de llegar al recinto.




