La legisladora bonaerense de Fuerza Patria, Silvina Nardini, esta semana presentó un proyecto de declaración para que la Cámara de Diputados manifieste su rechazo al DNU 736/2026 del Gobierno nacional, con el que el presidente Javier Milei flexibilizó las condiciones para otorgar créditos en dólares a empresas que no generan ingresos en esa moneda.
La iniciativa oficialista cuestiona uno de los principales cambios introducidos por el DNU, que modifica el artículo 23 del Decreto 905/2002 y amplía el destino que las entidades financieras pueden asignar a los depósitos en moneda extranjera. Según explicó Nardini, el nuevo esquema habilita determinadas financiaciones a personas jurídicas sin exigir correspondencia entre la moneda en la que generan sus ingresos y aquella en la que contraen sus obligaciones.
“Este proyecto no se opone al crédito productivo ni a la posibilidad de que las empresas accedan a financiamiento, sino que rechaza los riesgos que se generan cuando una empresa que obtiene sus ingresos principalmente en pesos se endeuda en dólares”, sintetizó la diputada ensenadense, que integra las filas del intendente Mario Secco.
De acuerdo a los fundamentos del proyecto, una eventual suba de la cotización incrementaría de manera sustancial la carga financiera de las compañías que accedan a esos préstamos sin contar con ingresos suficientes en moneda extranjera. Para la representante de Fuerza Patria, esta posibilidad remite a un problema que la Argentina ya enfrentó con los fuertes descalces monetarios que precedieron a la crisis de 2001.
Sobre este punto, Nardini repuso que aquella experiencia dejó como una de sus principales enseñanzas la necesidad de evitar que empresas, familias y entidades financieras asuman obligaciones en una moneda diferente a la que utilizan para generar sus ingresos. Por tal motivo, la dirigente del Frente Grande calificó como “particularmente preocupante” que la actual conducción nacional flexibilice mecanismos que durante más de dos décadas buscaron reducir esa exposición.

En tanto, la parlamentaria también puso el foco en el origen de los dólares que las entidades financieras podrán canalizar hacia esos créditos y remarcó que la medida “no es una política destinada a generar nuevos dólares”. Según advirtió la impulsora del planteo, el nuevo esquema permite que los bancos presten divisas que ya forman parte del sistema financiero y que, en buena medida, corresponden a los depósitos de los ahorristas.
“Los dólares genuinos que necesita la Argentina deben provenir de una economía que produzca más, exporte más, agregue valor, genere empleo, atraiga inversión y desarrolle sectores capaces de generar divisas de manera sostenible”, reforzó Nardini, al cuestionar la nueva estrategia de la administración libertaria.
A partir de este diagnóstico, la diputada que responde políticamente al gobernador Axel Kicillof profundizó sus críticas contra la política económica del Ejecutivo nacional y vinculó el nuevo DNU con las necesidades electorales de La Libertad Avanza (LLA).
“El Gobierno produce semejante cambio en un acto desesperado por tratar de mantener la forzada estabilidad cambiaria frente al escenario electoral que se acerca, sin preocuparse por las consecuencias para los ahorristas”, afirmó la ensenadense, quien acusó a Javier Milei de intentar contener artificialmente el valor del dólar ante la falta de divisas.

Bajo esa premisa, la legisladora de la Tercera sección electoral cuestionó el uso del stock de dólares disponible en el sistema financiero para sostener la estabilidad cambiaria en el corto plazo y advirtió que esa estrategia podría trasladar riesgos hacia adelante, además de exponer a las empresas endeudadas en moneda extranjera ante una eventual corrección cambiaria.
“La experiencia histórica debería ser suficiente para advertir los peligros y nadie quiere volver a pasar por lo mismo que sucedió en 2001“, fustigó Nardini.
Además de sus objeciones económicas, la diputada provincial cuestionó el mecanismo institucional que utilizó el Ejecutivo para avanzar con la modificación y sostuvo que una decisión de esa “naturaleza y magnitud” requiere debate parlamentario.
Para respaldar esta postura, la autora del proyecto citó una reciente sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que reafirmó el carácter excepcional y la interpretación restrictiva de los DNU. Según consignó la iniciativa, el máximo tribunal estableció que el Ejecutivo no puede sustituir al Congreso por razones de conveniencia, celeridad o urgencia política y debe acreditar la imposibilidad concreta de seguir el trámite legislativo ordinario.

“La defensa de los ahorros de los argentinos y de la estabilidad del sistema financiero exige responsabilidad institucional y memoria histórica. La Argentina no puede repetir recetas que ya demostraron sus consecuencias y que se pagaron con un altísimo costo económico y social”, remató la referente kicillofista.
Nardini motoriza una presentación contra la flexibilización de los créditos en dólares





