La Sociedad Rural Argentina (SRA) atraviesa una fuerte interna que enfrenta a su presidente actual, Nicolás Pino, con su vicepresidente, Marcos Pereda, en la previa de la inauguración oficial de la Exposición Rural de Palermo 2025, evento que contará con la presencia del presidente Javier Milei.
Aunque la disputa entre los líderes del sector agropecuario surgió de forma discreta, en los últimos meses se intensificó considerablemente y pone en riesgo el futuro político de la entidad centenaria. El origen del conflicto radica en la interpretación del estatuto modificado en 2021, que establece límites a la reelección indefinida de los presidentes.
En ese marco, Pino, que asumió en 2019, sostiene que podría presentarse a un nuevo período más allá de 2026, basándose en que la Inspección General de Justicia habilita un mandato adicional por haber asumido durante la pandemia. En cambio, Pereda considera que esta interpretación constituye una maniobra para impedirle acceder a la presidencia, cargo que en el pasado ocupó su abuelo, Celedonio Pereda.
Sin embargo, la disputa no se limita solamente a los aspectos legales ya que Pino ha tejido un vínculo directo con el Gobierno nacional y mantiene una relación cercana con Milei, quien ya mantuvo una reunión con la Mesa de Enlace en la sede de la Sociedad Rural. En cambio, Pereda y otros dirigentes del interior mantienen una postura crítica, al señalar que los productores siguen afectados por precios internacionales bajos, alta presión impositiva, retenciones y elevados costos.
Además, el vicepresidente de la SRA, cuestionó públicamente la política de retenciones temporales impulsada por la administración libertaria. Según su interpretación, esta medida provocó una liquidación masiva de granos que benefició al Estado nacional con divisas, pero dejó escasos márgenes de ganancia para los productores agropecuarios.

Frente a este escenario, los roces entre ambos dirigentes se volvieron ineludibles y quedaron reflejados en varios episodios. Por ejemplo, Pereda se enteró por casualidad de una reunión en Entre Ríos organizada por dirigentes del sector, a la que debió asistir en helicóptero, situación que lo llevó a sentirse desplazado por el titular de la entidad. Además, el dirigente agrario se mostró ofuscado porque los vicepresidentes fueron excluidos de la última reunión con Milei en la Rural, donde se debatió el regreso de las retenciones.
La tensión entre la cúpula de la Sociedad Rural se desarrolla en un contexto en el que histórico gremio agropecuario, pese a contar con menos de 3.000 miembros, ejerce un fuerte peso político y económico en un sector que representa alrededor del 25% del Producto Bruto Interno (PBI) argentino. La próxima asamblea de socios, prevista para definir la extensión del mandato hasta diciembre y coincidir con la presentación de balances, podría convertirse en un nuevo escenario de disputa interna.
Finalmente, este sábado, durante el tradicional desfile en la pista central de Palermo, se espera que tanto Pino como Pereda mantengan la cordialidad pública frente a las autoridades nacionales y los miles de visitantes que asisten al evento. No obstante, la interna continúa latente y se proyecta hacia las elecciones de 2026, que podrían redefinir el liderazgo de la institución.
Milei asistirá al acto inaugural de la Sociedad Rural
El titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino confirmó que el presidente de la Nación, Javier Milei participará este sábado 26 de julio en el acto de inauguración oficial de la Exposición Rural de Palermo 2025, y adelantó que allí podría haber anuncios sobre “medidas importantes” para el campo.

En ese marco, se espera que el mandatario liberal aproveche el evento en la Rural para reforzar el vínculo con el sector agropecuario, en un contexto de presión por parte de las bases rurales para acelerar la eliminación de las retenciones y mejorar la competitividad en las economías regionales.
Por otro lado, referentes del agro plantearon que además de medidas fiscales, el campo necesita un plan integral de infraestructura que abarque caminos rurales, acceso a puertos y mejor conectividad para reducir los costos logísticos, al tiempo que reiteraron su preocupación por la falta de respuestas respecto de la barrera sanitaria patagónica que condiciona el movimiento de productos hacia el sur.
A pesar de las limitaciones económicas actuales, los representantes del campo coincidieron en que el diálogo con el Gobierno “está abierto” y que seguirán insistiendo en una agenda estructural que permita transformar al agro “en el verdadero motor del crecimiento argentino”.





