La Sociedad Rural Argentina (SRA) volvió a reclamar la eliminación de las retenciones en un contexto de expectativas récord para el sector, con proyecciones oficiales que ubican los ingresos agropecuarios en torno a los u$s42.000 millones para 2026. La entidad rural consideró que, si bien este escenario expone el potencial productivo del país, la carga impositiva limita ese crecimiento.
El reclamo del sector agropecuario se apoya en estimaciones del Ministerio de Economía nacional, que proyecta un aumento interanual de u$s8.700 millones en las exportaciones del complejo agroindustrial. En ese marco, el titular de la cartera, Luis Caputo, destacó la respuesta del campo ante las recientes medidas fiscales y valoró el dinamismo del sector.
No obstante, la conducción de la entidad rural planteó que ese repunte también convive con un esquema de costos crecientes que afecta la rentabilidad de los productores. A partir de ese planteo, el presidente de la SRA, Nicolás Pino, advirtió que los insumos clave registran subas significativas que impactan en toda la cadena productiva.
“Los productores enfrentan costos de guerra”, sostuvo Pino al describir el escenario actual del sector, al tiempo que volvió a reclamar definiciones concretas para aliviar la presión tributaria. A la vez, el dirigente agropecuario volvió a apuntar al Gobierno e insistió en que la eliminación de los derechos de exportación permitiría consolidar la recuperación del agro.
En esa línea, el vocero del sector rural definió a la quita de retenciones como el “acelerador definitivo” para que la Argentina despliegue su potencial agroindustrial, al señalar que el esquema vigente actúa como un límite para el crecimiento. Además, el jefe de la SRA reiteró su propuesta de avanzar hacia un cronograma de eliminación total de los Derechos de Exportación (DEX).

Por otra parte, distintos informes privados respaldaron la postura del sector y advirtieron sobre el impacto estructural de este tributo en la competitividad productiva. Un estudio elaborado por la Universidad Austral junto al IAE Business School concluyó que la eliminación de retenciones podría impulsar una expansión productiva significativa en los próximos años.
Según este análisis, el agro podría crecer hasta un 90% en la próxima década y alcanzar una participación cercana al 45% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que implicaría una transformación profunda de la estructura económica nacional. Frente a este escenario, la SRA consideró que estas proyecciones refuerzan la necesidad de avanzar en cambios impositivos de fondo y renovó su prerrogativa hacia la administración libertaria.
Sin embargo, desde la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) señalaron que “las retenciones son el 56% de lo que paga el productor”, lo que las ubica como el principal componente de la carga tributaria. Además, los especialistas remarcaron que se trata de “un impuesto nacional no coparticipable”, por lo que los recursos se concentran en el Estado nacional y no regresan directamente a las provincias productivas.
Caputo destacó al agro, en medio del reclamo por la quita de retenciones
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la reacción del sector agropecuario tras la baja de impuestos impulsada por el Gobierno nacional y proyectó una cosecha con cifras récord para este año. El funcionario de Javier Milei remarcó el impacto de las medidas sobre la producción y sostuvo que el campo muestra señales de crecimiento sostenido.

“Todos hablamos del potencial de la energía y la minería, pero pocos reparan en la extraordinaria reacción de nuestros productores agropecuarios a las bajas de impuestos que hemos hecho a las exportaciones e importaciones”, expresó Caputo, al detallar beneficios vinculados a aranceles, bienes de capital y equipamiento.
Sin embargo, distintos productores respondieron al planteo oficial y reclamaron avanzar con mayor rapidez en la reducción de los derechos de exportación para consolidar este proceso. En ese intercambio, varios referentes del sector señalaron que la mejora en las proyecciones también responde a factores climáticos, al tiempo que advirtieron sobre el impacto del atraso cambiario en la rentabilidad.
En esa misma línea, desde el rubro agropecuario plantearon que el nivel actual del dólar y el aumento de los costos en pesos reducen los márgenes, especialmente en cultivos como soja, maíz y trigo. Incluso, desde Coninagro señalaron que la eliminación de los derechos de exportación permitiría mejorar precios y reducir costos sin trasladar presión inflacionaria, a diferencia de una suba del tipo de cambio.





