El intendente de Azul, Nelson Sombra, salió a rechazar en las últimas horas las acusaciones de su par de Tandil, Miguel Lunghi, por el traslado de una familia de 11 integrantes en situación de calle al distrito radical sin articulación previa con el Municipio.
Es que, el pasado 13 de agosto, la familia fue trasladada desde Azul en un vehículo oficial y dejada en la estación de trenes de Tandil, sin que existiera comunicación previa, informe de derivación ni articulación entre las áreas sociales de ambos municipios.
Desde Tandil recalcaron que nadie coordinó la llegada de las 11 personas, entre ellas cinco menores de edad, a quienes les habrían prometido recibir asistencia y alojamiento desde la administración radical, que comanda Lunghi.
Ante las acusaciones, el jefe comunal referenciado en La Cámpora envió una nota formal al intendente boinca blanca, rechazando las “acusaciones de extrema gravedad” contra el municipio azuleño.
En el escrito, el jefe comunal peronista afirmó que los señalamientos de Tandil eran “afirmaciones dogmáticas, calificaciones apresuradas y conclusiones que, al presente, carecen del debido sustento fáctico y jurídico”.
Con respecto a la familia trasladada, Sombra afirmó que es oriunda del partido de Bolívar y que durante más de cuatro años recibió asistencia por parte de profesionales de distintas áreas de la administración local de Azul.
Además, Sombra resaltó que la situación de la familia también es abordada desde el Consejo Local de Hábitat, en el marco del programa “Emergencia Habitacional por Contaminación” (creado por la ordenanza N° 5.204), del cual la familia es beneficiaria.
En ese marco, el jefe comunal sostuvo que “el pedido de su traslado no se originó ni tuvo fundamento en necesidades habitacionales ni de carencia de asistencia”, sino que “se motivaba en contar con oportunidades laborales y alojamiento” para el grupo familiar.

Según Azul, “este municipio dispuso el traslado en un vehículo oficial del grupo familiar compuesto por diez integrantes (cuatro adultos y seis menores”, y agregó que “no se comprende la referencia a once personas” mencionada por Tandil.
El texto es contundente al calificar como “manifiestamente improcedente toda construcción discursiva orientada a presentar a este Municipio como autor de una supuesta maniobra de ‘expulsión’ o ‘abandono’ territorial”.
“Pretender convertir el episodio en una ´deportación municipal ‘constituye una tergiversación injuriosa e inadmisible de los hechos”, concluyeron.
Conflicto Tandil- Azul: Sombra rechazó todos los pedidos de Lunghi
Con respecto a los pedidos de Lunghi, el intendente peronista rechazó de manera expresa el pedido de garantizar el “retorno seguro” de la familia, al alegar que “ninguna autoridad municipal posee facultades para disponer compulsivamente el traslado de personas adultas ni de grupos familiares de una ciudad a otra por la sola voluntad de un intendente”.
“Tanto los adultos como los niños tienen la libertad y el derecho de circular dentro del territorio nacional, de acceder a la vivienda, trabajar y en definitiva elegir su lugar de residencia”, resaltó el intendente de Azul.
En ese marco, Sombra también rechazó hacerse cargo de los costos del operativo de emergencia. “No existe fundamento legal para transformar una decisión adoptada por su administración en una acreencia automáticamente exigible a la Municipalidad de Azul”, argumentó.
De todas maneras, pese al tono de la misiva, la administración de Azul remarcó su “compromiso genuino con el bienestar de la familia” y propuso “la conformación de una mesa de trabajo conjunta entre ambos Departamentos Ejecutivos con la participación de las áreas sociales de ambos municipios”, cuyo primer paso sea “escuchar de manera directa y personal a los integrantes adultos de la familia sobre su situación y su voluntad actual”.




