Esta semana, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmontadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) iniciaron un paro de aceiteros que es jueves cumple su tercera jornada por un reclamo salarial.
En efecto, el paro de aceiteros implica un costo mayor al millón de dólares diario según informaron los empresarios del sector y aseguraron que hay alrededor de 20 barcos que se encuentran a la espera de cargar en las terminales, lo cual afecta directamente a la liquidación de divisas.
Por su parte, desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportador de Cereales (CEC) denunciaron que los sindicatos cortaron todo el diálogo con los empresarios y manifestaron su desconcierto por el rechazo del aumento que ofrecieron.
“Un día más sin poder trabajar normalmente en toda la industria y sin interés de los líderes sindicales de volver a la mesa de negociación. Evitar una negociación paritaria solo generará menores salarios a la comunidad aceitera porque se les descontarán todos los días. Es incomprensible que rechacen un aumento muy superior a la inflación esperada y corten todo el diálogo”, dijeron desde CIARA-CEC en un comunicado.
En esta línea, desde la cámara de empresarios aseguraron que el paro de aceiteros provoca que los trabajadores pierdan días de trabajo y afecta directamente a la credibilidad de Argentina como proveedor de alimentos, al tiempo que responsabilizó a los sindicatos de los efectos adversos de la medida.
“La industria ya hizo un gran esfuerzo para pagar un 77% de aumento – mientras que la inflación llegó al 79%- y ya ha ofrecido al día de hoy un 12% de aumento ahora y 5 en septiembre, lo que lleva a que el salario llegue al 94% de aumento al mes de septiembre, ganándole claramente a la inflación”, sostuvieron los empresarios sobre el paro de aceiteros.
En este sentido, desde la industria sostuvieron que entienden que el rechazo el aumento por parte de los sindicatos es por el impacto de Ganancias “que claramente es un problema ajeno” y destacaron que “lamentablemente los trabajadores deberán afrontar las consecuencias de estas decisiones sindicales, dado que cada día sin trabajar es un día menos de salario a fin de mes”.
Vale precisar que, en la jornada del lunes, previo al inicio del paro de aceiteros, los gremios emitieron su comunicado conjunto en el que informaron que la oferta que recibieron por parte de la CIARA, de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) y de la Cámara Industrial de Aceites Vegetales de Córdoba (CIAVEC), fue “insuficiente y provocadora”.
“Va en línea con la gestión de un Gobierno nacional que busca la destrucción de los salarios, que diariamente son devorados por la liberación de precios de todos los productos que consumimos, constituyendo la base de su política económica”, sostuvieron desde los gremios en relación al rechazo del acuerdo.
Asimismo, los sindicatos que lanzaron el paro de aceiteros aseguraron que el sector empresario “acumula ganancias extraordinarias” desde hace décadas y se trata de una actitud “especulativa” y de falta de “empatía” con los obreros en el “marco de la coyuntura crítica que sufre toda la clase trabajadora argentina”.
La antesala al paro de aceiteros
En el debate por la Ley Bases en el Congreso el gremio aceitero anticipó su rechazo a la reinstalación del Impuesto a las Ganancias en el salario, y repudió el capítulo de reforma laboral y las privatizaciones de empresas públicas, razones por las que lanzó un paro en todas las plantas del complejo agroexportador con epicentro en el cordón industrial entre Puerto San Martín y Ramallo.





