Este martes, la secretaria de Organización de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Natalia Sánchez Jauregui, confirmó en la previa de la cuarta Marcha Federal Universitaria que el gremio acompañará la movilización convocada en todo el país para reclamar por el financiamiento educativo, cuestionar las políticas del gobierno de Javier Milei y advertir sobre el impacto del ajuste en las comunidades del interior, especialmente en las escuelas rurales y en el acceso a derechos básicos como la educación y la salud pública.
En ese marco, Sánchez Jauregui sostuvo que “la defensa de la universidad pública también es la defensa del futuro de nuestros hijos y del derecho de las familias rurales a acceder a una educación digna”, al tiempo que remarcó que la situación social en el interior del país atraviesa un escenario complejo a raíz de las medidas económicas impulsadas por la administración nacional.
La dirigente sindical, que además integra el Consejo Directivo de la CGT como cosecretaria de la Secretaría de Protección a la Niñez, alertó sobre “el profundo deterioro social” que, según indicó, afecta a las familias trabajadoras rurales. “La realidad que vivimos en el interior profundo es muy dura. Mientras se ajusta sobre la educación y la salud pública, se cierran escuelas rurales, se desmantelan programas esenciales y se condena a miles de estudiantes a quedar excluidos”, afirmó Sánchez Jauregui.
Al mismo tiempo, la dirigente de UATRE hizo foco en la situación particular de las escuelas rurales y cuestionó la mirada “meramente economicista” sobre el sistema educativo, al plantear que en el ámbito rural “no se puede medir la importancia de una escuela solamente por la cantidad de matrícula”, debido a que esos establecimientos cumplen funciones sociales y comunitarias centrales para las localidades alejadas de los grandes centros urbanos.
“Una escuela rural abierta significa oportunidades, arraigo, contención y futuro para muchas familias que viven alejadas de las grandes ciudades y localidades cabeceras”, señaló la dirigente de la UATRE, quien además advirtió que el cierre de estos establecimientos impacta de manera directa en la continuidad educativa de niños y adolescentes del interior bonaerense y del resto del país.

En otro tramo de sus declaraciones, Sánchez Jauregui profundizó las críticas al Gobierno nacional y sostuvo que “cuando se cierra una escuela rural no solo se pierde un espacio educativo, sino que también se rompe el tejido social de toda una comunidad”, y agregó que muchos estudiantes “deben recorrer kilómetros para estudiar o directamente terminan abandonando la escuela”, mientras que esas instituciones “cumplen un rol social y alimentario fundamental”.
En tanto, la referente sindical también vinculó el reclamo que llevará a cabo la comunidad educativa con la nueva Marcha Federal Universitaria con el debate laboral abierto por la reforma impulsada por la administración libertaria, y remarcó: “Estamos frente a un modelo que busca quitar derechos conquistados históricamente, precarizar el empleo y debilitar la organización de las y los trabajadores. No podemos permanecer indiferentes”.
En esa línea, Sánchez Jauregui insistió en que “la educación pública tiene que garantizar igualdad de oportunidades”, lo que, a su entender, implica “comprender las realidades del interior y del trabajo rural”. “No puede haber argentinos y argentinas de primera y de segunda según el lugar donde nacieron”, añadió la dirigente gremial.
Por último, la representante de la UATRE confirmó que el sindicato acompañará la cuarta Marcha Federal Universitaria junto a otros sectores gremiales y sociales, y afirmó que “la universidad pública, la escuela rural, los hospitales y los derechos laborales forman parte de una misma lucha: defender una Argentina con justicia social, igualdad de oportunidades y un Estado presente”.




