El senador bonaerense y presidente de bloque de Unión y Libertad, Sergio Vargas, presentó un proyecto para instituir el 27 de junio como el “Día de las PYMES“, con el objetivo de reconocer el rol estratégico que cumplen las pequeñas y medianas empresas en el desarrollo económico, social y productivo de la provincia de Buenos Aires, en sintonía con la fecha ya establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En los fundamentos de la iniciativa, el legislador de Unión y Libertad recordó que la ONU declaró el 27 de junio como el Día de las PYMES a través de una resolución firmada en 2017, bajo el pretexto de darle visibilidad internacional al aporte que realizan este tipo de compañías en materia de empleo, crecimiento económico y desarrollo social.
“Las PYMES constituyen uno de los pilares centrales de las economías contemporáneas. Según estimaciones de organismos internacionales, representan el 90% del total de las empresas a nivel global, generan entre el 60% y el 70% del empleo y aportan cerca del 50% del producto bruto mundial. Estos datos reflejan su impacto decisivo en la generación de empleo, la dinamización de la economía, la innovación y la inclusión productiva”, argumentó Vargas en el texto que ingresó al Senado bonaerense.
En la misma línea, el legislador de la Sexta sección electoral destacó que Argentina tuvo un papel central en la aprobación de la resolución de Naciones Unidas, ya que fue uno de los países impulsores de la iniciativa a nivel internacional. En ese sentido, Vargas consideró que la provincia de Buenos Aires, por su peso dentro del aparato productivo argentino, debe avanzar en el reconocimiento institucional de la fecha dentro de su propio territorio.
En tanto, el proyecto de Vargas también establece que el Ejecutivo deberá “promover actividades, campañas de concientización, jornadas institucionales y espacios de articulación cada 27 de junio“, para difundir y fortalecer el papel que cumplen las PYMES en la economía bonaerense y en la generación de empleo en todo el territorio.

“En la provincia de Buenos Aires las PYMES adquieren una relevancia aún mayor, en tanto constituyen el entramado productivo predominante en la mayoría de los municipios, contribuyendo de manera directa a la generación de empleo genuino, al desarrollo territorial y a la consolidación de las economías regionales”, sostuvo el legislador bonaerense de Unión y Libertad al fundamentar la propuesta.
En otro tramo del proyecto, Vargas resaltó el trabajo que desarrollan distintas entidades empresarias bonaerenses, entre ellas la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA) y la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), a través de actividades y acciones orientadas al fortalecimiento del sector pyme.
“La institucionalización de esta fecha en el ámbito de la provincia de Buenos Aires permitirá no solo reconocer formalmente el aporte de las PYMES al desarrollo económico y social, sino también fortalecer la articulación entre el sector público y el sector privado, promover políticas de acompañamiento al entramado productivo y generar instancias de reflexión y acción orientadas a mejorar su competitividad y sostenibilidad”, expresó el senador bonaerense.
En última instancia, Vargas enfatizó que en un contexto económico caracterizado por desafíos estructurales y coyunturales, “resulta imprescindible consolidar políticas y acciones que promuevan el desarrollo de las PYMES“, e insistió en que son las que constituyen un factor clave para la recuperación económica, la generación de empleo y el crecimiento equilibrado de la provincia de Buenos Aires.
Más de 79 mil empleos perdidos y 5 mil empresas cerradas: el impacto de la crisis en las PYMES bonaerenses
Este mes, la administración de Axel Kicillof difundió un informe que refleja el fuerte deterioro del entramado productivo de la provincia de Buenos Aires desde la llegada de Javier Milei al Gobierno nacional. Según los datos oficiales, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron al menos 79.090 puestos de trabajo registrados y cerraron más de 5.000 PYMES en territorio bonaerense.

Dentro de ese escenario, uno de los casos más delicados es el de Lácteos Verónica, una PYME santafesina donde alrededor de 700 familias permanecen en estado de incertidumbre frente a la posibilidad concreta del cierre de la firma. Allí, los trabajadores denunciaron que la empresa no paga salarios desde diciembre de 2025, acumula deudas millonarias con tamberos y mantiene cheques rechazados por más de $13 millones.
“Prácticamente nos dejaron, estamos abandonados”, afirmó Ricardo Villarroel, trabajador de la planta con más de 35 años de antigüedad, al describir la situación que atraviesan los empleados de la compañía. Ante la falta de respuestas, los operarios comenzaron a organizar marchas y asambleas en las distintas plantas para reclamar previsibilidad y la continuidad de las fuentes laborales.
En la misma línea, la crisis económica que atraviesa el país golpeó de lleno a La Suipachense, histórica empresa láctea del municipio bonaerense de Suipacha que, tras más de 70 años de actividad, se declaró en quiebra definitiva luego de meses de paralización total. La firma procesaba hasta 250 mil litros de leche diarios y su cierre dejó a más de 140 familias afectadas de manera directa.
“El impacto en la economía local es enorme”, advirtió el legislador bonaerense Fernando Coronel, que estimó que la caída de la actividad de La Suipachense representa una pérdida mensual cercana a los $400 millones para comercios y servicios de la zona bonaerense que rodea a Suipacha, que ya comenzaron a sentir el desplome del consumo, una consecuencia directa de la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron las 140 familias despedidas.

Otro de los casos emblemáticos es el de Lustramax, empresa dedicada a la fabricación de productos de limpieza, que anunció la paralización total de su planta ubicada en Tortuguitas. La compañía atribuyó la crisis a la caída de ventas, el aumento de costos y la competencia derivada de la apertura de importaciones, mientras que la decisión ejecutiva dejó al menos 45 trabajadores sin empleo tras meses de atrasos salariales y suspensiones.
En última instancia, la histórica planta fabricante de neumáticos FATE perteneciente a la familia Madanes Quintanilla cerró definitivamente su planta de San Fernando y desvinculó a 920 empleados luego de más de ocho décadas de actividad. Desde la firma argumentaron que la industria enfrenta “escandalosas asimetrías en el comercio exterior”, en referencia a la pérdida de competitividad frente al nuevo esquema económico y a la creciente presión de los productos importados.
Como analizó este medio, la recopilación no sólo refleja la cantidad de PYMES emblemáticas que bajan la persiana a lo largo y ancho del país, sino también de un entramado productivo que se debilita frente a un nuevo esquema económico que no contempla la producción nacional, ni las contingencias particulares del territorio bonaerense, mientras escala la tensión social por la pérdida de empleo y poder adquisitivo de la clase media argentina.





