Luego de que el Gobierno nacional de Javier Milei haya anunciado el fin del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), surgió la incógnita del futuro de los trabajadores del organismo, una duda que fue despejada por el Ministerio de Justicia.
Es que, la carteria dirigida por Mariano Cúneo Libarona aclaró que “el personal idóneo que trabaja en el INADI y que realiza con responsabilidad y compromiso su trabajo, será transferido al Ministerio donde trabajarán con orden, seriedad e idoneidad“.
En ese sentido, el Ministerio de Justicia cumplirá con las tareas que hasta este jueves llevaba a cabo el INADI, un organismo al que criticaron por supuestamente contar “con una superestructura que no aseguraba que su trabajo fuera eficiente“.
“Por ejemplo tenía 7000 expedientes sin trámite ni resolución, en los últimos dos meses ya se resolvieron 2000 de ellos”, sostuvo el ente dirigido por Cúneo Libarona, funcionario que enfatizó en el nuevo rol que tendrá su jurisdicción: “Es una prioridad de este Ministerio cuidar de manera muy eficiente a toda persona que sufra cualquier tipo de discriminación, xenofobia y/o racismo“.
Es preciso mencionar que, el pasado jueves en su conferencia de prensa matutina el vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó que el Gobierno nacional dispuso el cierre definitivo del INADI.
“Se tomó la decisión de avanzar en el desmantelamiento de diferentes institutos que efectivamente no sirven absolutamente para nada o son grandes cajas de la política o lugares para generar empleo militante y el primero de ellos va a ser el INADI”, indicó Adorni.
En este sentido, el vocero presidencial justificó la decisión del Gobierno nacional al recordar que uno de los principales objetivos que tenía el presidente Milei, era el de concretar la “reducción del Estado y la eliminación de todo lo que no genere un beneficio para los argentinos”.
Asimismo, Adorni informó que el INADI, que fue creado en 1995 tras la sanción de la ley 24.515 para combatir toda forma de discriminación, actualmente tiene 400 empleados distribuidos en varias oficinas distribuidas por todo el país, al tiempo que cuestionó a los funcionarios que condujeron la institución.
“Hay un sinfín de institutos que el presidente Milei está decidido a cerrar o a desmantelar, no desde ahora, sino desde siempre. Dijimos que nuestra prioridad era que el Estado debía achicarse, porque achicar el gasto público para nosotros es una batalla central, porque es la única herramienta para bajar impuestos”, sostuvo el vocero presidencial.






