Luego de que el oficialismo pusiera en stand by la mesa de negociación, los gobernadores de Juntos por el Cambio (JxC) salieron este martes a presionar al Ejecutivo de Javier Milei para que sume el Presupuesto 2025 al periodo de sesiones extraordinarias. Los mandatarios dialoguistas reclamaron un proyecto “con equilibrio fiscal que cumpla con la ley”.
Es que, la intransigencia del Gobierno nacional para incluir los reclamos de los distritos volvió a tensar el vínculo entre ambas partes, luego de un periodo de relativa calma en ese frente. Por lo que, los gobernadores dialoguistas y los jefes de bloque intentaron gestionar una reunión con el oficialismo para acercar posiciones.
Lo que sucede es que, con la certeza de tener la llave para aprobarle al Gobierno nacional el Presupuesto 2025, gobernadores fijaron un pliego de demandas con respecto a la distribución de recursos para darle los votos al Ejecutivo en el Congreso. Además, la ratificación del veto a las jubilaciones y la Ley de Financiamiento en el Parlamento, se suponía que venía a cambio de obras y recursos para sus provincias.
Sin embargo, en los últimos días, algo cambió en la simetría de poder, luego de que el Ejecutivo diluyera las conversaciones del Presupuesto 2025 y comenzara a coquetear con la idea de prorrogar una vez más el actual, de 2022, lo que le permitiría al oficialismo gobernar a discreción.


“Financieramente, al Gobierno le conviene reconducir el Presupuesto actual. Pueden hacer lo que quieran, básicamente, si se reconducen pero sacrifican el gesto clave a los mercados en términos de equilibrio fiscal”, evaluaron desde la órbita de un gobernador de buena sintonía con la Casa Rosada.
En ese marco, los gobernadores cambiemitas apuraron una negociación para acercar posiciones y tener una hoja de ruta para el año que viene. No obstante, desde Balcarce 50 parece no haber hecho acuso de recibo, por lo que este martes, los mandatarios sacaron un comunicado presionando al mileísmo.
“Los gobernadores firmantes consideramos que es central la sanción del presupuesto nacional, tenemos la firme convicción de que el gobierno nacional debe contar con esta herramiento de gestión para consolidar la creciente confianza de los mercados, seguir avanzando en la lucha contra la inflación y generar confianza en los inversiones”, señalaron en el texto los mandatarios.
En ese marco, los gobernadores remarcaron que, durante todo este año, demostraron la predisposición para alcanzar acuerdos que garanticen el equilibrio fiscal, y que en simultáneo resuelva asimetrías y desigualdades en las responsabilidades gubernamentales de las provincias y los recursos que les corresponden por ley.
Es que, los reclamos a la gestión libertaria no llegan precisamente desde la oposición dura de Unión por la Patria (UxP), que se presta a ir al choque en la mayoría de iniciativas, sino desde sectores como la Unión Cívica Radical (UCR), los provincialismos e incluso el PRO, quienes fueron aliados claves durante el primer año de gestión.
En efecto, los acuerdos no tan tácitos del oficialismo con los gobernadores era que a través de los votos los dirigentes de la oposición dialoguista podían proporcionarle gobernabilidad al mileísmo con tal de obtener fondos para los distritos, en la previa de un año electoral y ante un año calamitoso para las arcas provinciales producto del guadañazo de Milei. No obstante, nada de eso pasó.
Empero, ante la posibilidad de ni siquiera tener sancionado el Presupuesto 2025, los gobernadores dieron un manotazo de ahogado. “Es preferible tener una ley mala y después se va acomodando qué no tener nada”, afirmó un armador parlamentario cercano a la escudería amarilla, aunque aclaró “reconducir los volvería muy K. Lo más coherente sería negociar un presupuesto con equilibrio fiscal“.
En ese marco, entre los reclamos puntuales, los gobernadores exigen la compensación adecuada del Consenso Fiscal, el financiamiento de las cajas previsionales no transferidas, y una redistribución más clara de los fondos recaudados por el impuesto a los combustibles. Esas demandas representan, según los números que elaboraron los mandatarios con sus equipos económicos, solo el 0,3% del PBI y son “compensables”.
Vale señalar que, quienes firmaron la misiva fueron los gobernadores de la liga ex Juntos por el Cambio; Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Nacho Torres (Chubut), Jorge Macri (CABA), Alfredo Cornejo (Mendoza), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), y Claudio Poggi (San Luis).
Por su parte, desde Casa Rosada insisten en sostener el dictamen tal cual los parámetros del proyecto que envió Milei al parlamento. El eje es el déficit cero. Ante los reclamos de las provincias, responden con una pregunta fija: “¿De dónde vamos a sacar los recursos que piden para determinada partida?”. “El equilibrio fiscal es innegociable, tanto como el cumplimiento de la ley”, contestan tajantemente.
Uno por uno las condiciones de los gobernadores para apoyar el Presupuesto 2025
- Deudas por cajas previsionales: exigen que el Estado nacional se comprometa a saldar las deudas acumuladas con las provincias por las cajas previsionales no transferidas. Además, se solicitó que se retome el esquema de pagos de anticipos.
- Coparticipación del impuesto a los combustibles líquidos: reclaman que estos ingresos se compartan entre Nación y provincias, pero sin comprometer el financiamiento del sistema de seguridad social.
- Distribución del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN): subrayan la necesidad de un reparto equitativo y regular de este fondo entre las provincias, que es esencial para afrontar urgencias financieras.
- Limitación de la alícuota de la Agencia de Recaudación Federal (ex AFIP): proponen reducir la alícuota que la agencia detrae de la recaudación sin perjudicar los salarios de los trabajadores.
- Compensaciones pendientes del Consenso Fiscal 2017: piden que el gobierno nacional cumpla con los ajustes pendientes de compensación derivados de este acuerdo.





