La senadora bonaerense de Unión por la Patria (UxP), María Rosa Martínez, presentó un proyecto de ley en la Legislatura para establecer el 15 de mayo como el Día Provincial de la Promoción del Desarrollo de Tecnologías Digitales con Perspectiva de Género, para conmemorar la puesta en funcionamiento de Clementina, la primera computadora argentina, en 1962 y ponderar la igualdad de oportunidades.
“El 15 de mayo de 1962 se ponía en marcha Clementina, la primera computadora argentina. Hoy presentamos un proyecto de ley para instituir ese día como el ‘Día provincial de la promoción del desarrollo de tecnologías digitales con perspectiva de género’”, publicó la legisladora en sus redes sociales al anunciar la iniciativa.
El proyecto no sólo apunta a instituir una fecha conmemorativa, sino que propone también la creación del Programa Provincial Clementina, un plan integral que impulse la equidad de género en el acceso, uso y desarrollo de tecnologías digitales en todo el territorio bonaerense.
La elección de la fecha busca rendir homenaje a un hito histórico de la ciencia argentina y, al mismo tiempo, recuperar el legado de las pioneras en computación, mujeres que durante décadas trabajaron en el desarrollo informático en roles muchas veces invisibilizados.
El proyecto reconoce que el desarrollo tecnológico debe contemplar la inclusión, la diversidad y la equidad. En ese sentido, el Programa Clementina tendría como principales ejes de acción la promoción de la igualdad de género en el ámbito digital, la producción y uso de datos con perspectiva de género, y el acompañamiento en políticas de prevención y abordaje de la violencia digital.

La senadora Martínez, que impulsó otras propuestas vinculadas a la igualdad y los derechos digitales, considera que la fecha puede funcionar como una herramienta para visibilizar las desigualdades que persisten en el sector tecnológico, donde las mujeres y diversidades continúan enfrentando brechas significativas tanto en la formación como en las oportunidades laborales.
Además, el texto del proyecto contempla acciones de formación, campañas de sensibilización, y articulación con organismos públicos, universidades y organizaciones sociales con experiencia en género y tecnología. Asimismo, la iniciativa prevé incentivos para iniciativas que busquen reducir la brecha digital de género en la provincia.
La legisladora de la Tercera sección destacó que el desarrollo digital con equidad representa un desafío estratégico para el futuro de la provincia y remarcaron que el reconocimiento de referentes históricas como las mujeres que trabajaron en el equipo original de Clementina es clave para construir una memoria tecnológica inclusiva.

En este marco, Martínez concluyó su mensaje afirmando que esta iniciativa busca “visibilizar la importancia de pensar el desarrollo digital desde una mirada inclusiva, que garantice igualdad de oportunidades y combata las violencias que también se reproducen en el ámbito tecnológico”.
Clementina, la primera computadora argentina que hoy incentiva la tecnología con perspectiva de género
Clementina fue la primera computadora que funcionó en Argentina. Se instaló el 15 de mayo de 1961 en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y su llegada estuvo impulsada por el matemático Manuel Sadosky, figura clave en el desarrollo de la computación en el país. El equipo, fabricado por la firma británica Ferranti, marcó el inicio de una etapa pionera con la creación del Instituto de Cálculo y la primera carrera universitaria de computación en América del Sur.
Con 18 metros de largo, apenas 5 Kb de memoria RAM y una capacidad de procesamiento mínima, Clementina era enorme y lenta en comparación con cualquier computadora actual. Aun así, fue clave en proyectos científicos y tecnológicos de gran impacto. Se usó, por ejemplo, para simular tráfico telefónico para Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL), calcular la órbita del cometa Halley y procesar datos para YPF y universidades.
Además de su valor operativo, Clementina impulsó la formación de programadores y fortaleció la articulación entre ciencia y tecnología. Su presencia en la UBA generó un entorno académico interdisciplinario que sentó las bases del desarrollo informático argentino.
La experiencia se interrumpió en 1966 tras el golpe de Estado. Clementina siguió funcionando algunos años más, pero sin los objetivos ambiciosos iniciales. En 1971 fue finalmente desactivada y varias de sus piezas se conservan hoy como testimonio de una época fundacional.






