Las declaraciones del presidente, Javier Milei, contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante un acto político en San Pablo, generaron repercusiones entre legisladores bonaerenses del Frente Renovador. Luego de que el Gobierno de Brasil llamara a consulta a su embajador en la Argentina, diputados provinciales que responden a Sergio Massa cuestionaron la postura del mandatario nacional y defendieron la importancia del vínculo bilateral entre ambos países.
Uno de los primeros en expresarse fue el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alexis Guerrera, quien remarcó el peso estratégico de la relación con el país vecino. “Brasil es el principal socio comercial de la Argentina. No necesitamos un Presidente que juegue una interna electoral, sino un Jefe de Estado que esté a la altura de lo que la historia entre ambos países marca y requiere“, sostuvo.
En ese sentido, Guerrera afirmó que una política exterior “seria” debe sustentarse en el “pragmatismo, la sensibilidad social y la responsabilidad”. “Cada agravio de Milei no lastima a Lula, lastima a la industria, al comercio y a los trabajadores argentinos que dependen de esa relación bilateral“, advirtió el legislador y concluyó: “Sin diplomacia, tampoco hay proyecto de país”.
En tanto que la diputada, Ayelén Rasquetti, defendió la necesidad de fortalecer el diálogo entre ambos países, tras considerar que es garantía de una buena alianza y asegurar que “Argentina y Brasil tienen una historia compartida y enormes desafíos por delante”. Asimismo, la legisladora señaló que gobernar implica “diálogo, trabajo conjunto y solidaridad para construir un desarrollo con la gente adentro, porque el crecimiento solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas”.
Por su parte, el diputado bonaerense, Rubén Eslaiman, reivindicó la integración regional y definió a ambos países como “hermanos de América del Sur”. “Unidos por el diálogo, el respeto mutuo y la voluntad de construir un futuro compartido de prosperidad, paz y desarrollo“, manifestó el legislador, al tiempo que renovó el compromiso de trabajar junto al Gobierno brasileño y llamó a fortalecer la “unidad sudamericana”.

Las críticas también alcanzaron al diputado por La Plata, Juan Manuel Malpeli, quien cuestionó las consecuencias que, a su entender, pueden derivarse del deterioro de la relación bilateral. “No podemos permitir que un desquiciado destruya la unidad con Brasil en el desarrollo estratégico, económico y comercial de la región“, afirmó.
En la misma línea, la legisladora renovadora, Sofía Vannelli, vinculó el desarrollo económico con la cooperación regional y la inclusión social, al considerar que sin considerar esas premisas no se trata de una gestión que se pueda sostener. Además, la diputada consideró que Sergio Massa y Lula representan “otra forma de conducir”, basada en el diálogo regional y en una visión de desarrollo que prioriza a las personas.
El diputado, Germán Di Cesare también respaldó la profundización de los lazos con Brasil, al señalar que Argentina crece de la mano del país vecino, ya que le permite fortalecer la producción, la industria y el trabajo, y agregó que “el verdadero desarrollo es el que deja atrás la confrontación y pone a las personas en el centro”.
Brasil llamó a consulta a su embajador tras los dichos de Milei
La reacción de los legisladores bonaerenses se produjo luego de que el Gobierno de Brasil resolviera llamar a consulta a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, como respuesta a las declaraciones que Milei realizó durante un acto de apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro en San Pablo.

Durante ese discurso, el Presidente argentino calificó a Lula como “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, además de lanzar críticas contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. En Brasil interpretaron esas expresiones como una injerencia en asuntos internos, lo que motivó la decisión del canciller Mauro Vieira de convocar a Bitelli a Brasilia.
El conflicto se desarrolla en un contexto de relevancia económica para ambos países, ya que Brasil continúa siendo el principal socio comercial de la Argentina. En tanto que, la visita de Milei a San Pablo no incluyó reuniones con el Gobierno brasileño y estuvo centrada exclusivamente en actividades junto a dirigentes del bolsonarismo.
La respuesta brasileña también incluyó cuestionamientos de autoridades del Supremo Tribunal Federal, integrantes del gabinete de Lula y dirigentes del Partido de los Trabajadores, quienes rechazaron el tono utilizado por el mandatario argentino durante su intervención política en territorio brasileño.





