Este miércoles, la comisión de Obras y Servicios Públicos del Senado bonaerense aprobó el proyecto de ley de Autogeneradores Comunitarios, impulsado por la diputada de Fuerza Patria, Viviana Guzzo, que busca habilitar a las cooperativas y concesionarias municipales de distribución eléctrica a generar energía mediante fuentes renovables para abastecer a sus propios usuarios y asociados.
La iniciativa que lleva la firma de la diputada bonaerense Guzzo recibió media sanción de la Cámara baja en noviembre del año pasado, y retoma un proyecto original del exlegislador peronista Matías Molle que busca incorporar la figura de los “autogeneradores comunitarios” dentro de la Ley 11.769, que establece el Marco Regulatorio Eléctrico para la provincia de Buenos Aires.
Puntualmente, el proyecto autoriza a los concesionarios municipales que prestan el servicio de distribución de energía eléctrica a desempeñarse como autogeneradores comunitarios, entendidos como aquellos prestadores que generen electricidad mediante sistemas híbridos de origen renovable, con fuentes como la energía eólica, solar térmica y fotovoltaica, biomasa y las derivadas del mar. La iniciativa deberá obtener el visto bueno de la comisión de Asuntos Municipales, Descentralización y Fortalecimiento Institucional antes de quedar en condiciones de llegar al recinto del Senado.
Durante la reunión de la comisión, un representante de la Cooperativa Eléctica de General Viamonte se incorporó a la mesa parlamentaria para explicar la importancia de la iniciativa, a partir de las dificultades que atraviesan las distribuidoras del interior bonaerense para acompañar el crecimiento de sus localidades y garantizar el abastecimiento energético. El ingeniero mecánico puso como ejemplo la situación de la entidad que integra, que en los últimos años registró problemas de tensión que obligaron a implementar cortes rotativos en el área de concesión.
Según relató el profesional de la ingeniería mecánica en el Senado, la cooperativa recibe dos líneas de 33 kV, pero durante un período llegó a recibir entre 25 y 26 kV, es decir, alrededor de un 20 o 25% menos de la tensión que debería llegar a General Viamonte, una situación que derivó en la necesidad de aplicar cortes rotativos y llevó a la entidad a desarrollar un plan de corto, mediano y largo plazo para afrontar las dificultades de abastecimiento.

Como parte de ese esquema, la cooperativa debió alquilar durante los últimos cuatro veranos equipos generadores diésel. En paralelo, avanzó con obras de infraestructura y recientemente inauguró reguladores en la línea de 33 kV. Según explicó el matriculado ante los senadores que integran la comisión de Obras y Servicios Públicos, en la actualidad nuevamente se encuentra al límite de su capacidad.
“El siguiente paso para nosotros sería la construcción de una subestación de 132 kV, pero estamos hablando de una obra que necesita una inversión superior a los 12 millones de dólares, obviamente inviable para una cooperativa de una localidad chica del interior bonaerense. Entonces, ¿cuál sería la solución factible? Justamente lo que propone este proyecto, que es que las cooperativas puedan tener autogeneradores comunitarios, no para vender, sino para abastecer los consumos y el crecimiento de las localidades. De otra manera, estamos obligados a nunca crecer”, enfatizó el ingeniero durante su exposición.
En ese sentido, el ingeniero que este miércoles se sentó en la mesa de discusión de la comisión de Obras y Servicios Públicos también planteó que la modificación permitiría resolver un vacío que actualmente encuentran las cooperativas que buscan avanzar en proyectos propios de generación renovable. Según explicó, la cooperativa de General Viamonte analiza invertir en un parque solar pero todavía se encuentra con impedimentos legales para desempeñarse como autogeneradora.
“Hoy el Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica de General Viamonte tiene la idea de invertir en un parque solar, está buscando los recursos para poder hacerlo, pero se encuentra con un vacío legal que no le permite a las cooperativas ser autogeneradoras. Por eso la importancia de este proyecto de ley, que atiende una necesidad real y urgente que tenemos en los pueblos del interior de la provincia”, completó el profesional.

En rigor, el proyecto de Guzzo establece que la generación destinada total o parcialmente a abastecer un servicio público será considerada de interés general y quedará encuadrada en las normas destinadas a garantizar su funcionamiento, mientras que la autogeneración comunitaria a partir de fuentes renovables será incorporada a esa función social.
A su vez, la iniciativa plantea obligaciones para el Estado bonaerense vinculadas con la protección de los usuarios, el establecimiento de un régimen tarifario único para la actividad eléctrica en todo el territorio provincial y la garantía de que los importes finales máximos para cada categoría de usuarios sean equivalentes en toda la Provincia, además de promover la protección ambiental, el uso racional de la energía y la eficiencia energética.
Por último, el texto parlamentario fundamenta la propuesta en la necesidad de avanzar en una transición hacia fuentes renovables y recupera datos de diciembre de 2019 según los cuales el 61% de la generación eléctrica que abastecía al país provenía de fuentes fósiles, el 25% de centrales hidroeléctricas, el 6% de energía nuclear y el 8% restante de otras fuentes renovables.
Los otros proyectos que avanzaron en la comisión de Obras Públicas del Senado
Además del proyecto de Guzzo, la comisión de Obras y Servicios Públicos del Senado bonaerense dio despacho a otras iniciativas incluidas en el orden del día de la reunión de este miércoles, entre ellas tres proyectos vinculados con la denominación de espacios y rutas provinciales. Uno de ellos, presentado por el diputado Ricardo Lissalde, propone imponer el nombre “Islas Malvinas Argentinas” a la rotonda ubicada en la intersección de la Ruta Provincial 51 con la Ruta Nacional 205, en el partido de Saladillo.

También avanzó el proyecto del diputado peronista, Facundo Tignanelli, para designar con el nombre “Ricardo Horacio Iorio” a la Ruta Provincial 76, ubicada en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, mientras que otra iniciativa, del legislador del PRO Alex Campbell, propone denominar “Papa Francisco” a la Ruta Provincial 7.
Por otra parte, la comisión despachó un proyecto de la senador Nerina Neumann que establece la implantación de cartelería destinada a la prevención de incendios en rutas provinciales y accesos estratégicos, una iniciativa que tiene como próxima comisión a Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Finalmente, quedaron aprobados un proyecto del senador Sergio Vargas que autoriza a los municipios a reasignar los fondos coparticipados del Impuesto Inmobiliario Rural hacia obras de infraestructura hídrica y una iniciativa de la senadora Mónica Macha que declara la preocupación por los aumentos en las tarifas de los servicios públicos esenciales. El primero deberá pasar por la comisión de Presupuesto e Impuestos, mientras que el segundo ya está habilitado a bajar al recinto.




