La senadora bonaerense de La Libertad Avanza, Florencia Arietto, protagonizó un cruce político con dirigentes de la oposición, tras la masiva movilización por el 24 de marzo. La legisladora libertaria respondió a la diputada porteña del Frente de Izquierda Unidad (FIT-U), Vanina Biasi, y al dirigente peronista Leandro Santoro con cuestionamientos sobre el sentido de la marcha y la interpretación histórica.
En ese marco, Arietto rechazó la consigna planteada por la dirigente de izquierda en sus redes sociales y cuestionó el rol de los sectores políticos que, según su mirada, capitalizaron la convocatoria por el Día de la Memoria. “Las calles no son de ustedes, mover el aparato peronista para el 50 aniversario del golpe, para las universidades, para los discapacitados, para el club del helicóptero es un hecho conocido por todos”, expresó.
La legisladora libertaria profundizó sus cuestionamientos contra el espacio de Biasi y vinculó la movilización con una lógica partidaria de la oposición. De hecho, Arietto calificó a los convocantes como “idiotas útiles de los peronistas” y relativizó el alcance de la protesta al señalar que se trató de “una plaza de Mayo llena, nada más”, sostuvo la parlamentaria.
Por su parte, la representante del FIT-U defendió la movilización, que según distintas estimaciones reunió a cientos de miles de personas, y reivindicó las consignas históricas del movimiento de derechos humanos. “Las calles son nuestras! Son 30 mil. Fue genocidio. Fuera Milei y todos los cómplices de genocidios”, afirmó Biasi en el mensaje que desató el planteo de la legisladora mileísta.
En paralelo, Arietto también apuntó contra el legislador por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Leandro Santoro, tras sus declaraciones sobre la necesidad de actos institucionales en el marco del 50° aniversario del golpe de 1976. La referente de la oposición bonaerense cuestionó la postura del dirigente peronista al señalar que no se puede gobernar excluyendo a una parte de la sociedad y advirtió sobre una mirada que, según planteó, “edita la historia” e “invisibiliza víctimas”.

Asimismo, la integrante de las filas libertarias invocó la figura del fallecido expresidente Raúl Alfonsín para sostener su postura sobre el proceso de memoria histórica y lanzó un tiro por elevación a la pertenencia política de Santoro, que supo integrar la Unión Cívica Radical (UCR). “Deberías escuchar más al Presidente Alfonsín, ya que sos radical. Pacificar no es olvidar ni perdonar, es contar la verdad. Como hizo Alfonsín”, agregó la senadora bonaerense.
En contraste, el dirigente de Fuerza Patria, insistió en la necesidad de construir consensos políticos en torno a la memoria democrática. El legislador porteño sostuvo que los actos por el 50 aniversario del último golpe deberían desarrollarse en un marco institucional y con participación conjunta del oficialismo y la oposición, en defensa de una democracia “común”.
El cruce político entre Arietto y los líderes opositores se dio luego de la multitudinaria movilización en Plaza de Mayo, donde organismos de derechos humanos, partidos políticos y ciudadanos renovaron el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, a 50 años del 24 de marzo de 1976. Según consignó el documento leído en el acto central, los organizadores denunciaron recortes en políticas públicas y reclamaron avances en la búsqueda de personas desaparecidas durante la última dictadura militar.
24 de marzo: el Gobierno minimizó la convocatoria y habló de “uso político”
El Gobierno nacional relativizó la convocatoria a la movilización por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 y estimó una asistencia muy por debajo de la cifra difundida por los organizadores. Desde la administración libertaria calcularon que unas 100 mil personas participaron de la jornada, en contraste con el millón de asistentes que señalaron distintos sectores convocantes.

En esa línea, funcionarios del oficialismo insistieron en restarle masividad a la movilización y cuestionaron el carácter “partidario” de la protesta. De hecho, voces del Gabinete nacional señalaron que la concentración no alcanzó niveles extraordinarios, mientras que otros interlocutores evitaron calificarla como multitudinaria, pese a reconocer una presencia significativa en el centro porteño.
Al mismo tiempo, desde el entorno del presidente Javier Milei apuntaron contra la oposición por el contenido político de la jornada y remarcaron la presencia de referentes como el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, al sostener que el peronismo utilizó la movilización con fines partidarios en un contexto de tensiones internas.
En paralelo, legisladores y funcionarios oficialistas también cargaron contra sectores de izquierda y organizaciones vinculadas a la protesta, a quienes acusaron de “banalizar” la conmemoración. Por caso, referentes de La Libertad Avanza señalaron que la jornada combinó consignas históricas con críticas al Gobierno, lo que, según su mirada, desvirtuó el sentido original del acto.





