En las últimas horas, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtió que evalúa adelantar el paro nacional originalmente programado para el día en que el Congreso debata la reforma laboral, y lo hizo en respuesta a lo que considera un “inminente avance” del Gobierno nacional hacia un nuevo recorte de personal estatal.
En ese sentido, el titular del gremio, Rodolfo Aguiar, aseguró que la definición se analiza ante la posibilidad de que la administración de Javier Milei concrete un ajuste del 10% en la planta de empleados públicos, lo que equivaldría a unos 28.000 despidos, y lanzó cuestionamientos directos al ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger.
En ese marco, Aguiar encabezó las críticas al Gobierno nacional y denunció que el Ejecutivo de Javier Milei avanza con un plan de achicamiento del Estado que, a su entender, no responde a razones presupuestarias sino a una motivación estrictamente ideológica. En un mensaje público, ATE calificó a Sturzenegger como un “siniestro” que busca atacar a los estatales, y advirtió que “los estatales también van por él”, lo que configura una de las respuestas más duras del sindicalismo estatal desde la asunción libertaria.
Al mismo tiempo, el titular de ATE remarcó que el gremio que nuclea a los trabajadores estatales “no aceptará ningún despido”, y reclamó la renovación automática de todos los contratos que vencen el próximo 31 de diciembre, y que corren riesgo de continuidad por el plan de ajuste que lleva adelante el Gobierno de La Libertad Avanza.
Según el comunicado de ATE, los despidos se concentrarían en organismos descentralizados como el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Conicet, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el Archivo General de la Nación, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), el Enargas, el ENRE, el INTA, el INTI, la Oficina Anticorrupción y el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), entre otros.

En tanto, el gremio de estatales liderado por Rodolfo Aguiar denunció que estos recortes no se justifican por su impacto fiscal, ya que afirman que los contratados representan menos del 0,5% del presupuesto, y contrastó esa cifra con el peso de la deuda externa, que supera el 25%.
En paralelo, ATE recordó que cuenta con mandato para lanzar medidas de fuerza sorpresivas durante diciembre, decisión que fue adoptada por unanimidad en el Confederal realizado en San Luis. En ese marco, Aguiar cuestionó con dureza al Consejo de Mayo al considerar que se transformó en “una encerrona para el sindicalismo” utilizada por el Gobierno para “dilatar los tiempos”, ya que expresó que las reuniones con el oficialismo “no han derivado en ninguna propuesta concreta”, lo que para el gremio evidencia un fracaso del diálogo institucional.
La conducción sindical también criticó el llamado a paritarias convocado para este viernes a las 13 horas, y señaló que el formato virtual que busca llevar a cabo el Gobierno demuestra que las autoridades “no quieren dar la cara”. Por eso, ATE reclama la reapertura inmediata de la negociación salarial presencial, y acusa al Ejecutivo de profundizar el deterioro del ingreso de los estatales.
Es que, de acuerdo con los datos difundidos por el sindicato encabezado por Aguiar, los salarios de los trabajadores estatales aumentaron 13,6% entre enero y octubre de 2025, mientras que la inflación acumulada en el mismo período escaló a 24,8%, lo que implicaría una pérdida significativa del poder adquisitivo.

En cuanto a la estrategia gremial, ATE articula posiciones con otras organizaciones de trabajadores: en los últimos días participó, junto con ambas CTA y representantes de otros sindicatos, de una reunión destinada a definir acciones conjuntas frente al tratamiento de la reforma laboral, que el oficialismo espera debatir en sesiones extraordinarias. Según expresó Aguiar, el gremio busca consolidar un frente unificado “para enfrentar un modelo que solo ofrece ajuste y pérdida de derechos”.
Por último, ATE subrayó que el adelantamiento del paro nacional dependerá de la evolución de los anuncios que se realicen en los próximos días y de la información que brinde el Gobierno sobre la situación contractual de miles de trabajadores. Hasta tanto no exista una garantía de continuidad laboral, el gremio sostendrá el estado de alerta y movilización, en un clima de creciente conflictividad que anticipa un diciembre marcado por la tensión entre la administración Milei y el sector público.
Reforma laboral: ATE definió un paro nacional y “marchas sorpresivas” contra el Gobierno
Los secretarios regionales de ATE definieron el pasado jueves en su Consejo Federal un nuevo paro nacional acompañado por movilizaciones en rechazó a la reforma laboral del Gobierno nacional, que la administración de Javier Milei impulsará este verano con la conformación del nuevo Congreso.
Es que, en el Hotel Visit de San Luis, el gremio conducido por Aguiar encabezó un plenario con los secretarios generales de las 24 provincias y las 191 seccionales para analizar el escenario político actual y definir un nuevo plan de lucha.
En ese contexto, ATE definió un paro nacional acompañado por movilizaciones para el día en el que el Congreso de la Nación trate la reforma laboral de la administración mileísta, así como “protestas sorpresivas” en todo el país durante el mes de diciembre.
En esa línea, Aguiar aseguró que “hasta la última coma de la reforma laboral se está escribiendo en las oficinas de Techint”, tras tirarle un dardo a la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) por su postura dialoguista con el Ejecutivo nacional.





