El Ejecutivo nacional, a cargo de Javier Milei, envió este lunes los fondos a la provincia de Buenos Aires para asistir al municipio bonaerense de Bahía Blanca, tras el trágico temporal que dejó hasta el momento un saldo de al menos 16 fallecidos y más de 1.100 evacuados.
En ese sentido, la jefatura de Gabinete, que lidera Guillermo Francos, confirmó la transferencia de $10.000 millones a la administración de Axel Kicillof, para asistir al municipio bonaerense a cargo de Federico Susbielles.
“Conforme a lo comprometido el sábado con el ministro Carlos Bianco, hoy se transfirieron a la provincia de Buenos Aires $10 mil millones para atender las primeras urgencias en Bahía Blanca”, confirmó Francos a través de su cuenta de X.
Sin embargo, el funcionario relativizó el rol del Ejecutivo nacional en lo que respecta a los efectos de la inundación que sacudió a Bahía Blanca. “Estamos para acompañar pero hay que respetar las jurisdicciones”, advirtió Francos.

“No es que esté tirando la pelota para la provincia pero la organización es parte de la provincia y ellos tienen que decirnos de qué manera podemos colaborar”, se excusó el funcionario nacional.
Lo que sucede es que, la administración mileísta se comprometió a enviar $10.000 millones para la reconstrucción del municipio, a pesar de que la administración de Federico Susbielles calcula que el plan requerirá $400 mil millones.
En ese marco y de cara a las tareas que se avecinan, Francos alegó que “reconstruir la ciudad tiene que tener un plan y es un tema del municipio y la provincia”. “Todo lo que la Nación puede hacer económicamente para apoyar esta circunstancia lo hará, pero ellos tienen que tener un plan para hacerlo y nosotros colaborar en ese plan” agregó.
“Ni siquiera se nos ocurre no estar juntos y trabajando unidos para dar una mano y solucionar los problemas que existan”, observó el funcionario respecto a las acciones de funcionarios nacionales pero aclaró: “Uno tiene que respetar un poco las jurisdicciones y la responsabilidad que tiene cada uno”.

Kicillof criticó la falta de apoyo del Ejecutivo nacional
Por su parte, desde Castelli el Gobernador criticó la falta de intervención estatal en situaciones de emergencia y destacó que la tragedia de Bahía Blanca representa una “masiva refutación” del modelo de “sálvese quien pueda” que, en su opinión, busca instalar el oficialismo nacional.
En su discurso, Kicillof resaltó la movilización inmediata de recursos por parte de la Provincia y de los municipios vecinos, así como la respuesta de bomberos voluntarios y personal de salud. “Hubo una inundación, estuvimos inmediatamente ahí. Movilizamos recursos del Estado, después de los municipios vecinos, cada uno de los intendentes de todos los partidos políticos me llamaron”, afirmó.
En esa línea, el líder provincial destacó la solidaridad de la sociedad, que se volcó en ayuda a los damnificados. “Recibí llamados de prácticamente todos los gobernadores de todas las fuerzas. Sé que fue una catástrofe sin precedentes, pero también demuestra una diferencia de concepción y del tipo de sociedad que queremos construir”, sostuvo.
La tragedia de Bahía Blanca agudiza la disputa
Luego del trágico temporal que azotó a la ciudad de Bahía Blanca el pasado viernes, la discusión entre Provincia y Nación se intensificó cuando Francos salió al cruce de los cuestionamientos del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien había exigido un replanteo del freno a la obra pública.

“Este Gobierno lleva un año en el ejercicio de la administración nacional. Hubo 20 años anteriores en los que la responsabilidad estuvo a cargo del partido que gobierna la provincia de Buenos Aires, salvo cuatro años de gobierno del PRO. Entonces, asignarle responsabilidad… Digamos, si no se hizo durante 20 años, no le asignen a este Gobierno la responsabilidad de lo que no se hizo”, retrucó el jefe de Gabinete.
Kicillof, en tanto, insistió en su postura y recordó que el gobierno de Milei paralizó cerca de mil obras en territorio bonaerense. “Vino un gobierno de motosierra. El de (Mauricio) Macri y (María Eugenia) Vidal fue de ajuste, de ‘no hay plata’. No fue cero obra pública, pero fue poca y después parar todo, con lo que implica detener una obra”, señaló.
A pesar del recorte de fondos nacionales, el jefe del Estado bonaerense garantizó que su administración seguirá adelante con los proyectos en ejecución: “Por más dificultades que haya, por el corte de financiamiento del Estado nacional, no paramos las obras”.
La tragedia de Bahía Blanca también reavivó la discusión sobre el financiamiento de la educación pública. Kicillof cuestionó el recorte de fondos y advirtió que “no invertir en educación, como está haciendo este gobierno nacional, es uno de los errores más grandes que puede cometer un gobierno”. En ese contexto, la inauguración de la escuela en Castelli fue presentada como un “símbolo de resistencia” frente a las políticas de ajuste que encara.





