Este lunes, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, afirmó que la provincia de Buenos Aires lleva adelante 82 nuevas licitaciones de obra pública por un monto total de $514.000 millones, y señaló que en los últimos dos meses se añadieron otras 24 por $228.500 millones, al tiempo que le reclamó al Gobierno nacional de Javier Milei que retome las miles de obras paralizadas que dejó sin avances desde el cambio de administración.
En la habitual conferencia de prensa de los lunes, Bianco hizo hincapié en que la obra pública bonaerense “no se limita al Conurbano“, sino que se extiende a todos los municipios del interior, con proyectos que contemplan obras de agua, acueductos, centros de atención primaria, desagües pluviales, repavimentaciones, hospital, iluminación, espacios públicos, mejoras urbanas y polideportivos, muchas licitadas a través de organismos provinciales como el Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (Opisu).
Según las declaraciones del funcionario de Axel Kicillof, una de las preocupaciones centrales es cómo la parálisis de las obras nacionales impacta negativamente en la vida cotidiana de la población con inundaciones, falta de acceso a agua potable, deterioro de infraestructura vial, falta de acceso sanitario, retrasos en viviendas, escuelas y hospitales.
Por eso, con el gobernador de la provincia de Buenos Aires al lado, Bianco reclamó que la Nación “recupere las obras públicas que abandonó en territorio bonaerense”, o en su defecto, que le entregue las obras inconclusas a la administración de Kicillof, y ceda jurisdicción en lo que le corresponde, para que la provincia pueda continuar con los proyectos.
Entre los proyectos provinciales señalados como esenciales, Bianco mencionó el acueducto Pereyra en Berazategui, redes de agua en Salto tras las inundaciones, obras de desagüe en La Matanza, mejoras urbanas en barrios de Berisso, la rehabilitación de la escuela en la Isla Martín García, el hospital en Villa Gesell, y obras cloacales y de alumbrado en localidades como Los Gardales.

Además, el funcionario bonaerense criticó que el Gobierno nacional “no ha respondido los pedidos formales de transferencia de obras paralizadas, ni entregado los fondos prometidos para obras ya iniciadas”, y sostuvo que muchas de esas obras estaban avanzadas, algunas entre un 70% y 80%, antes de quedar frenadas, lo que genera pérdidas económicas, desempleo local y deterioro de los servicios esenciales de la provincia de Buenos Aires.
En tanto, el ministro levantó la polémica sobre la gestión de la obra pública nacional al indicar que, mientras la Provincia lanza nuevas licitaciones, el Estado nacional dejó “paradas miles de obras”, y advirtió que por esa razón el gobernador Kicillof va a insistir en que la administración libertaria retome los proyectos paralizados, entregue los créditos compromisos, autorice las transferencias y permita la intervención provincial cuando corresponda.
En ese contexto, Bianco reclamó concretamente herramientas legales para actuar ante la falta de respuesta nacional como facultades para reclamar judicialmente, para rescindir contratos abandonados o incluso intervenir obras que la Nación dejó sin seguimiento, cuando se vio obligado el Gobierno bonaerense a hacerlo para garantizar la infraestructura “que no puede esperar más”, como redes de agua o desagües en zonas inundables.
Finalmente, remarcó que la Provincia va a continuar con la obra pública con recursos propios donde pueda hacerlo, al señalar que “no retrocederá en gestionar ante Nación para que se cumpla con lo que corresponde por Ley, tanto en rutas nacionales, viviendas, hospitales, escuelas como en las obras que representan contratos firmados, pero abandonados”.
En línea con Bianco, la Legislatura bonaerense le reclama a Milei por la obra pública
Es preciso recordar que, en agosto de este mismo año, el gobernador Kicillof envió a la Legislatura bonaerense un proyecto de ley para declarar la emergencia de la obra pública nacional en la provincia de Buenos Aires, con un pedido de facultades para rescindir, recuperar o tomar obras abandonadas por Nación y reclamos judiciales por fondos adeudados.

Sin embargo, unos meses antes, el Ministerio de Infraestructura bonaerense anunció la reactivación de diez obras hidráulicas que quedaron paralizadas por el Ejecutivo nacional en el centro de la provincia de Buenos Aires, y que tuvieron un trágico desenlace con la inundación de municipios como Chacabuco, Salto o Pergamino, y generaron no sólo pérdidas millonarias para las localidades, sino también para sus vecinos.
En ese sentido, tanto Bianco como Kicillof y el propio ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, reclamaron parte del fondo de asistencia para emergencias, y acusaron al Gobierno nacional de “incumplir sus obligaciones institucionales”.
En tanto, la diputada bonaerense Silvina Vaccarezza, denunció que los recursos del Fondo Hídrico de Infraestructura “están siendo retenidos por Nación, invertidos en plazos fijos o letras del Tesoro”, en lugar de se utilizados para financiar obras urgentes como las de la Cuenca del Río Salado, que también genera pérdidas productivas y sociales por inundaciones por falta de ejecución de esas obras.
En la misma línea, legisladores bonaerenses del PRO y la UCR + Cambio Federal, como Yamila Alonso y Belén Malaisi, también le pidieron al Gobierno nacional que reactive urgentemente obras hídricas paralizadas del Plan Maestro de la Cuenca del Salado, en distritos como 25 de Mayo, Roque Pérez y Lobos, y le exigieron que gire los fondos comprometidos.





