El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, este jueves celebró la recomposición del diálogo entre la administración de Axel Kicillof y el municipio de General Pueyrredon, tras el regreso de Guillermo Montenegro a la intendencia de Mar del Plata, y confirmó que ambas gestiones avanzarán con una agenda de trabajo conjunta para enfrentar la inseguridad.
El titular de la cartera bonaerense valoró que el dirigente del PRO se haya comunicado con el Gobernador y otros dos funcionarios bonaerenses antes de anunciar oficialmente su retorno al Palacio Municipal, después de casi diez meses de licencia para desempeñarse como senador provincial. En ese marco, el propio Bianco consideró que ese acercamiento representa un gesto positivo para reencauzar el vínculo institucional entre ambas administraciones.
“Me parece que ya arrancó con el pie derecho al tener una comunicación con nosotros de manera previa a anunciar oficialmente su retorno al Municipio. No es una obligación, ni mucho menos, pero como gesto me parece muy bueno, y que hayamos podido hablar de trabajar en conjunto”, sostuvo Bianco en declaraciones a un medio marplatense.
Durante los últimos diez meses, la relación entre el Gobierno bonaerense y la administración municipal que encabezó interinamente Agustín Neme atravesó fuertes tensiones y cruces, especialmente por las diferencias en el abordaje del crecimiento delictivo. Según explicó el ministro kicillofista, los cortocircuitos también alcanzaron otras áreas de gestión, aunque recientemente ambas partes habían retomado algunos contactos por cuestiones vinculadas al ordenamiento urbano y territorial.
“Estaba muy difícil el vínculo en los temas de seguridad, pero también en otros temas de gestión. Nosotros celebramos que se pueda trabajar de manera conjunta, como lo hacemos con todos los municipios”, reconoció el dirigente provincial, quien abogó por la normalización de la relación institucional con el distrito costero.

De esta manera, Bianco remarcó la necesidad de reforzar la coordinación de las políticas de seguridad en General Pueyrredon, un distrito que también enfrenta dificultades estructurales vinculadas con el desempleo y la exclusión social durante los meses de invierno. El ministro sostuvo que esas particularidades, sumadas a la importancia poblacional de Mar del Plata, requieren una atención especial por parte de las autoridades provinciales.
Como parte de esa nueva etapa, el funcionario confirmó que Provincia buscará que el Municipio sume una unidad de coordinación de patrullaje, que la gestión bonaerense puso en marcha en la región, pero que la anterior conducción marplatense había quedado al margen por la falta de diálogo entre el Ejecutivo provincial y el histórico bastión del PRO.
“Hagamos tabula rasa porque lo que le tenemos que dar son soluciones a los vecinos de General Pueyrredon. Trabajemos en conjunto, podemos tener diferencias, las tenemos, pero eso no es un problema para nosotros”, enfatizó.
Por otra parte, Bianco también se refirió al pedido de Montenegro para incorporar al Gobierno nacional y a las fuerzas federales a una mesa tripartita de seguridad, una posibilidad que respaldó pese a las dificultades que mantiene la administración de Kicillof para coordinar acciones con la gestión de Javier Milei.

Finalmente, el brazo ejecutor del Gobernador anticipó que el Estado provincial y el municipal, nuevamente bajo la conducción plena de su jefe comunal, buscarán formalizar el acercamiento mediante reuniones técnicas y políticas para definir las prioridades del partido costero, con especial atención en la problemática delictiva.
“Nosotros vamos a plantear una agenda permanente, una mesa permanente, en donde todas las necesidades y desafíos que tenga el Municipio los trabajemos en conjunto”, concluyó Bianco.
Montenegro volvió a Mar del Plata con la inseguridad como principal desafío
Vale recordar que el flamante intendente de General Pueyrredon, Guillermo Montenegro, explicó este miércoles los motivos que lo llevaron a abandonar su banca en el Senado bonaerense y retomar la conducción del Municipio, con la mira puesta en la ola de inseguridad que atraviesa Mar del Plata. “Existe en nuestra ciudad un problema muy grave con relación a la seguridad y tomé la decisión de ponerme al frente”, sostuvo.
Durante una conferencia de prensa apostada estratégicamente en el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), Montenegro aseguró que su responsabilidad con la ciudad que conduce desde 2019 no terminó cuando pidió licencia para asumir como legislador provincial en diciembre pasado. En ese sentido, el referente del partido amarillo, que lideró la lista de la alianza con La Libertad Avanza (LLA) en la Quinta sección, remarcó que gobernar también implica “revisar las decisiones” cuando las circunstancias así lo requieren.
El alcalde marplatense también reconoció que la gestión local, el Gobierno provincial y Nación tienen diferentes competencias en materia de seguridad, aunque consideró que esas divisiones no pueden convertirse en una excusa. “Cuando a un vecino le roban, explicarle el organigrama no es lo que corresponde. Hay que laburar y actuar en consecuencia”, enfatizó.
Sobre este punto, Montenegro señaló que uno de los principales objetivos de su regreso será mejorar la coordinación entre las distintas áreas que intervienen frente al delito. El esquema incluye a la Patrulla Municipal, la Policía Bonaerense, las fuerzas federales, los jueces y los fiscales, además de las dependencias locales que trabajan en prevención y monitoreo.





