La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, negó haber facilitado el ingreso de los diputados de La Libertad Avanza (LLA) al penal federal de Ezeiza para visitar a un grupo de represores condenados por delitos de lesa humanidad, entre los que se encontraba Alfredo Astiz, a mediados del mes pasado.
La acusación contra la funcionaria de Javier Milei surge de una serie de chats difundidos Lourdes Arrieta, una de las legisladoras que integró la comitiva que visitó a los genocidas, pero que después alegó que fue “engañada” por sus compañeros de bancada. Según las conversaciones filtradas por la diputada nacional, Bullrich habría facilitado el acceso al penal de Ezeiza, en su calidad de ministra.
“Es falso de toda falsedad que haya facilitado el ingreso de los diputados para visitar a represores. Me enteré por los diarios, pero el Servicio Penitenciario Federal actuó conforme a la Ley de Ejecución de la Pena. Esta norma permite que un diputado ingrese con aparatos para registrar la situación y, aunque es una ley antigua que no contempla la tecnología actual, es la que está vigente”, afirmó Bullrich durante una entrevista radial.
Además, Bullrich lanzó una solida defensa al jefe del Servicio Penitenciario Federal, Fernando Martínez, al señalar que su área actuó conforme a la legislación vigente. “Lo que se hizo está dentro de ley, entonces querer involucrar al organismo y más aún a mí, que nadie me llamó por teléfono y nadie me dijo nada, es una mentira total y absoluta”, ratificó.
En los mensajes que Arrieta reveló el fin de semana queda evidenciado que el ingreso de los legisladores libertarios no habría sido controlado por agentes de seguridad del penal de Ezeiza. El sacerdote Javier Ravasi, involucrado en la organización del encuentro con genocidas, deslizó que el diputado Beltrán Benedit habló con Bullrich para garantizar el libre acceso a la unidad carcelaria.

“No más impunidad. Como dijo el presidente Javier Milei es hora de que se sepa la verdad sobre quién autorizó y cuál era el verdadero motivo de la visita a los genocidas. Además de contarles el papel que jugó el padre Ravasi y sus links con diputados, abogados y jueces”, fue el mensaje con el que Arrieta encabezó el largo hilo de X (ex Twitter) en el que incriminó a Patricia Bullrich.
Visita a represores: las críticas a Bullrich
La publicación de los mensajes del escándalo desató un amplio rechazo político hacia la Ministra de Seguridad. Por caso, los legisladores socialistas Esteban Paulón y Mónica Fein presentaron un pedido de interpelación a Bullrich para comparezca ante la Cámara de Diputados y explique su posible participación en el ingreso de los legisladores libertarios al penal.
El diputado Paulón exigió que Bullrich exploque si estaba al tanto del polémico vínculo entre los diputados y los genocidas. “Queremos saber si la Ministra tenía conocimiento de estas gestiones y si estaba implicada en la elaboración de un anteproyecto de ley para modificar el régimen penal, incluyendo causas de lesa humanidad en esa norma”, señaló el legislador.
En tanto, luego de la viralización de los chats que involucran a gran parte del bloque de diputados de LLA, Lourdes Arrieta advirtió que si bien “teme por su vida”, no renunciará a su banca y que si mañana la expulsan del bloque libertario se retirará “con la frente en alto sabiendo que dijo la verdad”.
“Me quieren sancionar por haber ido a una visita institucional y por decir la verdad, que fuimos en carácter de diputados. Hay gente que estaba metida queriendo llevar adelante este tipo de proyecto”, dijo Arrieta sobre la iniciativa que pretendía liberar a los represores y añadió que con este tipo de acciones, buscan perjudicar la imagen del presidente Javier Milei.





