Este lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, se reunirán con los representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de volver a definir los plazos de la deuda tomada por el gobierno de Mauricio Macri en 2018 y renegociada luego por el de Alberto Fernández.
Vale recordar que, la reunión de Caputo y Posse con el FMI, iba a ser el jueves pasado, pero los representantes del organismo nacional retrasaron su llegada al país para el día viernes y el encuentro finalmente se programó para este lunes.
En rigor, las conversaciones con el equipo técnico del organismo multilateral, encabezado por Luis Cubeddu y Ashvin Ahuja, tiene como objetivo la posibilidad de reencauzar el acuerdo, luego de haber quedado “virtualmente caído”, en noviembre última con los representantes del gobierno de Fernández.
En esta línea, las primeras medidas anunciadas por el ministro de Economía sobre la devaluación, la no renovación de contratos de trabajadores estatales y la reducción de subsidios al transporte y la energía, obtuvieron el respaldo de la directora de Comunicaciones del FMI, Julie Kozack.
“Estas audaces acciones iniciales apuntan a mejorar significativamente las finanzas públicas de una manera que proteja a los más vulnerables de la sociedad y fortalezca el régimen cambiario”, expresaba el comunicado.
Es prudente considerar que, los vencimientos con el FMI para el 2024 totalizan actualmente cerca de unos USD 7.700 millones en concepto del pago de capital e intereses del préstamo de 2018, en tanto que para enero habría que transferir unos USD 1.950 millones.
En este contexto, el pasado viernes, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) autorizó la emisión de letras por USD 3.200 millones a diez años de plazo por la proximidad de los vencimientos, y se utilizaron exclusivamente para el pago que se debe realizar este mes al FMI.
Asimismo, otro gesto que pretendió dar el Gobierno nacional fue la presentación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de desregulación económica que presentó el propio Posse, a través de la Secretaría de Relaciones Institucionales con el Parlamento y la Sociedad Civil, a la Cámara del Senado de la Nación.
En suma, el principal argumento que esgrimirá el Ejecutivo nacional es que están en condiciones de llevar adelante un severo ajuste de las cuentas públicas, que podría cumplir la meta de reducir al 0.9% del Producto Bruto Interno (PBI) el déficit primario, lo cual estaba estipulado en el acuerdo original con el FMI.





