La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) cuestionó la utilización de recursos del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén para reparar caminos rurales de Necochea y reclamó que los fondos que genera la terminal marítima queden destinados exclusivamente a obras vinculadas con la actividad portuaria y su área de influencia.
La entidad rural sostuvo que los recursos que administra el Puerto Quequén, bajo la conducción interina de Mariano Carrillo, provienen del aporte de los productores de toda la región que utilizan la terminal para comercializar su producción, por lo que rechazó que ese dinero pueda financiar intervenciones que corresponden al municipio que lidera el vecinalista Arturo Rojas, como el mantenimiento y la reparación de la red vial rural del partido.
El planteo del sector agropecuario surgió después de los problemas que dejaron los excesos hídricos en el partido y de la colaboración del Consorcio para atender los sectores más afectados. Con un esquema de financiamiento propio poco habitual, pero forzado por la urgencia del calendario productivo, la actual gestión portuaria contrató maquinaria pesada para recuperar la transitabilidad de la red vial rural del sudeste bonaerense.
Los trabajos se concentraron a la altura del kilómetro 40 de la Ruta Nacional 228, en el partido de Necochea, donde la acumulación de agua y barro había bloqueado por completo el paso vehicular. La situación impedía incluso la circulación de vehículos con doble tracción y complicaba el movimiento de la producción en una zona clave para la actividad agropecuaria.
Una vez difundida la puesta en marcha de la obra, CARBAP puso el foco sobre la administración municipal y cuestionó que el distrito costero, pese a cobrar la que definió como la tasa vial “más cara” de la provincia de Buenos Aires, necesite acudir a recursos portuarios para resolver esas tareas.

En esa misma línea, la organización rural advirtió que el antecedente también genera dudas sobre el destino que tendrán los fondos de la denominada “tasa portuaria” que la conducción local pretende aplicar sobre la totalidad de los granos que ingresan a Puerto Quequén. De acuerdo con la entidad presidida por Pablo Ginestet, la experiencia de la tasa vial demuestra que una nueva carga no garantiza por sí sola una mejora efectiva de la infraestructura que debe sostener la comuna.
Para la Confederación, tanto el uso de fondos del Consorcio para reparar caminos rurales como el proyecto de crear una tasa sobre los granos responden a una misma lógica y contradicen el espíritu con el que nació el ente administrador del Puerto Quequén. “Se trata de una nueva carga tributaria que recae sobre el sector productivo de toda la región que se suma a una ya extensa lista de gravámenes que castigan la actividad agropecuaria”, advirtió el comunicado de la representación ruralista.
Vale precisar que el cuestionamiento de CARBAP se inscribe además en una discusión más amplia por el estado de los caminos rurales bonaerenses, una problemática que la entidad ya había colocado entre sus principales reclamos. De hecho, el propio Ginestet advirtió en los últimos días que los reclamos del sector crecieron durante el último año y medio porque, según evaluó, el servicio que prestan los municipios empeoró y la circulación por la red vial resulta cada vez más compleja.
La preocupación cobró mayor relevancia ante la posibilidad de nuevos episodios de excesos hídricos y fenómenos climáticos que compliquen distintas zonas productivas de la provincia. “Estamos recontra preocupados porque no estamos en condiciones de afrontar un evento de las características que se están anunciando”, había advertido el titular de CARBAP, quien también reclamó que las políticas preventivas no se concentren únicamente en los cascos urbanos.




