En la sexta sesión ordinaria de la Cámara de Diputados bonaerense, con su usual tono picante y provocador, el legislador de La Libertad Avanza (LLA), Guillermo Castello, le tiró con munición pesada al ministro de Turismo nacional, Daniel Scioli, a quien calificó como el “peor gobernador de la provincia de Buenos Aires”.
Es que, durante su exposición, Castello realizó un balance sobre su recorrido legislativo, al recordar sus proyectos para derogar tres impuestos “confiscatorios y nocivos” para los bonaerenses como lo son el inmobiliario complementario, las transferencias gratuitas de bienes y el gravamen de sellos a los resúmenes de las tarjetas de crédito.
“Sigo insistiendo porque parece que no hay consciencia de lo nocivo para el ahorro y para el derecho de la propiedad, fueron creados en 2013 por Daniel Scioli, el peor gobernador de la provincia, para financiar su campaña electoral para presidente”, lanzó el libertario contra uno de los funcionarios del Ejecutivo nacional.
En ese sentido, Castello explicó que el contribuyente paga por el inmobiliario básico y por el conjunto de los bienes que tiene la provincia. “No se cobra en ningún lugar del mundo, persigue al patrimonio de la persona, y ya está alcanzado por Bienes Personales, que lo cobra la Nación, hay una doble imposición inconstitucional”, amplió.
No obstante, el diputado bonaerense fue por más y señaló que “lo que no vieron Scioli y los degenerados fiscales es que esto tiene un impacto en la inversión”. ”Las inversiones en propiedades crean empleos y el impuesto adicional desalienta la inversión en ladrillo y encarecen los alquileres”, alegó.
Además, en el caso de los sellos que grava los resúmenes de tarjetas de crédito, Castello señaló que “es cazar en un gallinero, viola la ley de coparticipación federal, se cobra sobre el resumen de gastos, que es simplemente una liquidación de gastos”.
De esta forma, para el marplatense, la falta de planificación tributaria del Estado provincial termina por desalentar la inversión en la provincia de Buenos Aires. “Todos estos impuestos en última instancia son al patrimonio de las personas y, como consecuencia, reduce los salarios reales”, señaló.
“Toda esa voracidad fiscal es para sostener el enigma del Estado Presente, la receta del populismo”, cerró Castello, quien debió concluir abruptamente su exposición de cinco minutos por el repentino corte del micrófono por parte de la presidencia de la Cámara baja, Alexis Guerrera, quien hizo respetar los tiempos reglamentarios.





