El Colegio de Obstétricas de la Provincia de Buenos Aires (COPBA) cuestionó la actualización del Vademécum Obstétrico realizada por el Ministerio de Salud bonaerense, que amplió y precisó los medicamentos y prácticas que pueden prescribir y realizar las licenciadas, e insistieron en que una disposición administrativa no puede modificar los alcances de un título universitario, mientras que la cartera sanitaria plantea que la medida busca “fortalecer el rol de estos profesionales” y mejorar el acceso a la atención en salud sexual y reproductiva.
El Colegio de Obstétricas de la Provincia de Buenos Aires (COPBA) esta semana cuestionó la medida del Ministerio de Salud bonaerense para actualizar el Vademécum Obstétrico, lo que amplió los medicamentos y prácticas que pueden prescribir y realizar las licenciadas, e insistieron en que una disposición administrativa no puede modificar los alcances de un título universitario,
En términos sencillos, el Vademécum Obstétrico es el instrumento que establece las prácticas y los medicamentos que pueden utilizar o prescribir las profesionales de la obstetricia dentro de su ejercicio. En este caso, el Ministerio de Salud, a cargo del camporista Nicolás Kreplak, actualizó ese esquema bajo el argumento de “fortalecer el rol de estos profesionales” y mejorar el acceso a la atención en salud sexual y reproductiva, al tiempo que señaló que la medida alcanza a más de 2.700 obstétricas que trabajan en el sistema sanitario bonaerense.
Según explicó la cartera de salud, la actualización incorpora distintos medicamentos e insumos, entre ellos misoprostol y mifepristona, además de antibióticos y métodos anticonceptivos como anillos, parches, implantes y DIU con levonorgestrel, e incluye también herramientas para el manejo de emergencias obstétricas. El Gobierno bonaerense consideró que el objetivo es reconocer capacidades que ya forman parte de las prácticas profesionales de las obstétricas, jerarquizar su participación dentro de los equipos de salud y ampliar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Salud planteó que las nuevas facultades permiten precisar las competencias de prescripción de estos profesionales y brindar mayor seguridad jurídica tanto a quienes trabajan en el sistema sanitario como a las personas que reciben atención. La propuesta, según la información oficial suministrada, fue analizada por el Consejo Asesor de Políticas en Equidad de Género del Ministerio de Salud, que tomó como referencia experiencias de otras provincias que avanzaron en la ampliación de las competencias profesionales de la obstetricia.
Sin embargo, el Colegio de Obstétricas bonaerense cuestionó el alcance de la actualización que plantea el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, al sostener que las competencias que habilita el título universitario que poseen no pueden ser ampliadas mediante una disposición administrativa, ya que están vinculadas con la formación académica y con las incumbencias profesionales que corresponden a ese título.

“Obligar a profesionales obstétricas a prescribir fármacos fuera de sus competencias legales, tales como la mifepristona o el misoprostol, podría exponerlas a graves consecuencias jurídicas y patrimoniales. Entre ellas, eventuales situaciones vinculadas a la mala praxis, el ejercicio ilegal de la medicina y la pérdida de cobertura de los seguros de responsabilidad profesional, con la consecuente desprotección de su patrimonio”, expusieron desde el Colegio de Obstétricas.
En ese sentido, el reclamo de las profesionales de la salud reproductiva y sexual apunta al marco de responsabilidad que tendrían las obstétricas al utilizar los fármacos incorporados al Vademécum, ya que el Colegio sostiene que quienes ejercen la obstetricia deben poder desarrollar sus tareas dentro de las competencias para las que fueron formadas y legalmente habilitadas, sin que una decisión administrativa les traslade responsabilidades que excedan ese marco.
En contraposición, la cartera sanitaria sostiene una mirada diferente sobre el objetivo de la actualización, y plantea que ampliar las competencias de las obstétricas permite aprovechar los recursos profesionales disponibles en el sistema público, además de responder a las transformaciones en la demanda de atención en salud sexual y reproductiva. La Provincia también vinculó la medida con recomendaciones de organismos internacionales que reconocen el papel de estos profesionales en la atención integral de la salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y adolescente.
En medio de la discusión, el Colegio de Obstétricas especificó que no cuestiona la importancia de las políticas sanitarias en sí mismas, sino el mecanismo mediante el cual se pretende definir las competencias profesionales. En su comunicado, la entidad que nuclea a las profesionales sostuvo que la planificación y conducción de las políticas de salud corresponden al Ministerio, pero que esa función no implica facultades para modificar los alcances de un título universitario.
El Colegio de Obstétricas recibió un fuerte respaldo al rechazo del nuevo Vademécum
En tanto, la posición que adoptó el Colegio de Obstétricas respecto de la ampliación del Vademécum recibió el respaldo de distintas entidades profesionales, como la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de la Provincia de Buenos Aires (FEPUBA), los Colegios y Consejos Profesionales de Zona Oeste (CPO) y el Foro de Entidades Profesionales del Noroeste (FEPN), que se pronunciaron a favor de resguardar las incumbencias profesionales, la autonomía universitaria, la jerarquía normativa y la seguridad jurídica.

En esa línea, FEPUBA destacó la necesidad de preservar las atribuciones que corresponden al Colegio de Obstétricas en materia de ejercicio profesional, y sostuvo que acompaña al organismo “en la defensa de las atribuciones que le han sido conferidas por la legislación provincial para intervenir en todo lo relativo al ejercicio profesional y a la protección de la sociedad”. Al mismo tiempo, la entidad aclaró que esta postura no implica desconocer las políticas sanitarias impulsadas por la Provincia, aunque consideró que esos objetivos deben alcanzarse mediante mecanismos institucionales adecuados y con la participación de los actores competentes.
Por su parte, los CPO centraron su pronunciamiento en los límites que existen para modificar las competencias vinculadas a un título universitario, y consideraron que esas atribuciones se encuentran relacionadas con el sistema de educación superior, la formación académica y las competencias que legalmente corresponden a las universidades y a las autoridades educativas.
Por último, el FEPN puso en duda la posibilidad de modificar las incumbencias del Ministerio de Salud, y sostuvo que “no corresponde modificar las atribuciones profesionales a través de resoluciones administrativas de alcance general emanadas de un organismo provincial”. Además, la entidad advirtió sobre las consecuencias que podría tener avanzar sobre competencias que no se correspondan con la formación específica de los profesionales de la obstetricia, al señalar que eso implicaría “una extralimitación sobre los contenidos académicos fijados en los planes de estudio”, y desconocería la formación técnica del personal de obstetricia y los criterios de responsabilidad profesional.
“El Colegio de Obstétricas continuará defendiendo los alcances del título de las Licenciadas y los Licenciados en Obstetricia, así como el derecho de cada profesional a ejercer dentro de las competencias para las cuales ha sido formada y legalmente habilitada”, concluyeron desde el organismo que nuclea a las trabajadoras especializadas en salud sexual y reproductiva.






