El conflicto laboral en Lustramax sumó un nuevo capítulo judicial, luego de que la firma solicitara el desalojo de los trabajadores despedidos que mantienen una protesta frente a la planta ubicada en el distrito bonaerense de Tortuguitas. La presentación se produjo tras varias semanas de acampe y reclamos por casi 30 despidos, en un contexto de tensión creciente entre la empresa y el personal.
La compañía argumentó ante la Justicia y el Ministerio de Trabajo bonaerense que la protesta genera un clima de hostilidad y solicitó el retiro de los despedidos del predio. Sin embargo, desde el sector trabajador sostienen que la medida forma parte de una estrategia para desarticular la organización gremial y profundizar los despidos iniciados a comienzos de enero.
El conflicto se profundizó en los últimos días con el envío de cartas documento a trabajadores que acompañaban el acampe y la posterior negativa de la empresa a permitirles el ingreso a la planta. Además, la representación gremial denunció que la cúpula de Lustramax habría utilizado firmas recabadas en hojas en blanco para presentar ciertos pedidos de destitución de delegados ante la cartera de Trabajo provincial, sin informar el destino.
En ese marco, uno de los delegados, Franco Ferreyra, explicó que el malestar actual se originó en el 2021, cuando los empleados comenzaron a organizarse para revertir las condiciones laborales dentro de la planta. “Venimos de trabajar en condiciones muy precarias, en negro, más de diez horas por día y de lunes a sábado. Por eso empezamos a organizarnos entre todos los compañeros”, afirmó en diálogo con Diputados Bonaerenses.
Según detalló el referente gremial, la primera respuesta de la empresa fue el despido de cuatro operarios, tras una asamblea realizada el 15 de marzo de ese año, lo que derivó en una protesta en el portón de la fábrica y culminó con la reincorporación de los cesanteados. A partir de este proceso, los trabajadores lograron mejoras en la jornada laboral, pago de horas extra, regularización de aportes y mejores condiciones de trabajo.

En relación con la situación actual, Ferreyra advirtió que la conducción de Lustramax busca desarticular la organización sindical en un contexto político adverso para los derechos laborales. “Cada derecho que fuimos ganando fue producto de la organización. Hoy la empresa ataca esa organización y creemos que se está aprovechando del contexto de la reforma laboral para recuperar un terreno que ya había perdido”, sostuvo.
Por su parte, Lautaro Bustos, uno de los trabajadores despedidos, destacó la unidad interna y el acompañamiento social que sostiene una protesta que ya lleva poco más de un mes. En ese sentido, el exoperario de la mayorista bonaerense señaló que el respaldo recibido y el compañerismo entre los trabajadores resultan centrales para atravesar las jornadas de reclamo.
Finalmente, el trabajador cesanteado afirmó que el conflicto trasciende a Lustramax y se inscribe en una disputa más amplia por los derechos laborales. “No quedarse callado es necesario para que las patronales no nos pasen por encima y nos quiten derechos”, sostuvo Bustos, y anticipó la continuidad de las medidas de fuerza.
Despidos y protestas marcaron el inicio del conflicto en Lustramax
El conflicto laboral en Lustramax tuvo su primer punto de inflexión a mediados de enero, cuando la empresa despidió a casi 30 trabajadores de su planta ubicada en Tortuguitas. La medida derivó en una protesta frente al establecimiento, que incluyó un corte sobre la autopista Panamericana, en reclamo de una instancia de diálogo para destrabar una situación que, según denunciaron los empleados, se arrastraba desde hacía varios meses.

Según informaron los delegados sindicales, los despidos alcanzaron a 29 trabajadores e incluyeron tanto a personal efectivo, como a empleados que aún se encontraban en período de prueba. En ese marco, los trabajadores también denunciaron deudas salariales y atrasos en los aportes a la obra social, factores que profundizaron el malestar interno y empujaron a la decisión de visibilizar el reclamo en la vía pública.
Desde el sector gremial explicaron que la protesta buscó forzar la apertura de un canal de negociación ante la falta de respuestas por parte de la empresa. Los delegados señalaron que en la movilización participaron trabajadores de distintos turnos, junto a sus familiares y compañeros de otros ámbitos laborales, al tiempo que remarcaron la ausencia de instancias formales de diálogo con las autoridades empresarias.
Vale precisar que el conflicto se inscribe, además, en un contexto más amplio vinculado a la situación financiera de la firma y a las decisiones adoptadas en los últimos meses. A fines de diciembre, Lustramax presentó un Proceso Preventivo de Crisis ante el Ministerio de Capital Humano para justificar la eventual desvinculación de más personal, pese a haber declarado balances positivos en los últimos años.





