Los trabajadores municipales de la provincia de Buenos Aires atraviesan un nuevo capítulo de conflicto con paros que se extienden en distintos distritos del interior provincial en reclamo de aumentos salariales y pedidos de pase a planta permanente.
En el partido de Suipacha, los empleados del Hospital Municipal “Esteban Iribarne” cumplen su cuarto día de huelga, mientras que en lo que respecta a Arrecifes, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria tras 21 jornadas consecutivas de protesta.
En primer lugar, la secretaria general de los Trabajadores Municipales de Mercedes y referente de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), Evangelina Artaza, cuestionó la decisión del Ejecutivo de Suipacha, a cargo de Juan Luis Mancini, que rechazó la reapertura de paritarias. La dirigente sindical relató que el gremio presentó el pedido a mediados de septiembre y recién fue convocado el 24 para escuchar que “no había plata” para otorgar aumentos.
En la misma línea, Artaza también denunció que la actual gestión municipal de Unión por la Patria (UxP) condicionó los pases a planta permanente, durante el desarrollo de la medida de fuerza. “Ayer se hizo una mesa técnica y dijeron que no iba a haber pases porque estamos en medida de fuerza”, afirmó la sindicalista, quien además consideró que la postura oficial, “solo busca enfriar el conflicto sin dar soluciones de fondo”.
Frente a este escenario, la representante gremial calificó el manejo de Mancini como “desprolijo” y puso como ejemplo un intento de sanción reciente contra una trabajadora. Según explicó Artaza, la empleada recibió duros cuestionamientos por haber participado de una reunión con el jefe comunal mientras se encontraba de vacaciones, lo que encendió aún más la bronca entre los compañeros.
En ese sentido, los trabajadores de Suipacha resolvieron sostener la medida de fuerza por tiempo indeterminado y volver a movilizarse este viernes frente al nosocomio local. “Nuestra Federación siempre nos respalda porque entiende que hoy le toca a uno y mañana puede ser otro, la solidaridad es fundamental”, destacó Artaza, que además reafirmó el acompañamiento de la FESIMUBO.

En el caso de Arrecifes, los municipales locales protagonizaron el conflicto más extenso de los últimos años con un paro que paralizó varias áreas durante tres semanas. De hecho, la falta de acuerdos en la mesa de negociación obligó al Ministerio de Trabajo bonaerense, que lidera Walter Correa, a intervenir y dictar la conciliación obligatoria para encauzar la discusión.
Si bien el intendente del PRO, Fernando Bouvier, había ofrecido un bono extraordinario de 75 mil pesos, la propuesta fue rechazada de inmediato en asamblea por considerarla insuficiente. Sobre este punto, los trabajadores municipales recordaron también un primer ofrecimiento había sido de 70 mil pesos y cuestionaron que, al dividir los pagos, el resultado equivalía a un beneficio menor al prometido.
Finalmente, el gremio contestó con una contrapropuesta que contemplaba dos alternativas: por un lado, un bono mensual de 150 mil pesos hasta diciembre con la posibilidad de discutir su incorporación al básico en enero; o un aumento progresivo del 10 por ciento en octubre, otro 10 en noviembre y un 10 más, en febrero de 2026. Sin embargo, ninguna de estas opciones prosperó y ahora los empleados deberán retomar sus actividades mientras el Ministerio continúa como mediador en el conflicto municipal.
El trasfondo de los reclamos municipales en Suipacha y Arrecifes
Los paros municipales en Suipacha y Arrecifes reflejan un escenario de creciente malestar que ya impacta en diferentes localidades de la provincia de Buenos Aires. En ese marco, los trabajadores insisten en su reclamo hacia las gestiones locales por salarios dignos, pase a planta de contratados y mejores condiciones de trabajo tanto en hospitales y dependencias públicas.

En el caso del Hospital “Esteban Iribarne” de Suipacha se sumaron además, una serie de denuncias de violencia laboral y falta de insumos médicos que complican la atención diaria. Asimismo, la conducción gremial advirtió que la decisión del intendente Mancini de dilatar las negociaciones solo empeora la situación y profundiza el descontento.
Por su parte, en Arrecifes, la propuesta de bonos extraordinarios dejó en evidencia los límites de ese tipo de soluciones frente a una inflación que erosiona mes a mes los salarios básicos. En este reclamo puntual, los trabajadores sostienen que cualquier salida debe contemplar incrementos sostenidos y una recomposición real del poder adquisitivo, producto del ajuste y los desbalances económicos a nivel nacional.
En ese contexto, los gremios alertaron que, si no se abren canales de diálogo efectivos, los conflictos podrían extenderse y profundizarse durante las próximas semanas. Por tal motivo, FESIMUBO aseguró que acompañará cada reclamo porque, según sus dirigentes, “lo que hoy afecta a un municipio mañana puede golpear a otro”.





