En medio de la avanzada de Javier Milei contra Inglaterra, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se metió de lleno en la pelea por las Islas Malvinas al advertir que un potencial conflicto entre Argentina y el Reino Unido por la administración del archipiélago será “un desastre potencial”.
Las declaraciones se dieron en una conferencia de prensa junto al al primer ministro irlandés, Micheál Martin. “Son muy interesantes. El Reino Unido tiene algunos problemas con la inmigración, con la energía, así que no lo sé. No sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos. Están muy lejos”, alegó Trump.
“Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese potencial desastre. Pero si lo hacen, probablemente podré resolverlo. Pero ahora mismo hay dos países que no están contentos con la situación en las Malvinas”, remarcó el mandatario norteamericano.
A fines de agosto, Trump habló de las Malvinas por primera vez, cuando admitió que se encontraba revisando la posición histórica estadounidense en favor de Gran Bretaña. “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, confesó.

Esas declaraciones motivaron a Milei a encabezar una cadena nacional en donde anunció sanciones a empresas que pretendan explotar recursos naturales en las Islas Malvinas, así como la construcción de una base naval en Ushuaia y el envió de un proyecto al Congreso nacional para endurecer la Ley 28.659 de soberanía nacional.
El centro del anuncio pasó por el proyecto Sea Lion, que avanza hacia la explotación de petróleo en Malvinas sin autorización argentina. Al respecto, Milei recordó que hace 50 años la ONU le pide al país y al Reino Unido no realizar acciones unilaterales sobre el territorio mientras se resuelve la controversia de soberanía.
Para Milei, la decisión de Sea Lion implica algo inédito: “La extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos“. Según planteó, si no se actúa, en pocos meses habrá capacidad material para apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo el mar argentino, algo que incentivaría al Reino Unido a profundizar la ocupación de las Islas.
Ante esta situación, la administración nacional instruirá a los organismos del Estado a enviar a Cancillería la información sobre incumplimientos legales para que pueda impulsar sanciones, mientras que, en paralelo, buscará incorporar declaraciones juradas en los trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI) para evitar que operen en la actividad quienes exploten la Plataforma Continental sin reconocer la soberanía argentina.
A su vez, Milei se refirió a la Ley N° 26.659, que hoy permite sancionar a quienes no reconocen la soberanía argentina y avanzan sobre la explotación de sus recursos, aunque planteó la necesidad de modificarla para “endurecer sus sanciones y ampliar su alcance”, de modo de extender consecuencias penales y administrativas a las empresas que presten servicios a quienes realicen explotaciones hidrocarburíferas en la zona.
En ese marco, el Presidente anticipó el envío de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que buscará crear un Consejo de Seguridad Nacional para definir de forma transversal la política de seguridad, con un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de protección aeroespacial y marítima.




