En las últimas horas, el intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin, denunció la grave escasez de efectivos policiales que atraviesa el distrito y confirmó que elevó un pedido formal al Ministerio de Seguridad bonaerense para que un oficial que presta servicios en Coronel Suárez sea trasladado a su municipio.
En declaraciones exclusivas a Diputados Bonaerenses, Matzkin explicó que tomó conocimiento de que su par de Coronel Suárez, Ricardo Moccero, había solicitado la desafectación de un oficial de la fuerza y que, ante esa situación, vio la oportunidad de reforzar una estructura policial que definió como “muy escasa”. Según señaló, el jefe Comunal, Coronel Pringles carece de personal suficiente y de oficiales superiores, por lo que la eventual llegada de un oficial principal representaría un refuerzo clave para la conducción y la operatividad de la fuerza local. “Si otro no lo quiere, a nosotros nos viene bien”, resumió el jefe comunal.
En tanto, el Intendente aclaró que la definición de los destinos del personal policial depende exclusivamente del Ministerio de Seguridad, aunque remarcó que su planteo se basa en una necesidad objetiva del distrito. Es que, Matzkin describió con datos concretos el déficit estructural que enfrenta Coronel Pringles en materia de seguridad, al señalar que el Comando de Prevención Rural, que debe cubrir un territorio de 525.000 hectáreas, equivalentes a 5.250 kilómetros cuadrados, cuenta con apenas tres efectivos por turno destinados a patrullar las zonas rurales.
En ese sentido, Matzkin detalló a este medio que el distrito cuenta con aproximadamente 1.500 kilómetros de caminos rurales y que, con la dotación actual, ni siquiera es posible completar dos camionetas por turno para recorrerlos. A esa situación se suma la problemática en el ejido urbano de la ciudad cabecera, que tiene cerca de 25.000 habitantes y unas 900 manzanas, donde en determinados momentos de la semana apenas hay seis efectivos disponibles para tareas de calle, una cifra que el intendente consideró insuficiente para garantizar una presencia preventiva adecuada.
Si bien reconoció que en ocasiones reciben refuerzos desde Bahía Blanca mediante el envío de grupos especiales, como la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), Matzkin fue claro al señalar que se trata de soluciones temporales. En ese punto, destacó la colaboración del subsecretario de Seguridad con asiento en Bahía Blanca, Federico Montero, aunque insistió en que Coronel Pringles necesita personal permanente que conozca el territorio y pueda dar respuestas sostenidas a la demanda de seguridad de los vecinos.

Cabe mencionar que, el pedido de traslado fue formalizado mediante una nota dirigida al comisario general Gonzalo Bezos, superintendente de Seguridad Interior Sur, en la que Matzkin solicitó autorizar el movimiento policial para que el Oficial Principal Martín César Guevara, que presta servicios en Coronel Suárez, sea asignado a la Comisaría Comunal de Coronel Pringles. En la misiva, el intendente fundamentó su solicitud en la escasez de efectivos que atraviesa el distrito y expresó su expectativa de contar con una respuesta favorable.
En efecto, el contexto de este pedido está atravesado por la controversia generada en Coronel Suárez, donde el intendente Ricardo Moccero solicitó la separación del cargo del jefe policial de su distrito luego de un control de alcoholemia realizado a la salida de una jineteada. El operativo, llevado adelante el domingo 7 de diciembre tras la 1ª Fiesta de los Basteros en el pueblo Santa María, generó demoras y malestar entre los asistentes, lo que derivó en una fuerte reacción del jefe comunal.
Es que, días después del episodio, Moccero se reunió con vecinos de la colonia, avaló los reclamos contra el accionar policial y justificó públicamente la decisión de remover al teniente Guevara, responsable de la Comisaría de Pueblo San José. En declaraciones posteriores, el intendente suarense calificó de “ridículo” el operativo y cuestionó la Ley de Alcohol Cero, al sostener que en este tipo de eventos tradicionales “los gauchos no van a tomar Coca Cola ni jugo de naranja”, una frase que desató un amplio repudio y puso el foco en la injerencia política sobre las fuerzas de seguridad.
En ese marco, el pedido de Matzkin no solo expone la crítica situación de Coronel Pringles en materia de recursos policiales, sino que también se inscribe en un debate más amplio sobre la distribución de efectivos, el rol de los intendentes frente a la conducción policial y la necesidad de garantizar criterios técnicos y no políticos en las decisiones que afectan la seguridad pública. Mientras el Ministerio de Seguridad evalúa los pedidos, el intendente pringlense insiste en que la falta de personal hace “imposible trabajar” y reclama soluciones estructurales para un distrito extenso que hoy enfrenta serias limitaciones para prevenir el delito.
Coronel Pringles: Matzkin busca capitalizar la denuncia de los vecinos de Suárez a Moccero
Esta semana, familiares de víctimas de siniestros viales pertenecientes a la fundación Estrellas Amarillas, denunciaron públicamente al intendente de Coronel Suárez por haber solicitado la remoción de personal policial que realizó un control de alcoholemia en la localidad Santa María.

Desde el grupo reclamaron la intervención inmediata de la Subsecretaría de Fiscalización y Control Policial del Interior de la provincia de Buenos Aires, al considerar que se trató de un abuso de autoridad y de una intromisión indebida en el accionar de la fuerza de seguridad.
Es preciso mencionar que, la presentación fue dirigida al subsecretario de Fiscalización y Control Policial del Interior bonaerense, Federico Montero, y lleva la firma de familiares de víctimas de siniestros viales de distintos puntos del país que expresaron su “profunda preocupación e indignación” frente a lo que definen como un intento de castigar a efectivos policiales que actuaron en el marco de la ley vigente, cuyo objetivo principal es la preservación de la vida mediante la aplicación de la normativa de Alcohol Cero al volante.
En el escrito, los denunciantes cuestionaron de manera directa la conducta del jefe comunal de Coronel Suárez, que solicitó públicamente el desplazamiento del personal policial que llevó adelante el operativo de control de alcoholemia, al entender que “resulta inaceptable que una autoridad ejecutiva municipal pretenda sancionar a un uniformado por cumplir con la ley”, y advirtieron que ese accionar “configura un claro abuso de autoridad y una interferencia impropia en el funcionamiento de la policía”.
En ese sentido, desde Estrellas Amarillas remarcaron que la ley de Alcohol Cero que rige en la provincia de Buenos Aires “es taxativa y no se encuentra sujeta a interpretaciones discrecionales, conveniencias políticas ni a la invocación de tradiciones locales”. Asimismo, la organización subrayó que el cumplimiento de la normativa no puede depender de decisiones arbitrarias de autoridades municipales como las de Coronel Suárez, que pretendan definir horarios o excepciones por fuera de lo que establece la legislación vigente.





