El diputado bonaerense de la Coalición Cívica, Andrés De Leo, avanzó con la creación formal de la Comarca del Río Quequén Salado, integrada por los territorios que componen la cuenca del río y sus áreas de influencia, pertenecientes a los partidos de Coronel Pringles, Coronel Dorrego, Adolfo Gonzales Chaves y Tres Arroyos.
El impulso legislativo busca consolidar este conglomerado territorial como un ámbito de planificación, coordinación y promoción de políticas ambientales, turísticas, culturales y productivas, con eje en la preservación del paisaje natural y del patrimonio arqueológico, el fomento del turismo rural, la atracción de inversiones sostenibles y la articulación entre los municipios involucrados.
Según reza el documento, la región comprende numerosos recursos estratégicos de alto valor turístico, ambiental y cultural. En el texto, De Leo menciona las localidades de Marisol, Oriente, Reta, Copetonas e Indio Rico, además de sectores emblemáticos como Puente Viejo, las cascadas naturales del río, la antigua central hidroeléctrica, los puentes ferroviarios históricos y diversos paisajes rurales característicos del sudoeste bonaerense.
“Todos ellos conforman un conjunto de atractivos que, adecuadamente articulados, poseen un enorme potencial para el desarrollo del turismo de naturaleza, el turismo rural, la pesca deportiva, el senderismo, el cicloturismo, las actividades náuticas, la educación ambiental y el turismo cultural”, puntualizó De Leo en los fundamentos de su propuesta.
El planteo del legislador lilito busca que el Estado provincial promueva políticas de conservación del paisaje, protección del patrimonio y desarrollo de actividades productivas compatibles con la preservación ambiental. Asimismo, el expediente también propone crear la “Ruta Turística Provincial del Río Quequén Salado” como corredor estratégico, ambiental y cultural.

Por otro lado, el articulado también prevé la conformación de un Consejo de Gestión de la comarca, de carácter consultivo y honorario, integrado por representantes provinciales, los municipios involucrados, universidades, organismos técnicos y organizaciones de la sociedad civil.
El cuerpo tendrá funciones de asesoramiento, coordinación y formulación de propuestas para el desarrollo estratégico del espacio regional, cuya delimitación cartográfica oficial también quedará en manos de la autoridad de aplicación que defina el Ejecutivo bonaerense y deberá respetar los criterios establecidos por la normativa ambiental vigente.
Cabe destacar que De Leo también hace referencia al reconocimiento normativo de la Cuenca del Río Quequén Salado, que fue declarada Paisaje Protegido de Interés Provincial en 2001 mediante la Ley 12.707. La finalidad que consagró la norma apunta a preservar el río como curso hídrico libre de contaminación, proteger la integridad del paisaje de su área de influencia y mantener las condiciones de la Villa Balnearia Marisol.
De acuerdo con el promotor del expediente, la actual propuesta no pretende superponerse con dicho régimen jurídico, sino complementarlo y reconocer a la cuenca protegida como “núcleo ambiental y territorial” dentro de una estrategia más amplia de desarrollo regional.

“En este caso, el río no constituye solamente un curso de agua sino un sistema territorial integrado donde confluyen recursos naturales, actividades productivas, patrimonio histórico, manifestaciones culturales, actividades recreativas y formas de vida estrechamente vinculadas al ambiente fluvial”, defendió el legislador de la Sexta sección.
En tanto, la revalorización territorial del Río Quequén Salado no constituye una iniciativa aislada ni exclusiva del ámbito legislativo provincial. Por el contrario, los municipios involucrados desarrollaron durante los últimos años una política activa de cooperación institucional destinada a la protección y puesta en valor del entorno fluvial.
De hecho, los Concejos Deliberantes de Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Adolfo Gonzales Chaves y Tres Arroyos ya sancionaron sus respectivas ordenanzas para convalidar un Convenio de Reciprocidad entre los territorios que integran la cuenca.
Dicho acuerdo, celebrado en el marco del artículo 41 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, expresa la voluntad común de “promover acciones coordinadas orientadas a la preservación ambiental, la educación, la promoción turística, la protección de la flora y fauna autóctonas y el fortalecimiento de la identidad regional”.

Con esos antecedentes en mano, la iniciativa de De Leo procura institucionalizar y fortalecer el proceso de articulación territorial que iniciaron los gobiernos locales, a través de un marco jurídico provincial que permita consolidar políticas públicas de alcance regional y facilitar la coordinación entre los distintos actores involucrados.
Finalmente, el oriundo de Bahía Blanca recuperó las experiencias de la Comarca Andina del Paralelo 42, el Corredor de los Lagos Andinos, la Ruta del Vino de Mendoza y la Comarca Sierra de la Ventana como ejemplos concretos de la “utilidad de las herramientas de planificación territorial” basadas en identidades regionales compartidas para integrar municipios, proteger recursos estratégicos, fortalecer la identidad local y promover el desarrollo económico sostenible.




