Tras las protestas efectuadas por asociaciones vecinales del municipio de Brandsen, el diputado bonaerense del bloque Unión Renovación y Fe, Fabián Luayza, presentó un pedido de informes para que el gobierno de Axel Kicillof explique cuestiones vinculadas a la posible instalación de una planta de generación termoeléctrica en el kilómetro 49 de la Ruta 2.
En ese sentido, Luayza reclamó conocer si el Ejecutivo bonaerense autorizó el proyecto de instalación de la central termoeléctrica, impulsado por la empresa SCC Power y cuya iniciativa contó con el apoyo de los concejales que responden al intendente de Brandsen, Fernando Raitelli.
No obstante, en la sesión ordinaria llevada a cabo esta semana el oficialismo sólo tuvo cinco votos a favor para autorizar el uso del suelo destinado a la planta termoeléctrica, mientras que siete votos negativos de la oposición y una abstención de La Libertad Avanza establecieron el freno a la iniciativa.
Entre las principales preocupaciones, los vecinos de Brandsen advirtieron que las termoeléctricas emiten gases tóxicos y partículas finas que pueden causar potenciales enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otros problemas de salud. Además, se estima que dicha industria consumiría más de 5 millones de litros de agua por día.
En ese marco, Luayza reclamó al Gobierno bonaerense si prevé convocar a una audiencia pública, como así también pidió conocer si hubo estudios de impacto ambiental sobre el predio ubicado en el km 49 de la ruta 2, puesto que el área afectada se encuentra próxima a humedales.

“En la creciente preocupación manifestada por vecinos de Brandsen se señala la falta de información pública y participación ciudadana en el proceso de evaluación del proyecto, lo cual constituye una vulneración de derechos ambientales consagrados en la Constitución nacional, la ley provincial y el acuerdo de Escazú”, manifestó el diputado libertario dialoguista.
Asimismo, en el pedido de informes presentado por Luayza y que fue acompañado con las firmas de sus compañeros de bloque, Martín Rozas y Viviana Romano, los legisladores pidieron los antecedentes vinculados “a la empresa SCC Power o cualquier otra firma relacionada con el proyecto en cuestión, tanto en la provincia como en otras jurisdicciones”.
Pese a las advertencias de los vecinos y de organizaciones ambientalistas, el intendente Raitelli remarcó que la negativa del Concejo significa la paralización del proyecto, al tiempo que insistió en el déficit energético crónico que sufre Brandsen y que, según él, ha frenado la radicación de nuevas industrias durante años.
“Hemos tenido que decirle que no a muchas empresas por falta de energía. Esta planta era una alternativa limpia, dentro de los parámetros más modernos”, se justificó el Jefe comunal, pese a no hacer públicos los estudios de impacto ambiental, ni llamar a audiencia pública.





