Producto de la crisis salarial de la comunidad educativa, representantes gremiales de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) anticiparon un nuevo plan de lucha para las próximas semanas, que incluirá movilizaciones y un paro de 48 a 72 horas, que afectaría el dictado de clases en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Es que, de acuerdo a las notificaciones que recibieron los docentes platenses, después de la última reunión de CONADU, de la cual participaron los representantes de ADULP, el gremio que nuclea a los trabajadores de la UNLP, se realizaría un paro en coincidencia con la Marcha Federal Universitaria del 23 de abril de 2024.
En concreto, el paro paralizaría las actividades durante 48 o 72 horas en la semana del 21 al 25 de abril. “De todas maneras no se sabe todavía de cuánto va a ser ni cuál será la extensión”, aclararon desde CONADU.
Según anticiparon representantes gremiales, la medida de fuerza será puesta a consideración del Frente Sindical Universitario, que nuclea a todos los gremios con representación en las casas de estudios de todo el país, incluidos los de los trabajadores nodocentes.

Paro docente: las universidades en pie de guerra con Milei
Si bien el conflicto entre los docentes universitarios y el Gobierno nacional tuvo un breve periodo de calma, ahora los gremios vuelven a la carga en busca de mejoras salariales en su negociación paritaria, que desde el inicio de la gestión libertaria no tuvo éxito ni acuerdo con las autoridades correspondientes.
En ese sentido, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), calificaron las últimas ofertas salariales de la administración libertaria como “una paritaria de hambre”, y remarcaron que asistieron a “una nueva provocación del Gobierno de Javier Milei que desvirtúa el ámbito paritario con una decisión unilateral que consolida salarios de los docentes y no docentes por debajo de la línea de pobreza”.

En ese sentido, el secretario de CONADU, Federico Montero, remarcó que la federación realizó un relevamiento que descubrió que todos los cargos iniciales del escalafón docente están “por debajo de la línea de indigencia”, mientras que más del 60% de los cargos universitarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
Debido a ello, Montero convocó a la comunidad educativa a que se sume a un nuevo paro docente. “No hay universidad pública de calidad, sin salarios dignos”, afirmó, tras ratificar la participación de los docentes en las marchas de jubilados que se realizan los miércoles frente al Congreso.





