La jueza federal, Sandra Arroyo Salgado, este viernes, le concedió la prisión domiciliaria a Alesia Abaigar, la funcionaria bonaerense kirchnerista que permanecía hacía nueve días en el Penal de Ezeiza acusada de pergeñar el escrache en la casa del diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA), José Luis Espert.
De esta manera, la magistrada, que se negó a excarcelar a Abaigar por el escrache a Espert, este viernes, accedió finalmente a trasladar a su domicilio a la funcionaria del Ministerio de la Mujer y las diversidades de la provincia de Buenos Aires que permanecía detenida con prisión preventiva.
Según señalaron fuentes judiciales, la decisión de Arroyo Salgado se debió a un informe médico oficial que da cuenta que Abaigar cuenta con problemas de salud base, por lo que mantenerla en el Penal de Ezeiza podía ser contraproducente para su estado.
Vale precisar que, la acusada ya le había informado a la jueza, en su indagatoria del jueves de la semana pasada, de sus antecedentes médicos. En efecto, Abaigar tiene una enfermedad autoinmune pulmonar y tuvo una gran operación el año pasado.
En paralelo, la Cámara Federal de San Martín deberá resolver si corresponde que Abaigar siga presa. Por su parte, la defensa apeló el rechazo de la excarcelación dispuesto por Arroyo Salgado, mientras que fuentes de la Cámara informaron que decidirán el lunes, el día que vence el plazo de la fiscalía para dictaminar.
“Vengo a solicitar con carácter de despacho urgente, se deje sin efecto -por inoficioso- el traslado a la querella y se ordene el inmediato traslado de mi asistida a su domicilio particular para posibilitar el tratamiento médico ordenado”, indicaba el escrito que presentó la defensa de Abaigar, con la firma del abogado Daniel Llermanos.
En efecto, la defensa había alegado que “el propio Cuerpo Médico Forense diagnosticó a Abaigar como portadora de una enfermedad que requiere, de forma esencial y continua, la administración de Rapamicina, sustancia que torna inviable su permanencia en contexto carcelario debido al riesgo elevado e inmediato de infecciones graves o mortales, conforme consta en la certificación del Cuerpo Médico Forense”.
Ante los pedidos de la prisión domiciliaria, Arroyo Salgado había dispuesto, días atrás, que primero opinara la querella del caso, el legislador libertario, sobre si debía o no Abaigar dejar la cárcel. Frente a esto, la defensa de la funcionaria bonaerense sostuvo que, por los antecedentes médicos presentados, no tenía sentido que se le hubiera pedido opinión a Espert.

“Una medida de salud no sujeta a controversia entre partes, sino derivada de un dictamen técnico-científico de un organismo estatal especializado, cuya finalidad es proteger la vida e integridad física de las personas bajo custodia judicial”, argumentaron desde la defensa de la funcionaria kirchnerista.
Acto seguido, los abogados de Abaigar remarcaron: “Tal decisión de abrir un contradictorio en una cuestión de salud, urgencia médica y dignidad humana, además de resultar formalmente improcedente, constituye un acto materialmente ilegítimo y contrario a la Constitución Nacional, a los Tratados Internacionales de Derechos Humanos con jerarquía constitucional, y a la jurisprudencia consolidada tanto de la Corte Suprema de Justicia de la Nación como de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”.
Cómo fue el escrache a Espert que culminó con dos militantes kirchneristas detenidas
El escrache en el domicilio del libertario fue el pasado lunes 16 de junio, cuando un grupo de personas arrojó bolsas con excremento animal y dejó un cartel con una leyenda dirigida directamente hacia el presidente comisión Presupuesto y Hacienda de la Cámara Baja, autor de la repudiable frase “cárcel o bala“.
En concreto, al menos seis atacantes descendieron de una camioneta blanca y descargaron los bultos, que luego fueron desparramados sobre la vereda y el ingreso a la vivienda ubicada en la localidad bonaerense de San Isidro.
Tras el episodio en su domicilio, Espert se pronunció públicamente a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter). Allí compartió una foto del frente de su casa con las bolsas abiertas y el cartel intimidatorio.
“Esto pasó recién en mi casa, una muestra de lo que es el kirchnerismo, de lo que padecimos los argentinos todos estos años. No nos van a detener con nada”, escribió el diputado nacional por La Libertad Avanza.
Además, el propio legislador relató lo sucedido durante una entrevista en el canal La Nación+, donde precisó que fue su esposa quien observó toda la secuencia en tiempo real a través de las cámaras de seguridad. “En este momento mi esposa está prestando declaración con la Policía, ella fue la que vio bien lo que pasó”, aseguró.
Poco después, también se expresó el presidente Javier Milei, quien replicó un mensaje contundente en su cuenta oficial: “NO NOS VAN A INTIMIDAR. EL RUMBO NO SE NEGOCIA. Fin”, señaló, sin brindar mayores detalles sobre lo ocurrido.





