En las últimas horas, la diputada bonaerense del bloque Acuerdo Cívico – UCR + GEN, Natalia Dziakowski, cuestionó con dureza al Gobierno nacional de Javier Milei por su decisión de cerrar Vialidad Nacional, en el marco de una posible reforma estructural del sistema.
En ese sentido, Dziakowski destacó que “cerrar Vialidad Nacional es cerrar la puerta al desarrollo federal, a la equidad territorial y al cuidado de miles de vidas que se arriesgan a diario en rutas abandonadas”. Además, la diputada bonaerense señaló que el impacto se sentirá con mayor crudeza en las economías regionales, que dependen de una red vial eficiente para exportar productos y generar empleo.
De acuerdo a las palabras compartidas por la legisladora del GEN, la medida que adoptó el Gobierno nacional representa una amenaza directa a la seguridad vial en todas las provincias, al desarrollo federal y al bienestar de millones de argentinos que dependen de rutas seguras para vivir y producir.
“Cerrar Vialidad Nacional es una afrenta al interior del país y a la seguridad de los argentinos”, advirtió Dziakowski, al tiempo que remarcó que el organismo cumple un rol esencial en el mantenimiento y construcción de rutas, especialmente en las regiones donde no llegan las inversiones privadas. “Esto es una medida profundamente irresponsable que demuestra un total desinterés por quienes transitan nuestros caminos”, sostuvo.
Es preciso mencionar que, Vialidad Nacional es el organismo que desde hace décadas se encarga de proyectar, construir, conservar y mantener más de 40.000 kilómetros de rutas nacionales. Así, su desmantelamiento, como plantea el Ejecutivo, implicaría transferir esas funciones a provincias o incluso a empresas privadas, lo que podría fragmentar aún más la infraestructura del país y poner en riesgo la continuidad de obras clave.

Cabe señalar que, la medida anunciada por el gobierno de Milei generó una ola de rechazos entre referentes del interior y del ámbito técnico. Es que, el temor de que la falta de un organismo nacional articule la infraestructura, se suma a la premonición de que se profundicen los problemas de conectividad, especialmente en rutas que no son atractivas para las concesiones privadas.
Por eso, diversos gremios del sector también alzaron la voz en defensa de Vialidad Nacional, y desde el Sindicato de Trabajadores Viales alertaron que la medida podría afectar a más de 6.000 empleados y desmantelar equipos técnicos fundamentales que operan en todo el país. “No hay posibilidad de desarrollo sin inversión estatal en rutas”, manifestaron en un comunicado reciente.
Además, expertos advirtieron que el reemplazo de Vialidad Nacional por empresas privadas podría dar lugar a un nuevo esquema de peajes en rutas actualmente gratuitas, lo que impactaría directamente en los costos logísticos de las provincias productivas, al tiempo que que las obras en ejecución quedarían paralizadas o inconclusas.
No obstante, la disolución de Vialidad Nacional forma parte de un paquete más amplio de reformas del Estado que impulsa el presidente Milei, y que incluye la eliminación de varios entes nacionales. Ahora, la falta de precisiones sobre cómo se mantendrán las rutas, qué rol cumplirán las provincias y qué pasará con los empleados, aumenta la incertidumbre sobre la viabilidad de la medida.
Como Dziakowski, el Ministerio de Transporte bonaerense repudió el cierre de Vialidad Nacional
Es preciso mencionar que, los cuestionamientos al Gobierno nacional por el cierre de Vialidad Nacional también surgieron desde el Gobierno bonaerense, puntualmente desde el Ministerio de Transporte, que desde diciembre de 2024 encabeza el massista Martín Marinucci.
En un extenso descargo, el funcionario de la provincia de Buenos Aires calificó la medida de Milei como un paso “irresponsable y peligroso”, en el marco del desmantelamiento sistemático que lleva adelante la administración libertaria en lo que respecta a áreas clave para la seguridad vial.

De esa manera, Marinucci afirmó que “cerrar la Agencia Nacional de Seguridad Vial es otro desacierto de Milei que atenta contra todos los argentinos”, y acusó a la gestión nacional de estar profundamente desinteresada por el interior del país y el transporte seguro.
En ese sentido, el funcionario describió el recorte como parte de un “achique innecesario” de áreas sensibles del Estado, destacando que organismos como la Dirección Nacional de Vialidad, la Comisión Nacional de Tránsito y la Seguridad Vial y la Agencia Nacional de Seguridad Vial “funcionaron históricamente con eficacia”.
En tanto, Marinucci destacó que esta medida se asemeja a la ya aplicada en el sistema ferroviario, donde la gestión nacional interrumpió servicios recuperados durante su paso por Trenes Argentinos, y advirtió que el cierre de estos organismos compromete “la posibilidad de mejorar la calidad de vida de los vecinos de la provincia de Buenos Aires”.




