Los empresarios se mostraron cautelosos tras la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, donde el presidente Javier Milei quedó como el gran derrotado de la jornada. Si bien las cámaras empresariales respaldaron la idea de la autocrítica dentro del Gobierno libertario, también advirtieron que la gestión debe encarar de manera urgente una política industrial.
El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, aseguró que la inestabilidad financiera respondió a “un temor a un retorno de políticas populistas”. El dirigente empresarial señaló que “la mayoría evaluaba la posibilidad de que ganara el peronismo, aunque no por tanto”, y planteó que es necesario un análisis político del revés electoral.
En esa línea, Grinman sostuvo que la reacción de los mercados respondió a la falta de certezas sobre el rumbo económico y destacó la importancia de que el oficialismo revise su estrategia. “Es necesario que se lleve a cabo un análisis de lo ocurrido en el plano político”, afirmó el titular de la CAC.
En paralelo, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, coincidió en la necesidad de una autocrítica y reclamó que el Gobierno nacional retome el diálogo con el sector productivo.
“Desde IPA creemos que es muy importante que el Presidente haya hecho una mención sobre realizar un profundo análisis, una autocrítica sobre los errores que se pudieron haber cometido y corregirlos. Entre ellos, creemos desde el sector industrial, que es fundamental no dejar de lado la necesidad de que haya una política industrial”, expresó Rosato.

Vale remarcar que los empresarios industriales vienen de presentar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, un decálogo de propuestas para un Pacto Productivo que incluya reformas laborales y tributarias. De hecho, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, también forma parte del Consejo de Mayo, donde se prevé formalizar estos planteos.
En ese marco, la UIA analizará este martes la coyuntura económica y los pasos a seguir en la previa de las elecciones nacionales de octubre. El encuentro semanal de dirigentes industriales estará marcado por los reclamos de previsibilidad y la demanda de acciones concretas para sostener la producción.
Entre los principales reclamos, los empresarios marcaron como un punto de malestar el cierre tanto de la Secretaría de Industria y Comercio, como de la Secretaría de Pymes. Si bien sus responsables hablaron de motivos personales, en el sector advirtieron que el verdadero trasfondo fue la falta de fondos para programas de incentivo, recortados por el Gobierno en su plan de ajuste.
Las cifras de actividad industrial le dieron otro revés al Gobierno nacional
Por segundo mes consecutivo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró una caída en el índice de actividad industrial. En julio pasado, el indicador se desplomó 2,3% en comparación con junio, mientras que en relación al mismo mes de 2024 retrocedió 1,1%.

El Índice de Producción Industrial Manufacturero acumuló así su segunda baja seguida y encendió las alarmas en el sector. Las principales caídas interanuales se registraron en Textiles, con un descenso del 10,7%, y en Vehículos Automotores, que retrocedieron 8,4%. También mostraron bajas Alimentos y bebidas (-3%), Productos de metal (-8,5%) y Sustancias químicas (-2%).
En contraste, algunas divisiones lograron subas interanuales, entre ellas Madera, papel, edición e impresión; Refinación del petróleo; Productos minerales no metálicos; y Productos de tabaco. Sin embargo, el acumulado de los primeros meses del año mostró una variación que pasó de 7,1% a 5,8%, lo que confirma la desaceleración de la actividad.
En este contexto, la Unión Industrial Argentina (UIA) señaló en el Día de la Industria que si bien los principales logros del Gobierno fueron la estabilidad macroeconómica y la baja de la inflación, advirtió que el “costo argentino estructural” limita la recuperación. En ese sentido, los empresarios apuntaron a la presión fiscal, la falta de inversión y la escasa formación de capital humano, como puntos a revisar.





